lunes 16.09.2019
OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

El consumidor como agente de cambio en el marco de los ODS

A dos años y medio de la aprobación los Objetivos de Desarrollo Sostenible, todavía seguimos con carencias importantes para poder ir monitoreando los posibles avances.

Foto: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Foto: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

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ANTECEDENTES

Es fundamental que la sociedad civil ejerza funciones de lobbying, de denuncia pública, de protesta, investigaciones, negociaciones, activismos en general para que la transparencia sea uno de los valores fundamentales en las actividades empresariales

En la década de los 80 del siglo pasado se empezó a realizar “el giro hacia la sostenibilidad” de la economía. La publicación del Informe Brundtland en 1987 supuso un hito a nivel mundial, introduciendo el concepto de sostenibilidad en todos los discursos políticos e incluso en algunas políticas. El propio concepto de sostenibilidad desde entonces a este momento, ya en el siglo XXI, se ha ampliado, incluyendo en el mismo no solo aspectos ligados con aspectos medioambientales, sino también con aspectos sociales.

Según UNRISD (United Nations Research Institute for Social Development) y ANUE (Asociación para las Naciones Unidas en España) en su publicación del 2016 “Innovaciones políticas para el cambio transformador”, “el giro social que se inició ya en la década de 1990 y que en la práctica centró la atención principalmente en la reducción de la pobreza, no dio lugar a las transformaciones necesarias para el desarrollo sostenible, porque la política social se concebía a menudo como un complemento de las políticas económicas neoliberales convencionales. La política social era además diseñada para aliviar resultados sociales negativos, dejando intactas las asimetrías de poder y las desigualdades”.

Los ODM (2000-2015), los ODS (2015-2030) han establecido las pautas a seguir por los Estados, pero según comenta Antonio Vives, hablando de qué pueden hacer las empresas para su puesta en marcha, en un artículo publicado en Agora RSC: “El problema de estas iniciativas es que tienen beneficios y costos muy asimétricos. Tienen beneficios reputacionales por participar, por figurar, pero como no implican obligaciones o las obligaciones son consigo mismos no hay costos de incumplimiento. Estas iniciativas, para ser efectivas, más allá de las buenas y honestas intenciones de algunas empresas, necesitan la presencia y activismo de una sociedad civil comprometida, activa y con recursos, de instituciones de seguimiento y control más allá de los patrocinadores de los ODS. Y esto debería venir acompañado (¡utopía!) de instituciones de la sociedad civil que hagan el seguimiento y control público de estos compromisos y su cumplimiento”.

Es fundamental que la sociedad civil ejerza funciones de lobbying, de denuncia pública, de protesta, investigaciones, negociaciones, activismos en general para que la transparencia sea uno de los valores fundamentales en las actividades empresariales.

Si se quiere que los ODS (2015-2030) mejoren los resultados en relación a los ODM (2000-2015) es fundamental que se empodere a la sociedad civil y además es absolutamente necesario establecer cauces de diálogo, participación y negociación permanentes para avanzar en la consecución de los objetivos propuestos.

El prestigioso think-tank británico Overseas Development Institute, en el mismo mes en el que se aprobaron los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) septiembre 2015 en su Informe “Proyectando el progreso: Alcanzar los ODS en 2030” afirmaba, según el resumen elaborado para El Pais el 26-9-15 por Gonzalo Fanjul “de acuerdo con los autores la calificación de los 17 Objetivos aprobados entrarían en alguna de estas tres categorías y dentro de cada uno de ellos, hay Metas que son todavía más complicadas de ponerse en práctica:

  1. Los que requieren una reforma que garantice su cumplimiento en 2030 (Objetivos 1, 2 y 15)
  2. Los que precisan una verdadera revolución para alcanzarlos (Objetivos 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 16, 17)
  3. Los que, para albergar esperanzas de que puedan cumplirse, debe de hacerse lo contrario de lo que se ha hecho hasta ahora (marcha atrás) (Objetivos 10, 11, 12, 13 y 14)

En el Informe del Secretario General, “Progreso en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible” editado por el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (periodo de sesiones 28 de julio 2016 a 27 de julio 2017), se comentan algunos temas importantes para poder establecer los progresos que se van consiguiendo a nivel mundial y país por país en el periodo de vigencia de los ODS “La disponibilidad de datos de alta calidad, oportunos y desglosados, es fundamental para la adopción de decisiones con base empírica y a fin de garantizar la rendición de cuentas sobre la Aplicación de la Agenda 2030. La comunidad estadística mundial está trabajando para modernizar y fortalecer los sistemas estadísticos a fin de abordar todos los aspectos de la producción y el uso de datos para el desarrollo sostenible”.

A dos años y medio de la aprobación los ODS, todavía seguimos con carencias importantes para poder ir monitoreando los posibles avances

Continuando con el Informe del Secretario General (Informe Consejo Económico y Social de Naciones Unidas) y en relación al Objetivo 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles, escribiré su balance de estos 2 años: “La consecución del Objetivo 12 requiere un sólido marco nacional para el consumo y la producción sostenibles que esté integrado en los planes nacionales y sectoriales, en las prácticas comerciales sostenibles y en el comportamiento de los consumidores, y también precisa que se respeten las normas internacionales sobre la gestión de los productos químicos y los desechos peligrosos”

“El ODS 12 muestra una tendencia al empeoramiento del consumo, con un aumento de consumo doméstico de 1,51 Kg a 1,73 Kg por unidad de PIB de 2000 a 2010 y un aumento del consumo total de material doméstico durante el mismo período de 48.700 millones de toneladas a 71.100 millones de toneladas. El Informe pide que se adopten e integren ampliamente los marcos nacionales de consumo y producción sostenibles en los planes nacionales y sectoriales”.

Es interesante señalar que mientras este proceso está en marcha la Comisión Europea ha envíado un ultimátum a España para que se establezcan los Planes de Gestión de Residuos que abarquen todo su territorio, de conformidad con los objetivos de las normas de la UE en materia de residuos, tal y como se establece en la Directiva 2008/98/CE, es cierto que el Plan Nacional Español de Gestión de Residuos fue revisado en 2015, pero la falta de entendimiento entre el Gobierno del Estado español y las CCAA, que son las que tienen competencias primarias en este área, han hecho que la situación no haya variado en relación a años anteriores. Por ejemplo, siguen sin disponer de planes de gestión de residuos las CCAA de Baleares, Canarias y Madrid, y algunas otras CCAA como Aragón y Cataluña todavía no han adaptado sus Planes a los establecidos por el Gobierno español en su revisión de 2015.

Un dato: En 2015 la Unión Europea recicló de promedio el 44% de los deshechos, con diferencias muy significativas entre sus países miembros, por ejemplo Austria recicló un 56%, en España sólo se alcanzó el 30%. Por lo tanto hay que realizar un enorme esfuerzo en nuestro país para situarnos al nivel de los países en primera línea, pero, además, si tenemos en cuenta que el Parlamento Europeo ha propuesto que en 2030 se alcance una tasa de reciclaje del 70% el esfuerzo parece ingente. En todo caso y tomando como base el Informe del Parlamento europeo, basten dos datos para situar el problema desde la perspectiva de los ciudadanos europeos: sólo el 8% de los residuos proviene de los hogares europeos. Y si contamos exclusivamente los residuos urbanos, ya en el caso de nuestro país, cada ciudadano español genera de media 448 Kg. de basura al año, seis veces más que su peso medio, alrededor de 70 Kg.

Igualmente España sigue sin concretar su normativa en Consumo Responsable. En el Marco de la Estrategia Española de RSE 2014-2020 se establecen CINCO medidas a poner en marcha, con relación a este tema:

  • Promover el consumo responsable, los derechos de los consumidores y la integración de los principios de responsabilidad social en las políticas de consumo
  • Extender la utilización del etiquetado como instrumento de información al consumidor y herramienta informativa del cumplimiento de criterios de sostenibilidad
  • Elaborar un código de buenas prácticas sobre información para evitar la publicidad engañosa y garantizar una comunicación ajustada a la realidad del producto ofertado
  • Promover políticas de comunicación y publicidad responsable
  • Apoyar las iniciativas de fomento de la RSE realizadas por las organizaciones e instituciones de defensa de los derechos de los consumidores

Ante la falta de respuesta por parte del Gobierno del Estado Español, algunas Comunidades Autónomas e incluso Ayuntamientos están empezando a caminar en esa línea. Pero sería fundamental que desde el Gobierno se empezará a poner en marcha lo que ya quedó firmado por parte de todos los agentes sociales y económicos, en el marco del Consejo Estatal de RSE -CERSE- y que se denominó Estrategia Española de RSE 2014-2020, estamos en el año 2017 y todavía no se ha iniciado la puesta en marcha, prácticamente, de ninguna de las medidas que en esa Estrategia se especificaban y desde luego, ninguna en lo que se refiere al bloque de Consumo Responsable.

Como dato final comentar que en el seguimiento del cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos para 2030, realizado por Naciones Unidas en julio 2017, para valorar los avances y retrocesos, comentar que España alcanzó el puesto 30 de 149.

El estudio elaborado por la Fundación Bertelsmann y por el Sustainable Development Solutions Network (SDSN), sitúa a España en la posición 25, con seis Objetivos de Desarrollo Sostenible en “rojo” (los ODS 8, 9, 12, 13. 14 y 15) es decir, suspendemos en trabajo decente y crecimiento económico, industria, innovación e infraestructuras, producción y consumo responsable, acción climática, vida submarina y en ecosistemas terrestres. Los objetivos en rojo significan que el país tiene que superar obstáculos considerables para lograr el ODS en cuestión, según Javier Benayas, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, solo para terminar este bloque, comentar que los objetivos en “naranja”, estos indicadores se aproximan al rojo y simbolizan que aún hay retos importantes en dichos asuntos, entre estos ODS “naranjas” están: los relacionados con el fin de la pobreza, el hambre cero, la educación de calidad, la reducción de las desigualdades, instituciones sólidas y alianzas.

Estos resultados son muy interesantes, no estamos hablando de un país en vías de desarrollo, estamos hablando de España (que aparece solo 4 posiciones por encima de Cuba), parece que hemos retrocedido en todos nuestros indicadores varios años, incluso podríamos decir que más de una década.

Para que nos sirva como referencia: En la cima del ranking se encuentran países como Suecia, Dinamarca y Finlandia, en la parte inferior la República Centroafricana, Chad y la República Democrática del Congo. En América Latina, el ranking es el siguiente Cuba (posición 29) Argentina en la 41, Chile en la 44, Uruguay en la 47 y Costa Rica en la 53

Entre los países del GT solo Alemania y Francia forman parte del Top 10, Estados Unidos aparece en la posición 42, Rusia en la 62 y China en la 71

2. ODS y Consumo y Consumidor Responsable

2.1       ODS 12: Consumo y Producción Responsable:

Para iniciar este apartado, primero definiré lo que se entiende, con carácter general, a nivel internacional (Directrices de Naciones Unidas de protección del consumidor), por Consumo Responsable:

Por Consumo Responsable entendemos la elección de los productos y servicios no sólo en base a su calidad y precio, sino también por su impacto ambiental y social, y por la conducta de las empresas que los elaboran” de esa definición se pueden desprender algunas preguntas, como ¿su producción se ha realizado de forma ecológica y respetuosa con el medio ambiente? ¿es un producto local? ¿con su consumo se generan residuos en exceso? ¿puede reciclarse? ¿es un producto de comercio justo? ¿en su elaboración se han respetado aspectos sociales y éticos?

Podríamos finalizar afirmando que el Consumo responsable tiene como finalidad la transformación de nuestros hábitos y estilos de vida y consumo, porque es fundamental que con nuestra forma de consumir productos o contratar servicios, contribuyamos a una mejora sustancial en la economía y en las empresas que ofertan sus productos y servicios en la misma.

Como he comentado en algún artículo anterior publicado por Distribución y Consumo, esta responsabilidad no es exclusiva del consumidor, es una responsabilidad individual, comunitaria, empresarial e institucional (administraciones a todos los niveles). Y mientras exista una asimetría en la información disponible, los ciudadanos somos los que tenemos menos posibilidades de influenciar esos cambios a corto plazo, aunque, afortunadamente, la mayor conexión social entre organizaciones sociales, y los nuevos medios tecnológicos, nos permiten un conocimiento importante, aunque no total, para poder intervenir de forma más eficaz en el mercado y por lo tanto para influenciar políticas de Consumo y Producción Responsables.

Pero ¿cuál y qué se establece bajo el epígrafe general de Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles en el Objetivo 12 de los ODS?

  • Aplicar el Marco Decenal de Programas sobre Modalidades de Consumo y Producción Sostenibles, con la participación de todos los países y bajo el liderazgo de los países desarrollados, teniendo en cuenta el grado de desarrollo y las capacidades de los países en desarrollo.
  • De aquí a 2030, lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales
  • De aquí a 2030, reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menos y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha
  • De aquí a 2020, lograr la gestión ecológicamente racional de los productos químicos y de todos los desechos a lo largo de su ciclo de vida, de conformidad con los marcos internacionales convenidos y reducir significativamente su liberación a la atmósfera, el agua y el suelo a fin de minimizar sus efectos adversos en la salud humana y el medio ambiente
  • De aquí a 2030, reducir considerablemente la generación de desechos, mediante actividades de prevención, reducción, reciclado y reutilización
  • Alentar a las empresas, en especial las grandes empresas y las empresas transnacionales, a que adopten prácticas sostenibles es incorporen información sobre la sostenibilidad en su ciclo de presentación de informes
  • Promover prácticas de adquisición pública que sean sostenibles, de conformidad con las políticas y prioridades nacionales
  • De aquí a 2030, asegurar que las personas de todo el mundo tengan información y los conocimientos pertinentes para el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con a naturaleza
  • Ayudar a los países en desarrollo a fortalecer su capacidad científica y tecnológica para avanzar hacia modalidades de consumo y producción más sostenibles
  • Elaborar y aplicar instrumentos para vigilar los efectos en el desarrollo sostenible, a fin de lograr un turismo sostenible que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales
  • Racionalizar los subsidios ineficientes a los combustibles fósiles que fomentan el consumo antieconómico eliminando las distorsiones del mercado, de acuerdo con las circunstancias nacionales, incluso mediante la reestructuración de los sistemas tributarios y la eliminación gradual de los subsidios perjudiciales, cuando existan, para reflejar su impacto ambiental, teniendo plenamente en cuenta las necesidades y condiciones específicas de los países en desarrollo y minimizando los posibles efectos adversos en su desarrollo, de manera que se proteja a los pobres y a las comunidades afectadas.

Reflexionando sobre este tema Paola Gutiérrez Galindo en NSS Oaxaca el 19-7-17, afirmaba “El movimiento que busca conciliar los ejes ambiental, económico y social ha cobrado tal importancia que la Organización de Naciones Unidas estableció como el objetivo 12, de Desarrollo Sostenible “garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles”, reconociendo que para lograrlo, es necesaria la participación de individuos, empresas, gobiernos, comerciantes, medios de comunicación y organismos internacionales”. De estos actores cobran especial importancia la juventud, pobladores de países en desarrollo y habitantes urbanos, por ser éstos, parte de los sectores con mayor poder adquisitivo, acceso a información y capacidad de incidencia y por ende, prospectos potenciales para reorientar sus hábitos de consumo hacia esquemas más sostenibles, aunado a la difusión que puedan hacer de estos modelos. Debido a que el consumo responsable es una forma de contribuir al cumplimiento de los objetivos de la legislación ambiental internacional, nacional y local, al promover, mediante elecciones individuales, el uso eficiente de los recursos naturales, ahora es cuando preguntarnos. ¿De dónde vienen los productos que consumimos? ¿Cuáles son los impactos al medio ambiente desde la producción hasta el destino final de un bien o servicio? ¿Qué implicaciones sociales tienen tales productos? O ¿Estamos pagando el precio justo por ellos? Recordemos que es preciso “adoptar patrones de producción, consumo y reproducción que salvaguarden las capacidades regenerativas de la Tierra, los derechos humanos y el bienestar comunitario”

He detallado el Objetivo 12 y las metas a conseguir para el año 2030, ahora bien, todo ello gira sobre la égida del Consumo y Producción Responsable o Sostenible, pero los ciudadanos, los consumidores, podemos y debemos influir en muchos otros objetivos que están aprobados por Naciones Unidas y que forman parte de alguno de los otros Objetivos (a recordar que son 17) y de las 169 metas que en cada uno de ellos se consideran necesarios para poder decidir que se han cumplido los objetivos. Es cierto que no en todos podemos influir como consumidores, pero también es cierto que son muchos más que aquéllos que `pudieran desprenderse exclusivamente del Objetivo 12, donde prácticamente la aportación a la consecución de las metas propuestas, por parte de los ciudadanos, es residual.

Por lo tanto y sin ánimo de exhaustividad, pero siendo consciente de que es necesario visibilizar todos aquellos aspectos en los que como consumidores y ciudadanos podemos y debemos intervenir, a nivel individual y/o formando parte de organizaciones de la sociedad civil que impulsen los mismos, detallo a continuación, los que considero, desde mi perspectiva, como más interesantes:

2.2.      ODS y Consumidor: Detalle por ODS y Metas:

Objetivo 1: Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo

Meta 1.4: De aquí a 2030, garantizar que todos los hombres y mujeres, en particular los pobres y los vulnerables, tengan los mismos derechos a los recursos económicos y acceso a los servicios básicos, la propiedad y el control de la tierra y otros bienes, la herencia, los recursos naturales, las nuevas tecnologías apropiadas y los servicios financieros, incluida la microfinanciación.

Objetivo 2: Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible

Meta 2.4: De aquí a 2030, asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción, contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas, fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático, los fenómenos metereológicos extremos, las sequías, las inundaciones y otros desastres y mejoren progresivamente la calidad de la tierra y el suelo

Meta 2.5: De aquí a 2020, mantener la diversidad genética de las semillas, las plantas cultivadas, y los animales de granja y domesticados y sus correspondientes especies silvestres, entre otras cosas mediante una buena gestión y diversificación de los bancos de semillas y plantas a nivel nacional, regional e internacional, y promover el acceso a los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales conexos y su distribución justa y equitativa, según lo convenido internacionalmente.

Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades

Meta 3.1: De aquí a 2030 reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100.000 nacidos vivos

Meta 3.2: De aquí a 2030, poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años, logrando que todos los países intenten reducir la mortalidad neonatal al menos a 12 por cada 1.000 nacidos vivos y la mortalidad de los niños menores de 5 años al menos a 25 por cada 1.000 nacidos vivos

Meta 3.3: De aquí a 2030, poner fin a las epidemias del SIDA, la tuberculosis, la malaria y las enfermedades tropicales desatendidas y combatir la hepatitis, las enfermedades transmitidas por el agua y otras enfermedades transmisibles.

Meta 3.4: De aquí a 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante su prevención y tratamiento y promover la salud mental y el bienestar

Meta 3.6: De aquí a 2020, reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo

Meta 3.7: De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificación familiar, información y educación, y la integración de la salud reproductiva en las estrategias y los programas nacionales

Meta 3.8: Lograr la cobertura sanitaria universal, incluida la protección contra los riesgos financieros, el acceso a servicios de salud esenciales de calidad y el acceso a medicamentos y vacunas inocuos, eficaces, asequibles y de calidad para todos.

Meta 3.9: De aquí a 2030, reducir considerablemente el número de muertos y enfermedades causadas por productos químicos peligrosos y por la polución y contaminación del aire, el agua y el suelo.

Meta 3.b) Apoyar las actividades de investigación y desarrollo de vacunas y medicamentos contra las enfermedades transmisibles y no transmisibles que afectan primordialmente a los países en desarrollo y facilitar el acceso a medicamentos y vacunas esenciales asequibles de conformidad con la Declaración relativa al Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio y la Salud Pública, en la que se afirma el derecho de los países en desarrollo a utilizar al máximo las disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio respecto a la flexibilidad para proteger la salud pública y, en particular, proporcionar acceso a los medicamentos para todos.

Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos

Meta 4.5: De aquí a 2030, eliminar las disparidades de género en la educación y asegurar el acceso igualitario a todos los niveles de la enseñanza y la formación profesional para las personas vulnerables, incluidas las personas con discapacidad, los pueblos índígenas y los niños en situaciones de vulnerabilidad

Meta 4.6: De aquí a 2030, asegurar que todos los jóvenes y una proporción considerable de los adultos, tanto hombres como mujeres, estén alfabetizados y tengan nociones elementales de aritmética

Meta 4.7: De aquí a 2030, asegurar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible.

Objetivo 5: Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas

Meta 5.a): Emprender reformas que otorguen a las mujeres igualdad de derechos a los recursos económicos, sí como acceso a la propiedad y al control de la tierra y otro tipo de bienes, los servicios financieros, la herencia, y los recursos naturales, de conformidad con las leyes nacionales.

Meta 5.b): Mejorar el uso de la tecnología instrumental, en particular la tecnología de la información y de las comunicaciones, para promover el empoderamiento de las mujeres

Meta 5.c): Aprobar y fortalecer políticas acertadas y leyes aplicables para promover la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas a todos los niveles.

Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos

Meta 6.1: De aquí a 2030, lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos

Meta 6.2: De aquí a 2030, lograr el acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas y las personas en situaciones de vulnerabilidad

Meta 6.3: De aquí a 2030, mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial

Meta 6.4: De aquí a 2030, aumentar considerablemente el uso eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores y asegurar la sostenibilidad de la extracción y el abastecimiento de agua dulce para hacer frente a la escasez de agua y reducir considerablemente el número de personas que sufren falta de agua

Meta 6.a): De aquí a 2030, ampliar la cooperación internacional y el apoyo prestado a los países en desarrollo para la creación de capacidad en actividades y programas relativos al agua y el saneamiento, como los de captación de agua, desalinización, uso eficiente de los recursos hídricos, tratamiento de aguas residuales, reciclado y tecnologías de reutilización

Meta 6.b): Apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión del agua y el saneamiento

Objetivo 7: Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos:

Meta 7.1: De aquí a 2030, garantizar el acceso universal a servicios energéticos asequibles, fiables y modernos

Meta 7.2: De aquí a 2030, aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas

Meta 7.3: De aquí a 2030, duplicar la tasa mundial de mejora de la eficiencia energética

Objetivo 8: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos

Meta 8.4: Mejorar progresivamente, de aquí a 2030, la producción y el consumo eficientes de los recursos mundiales y procurar desvincular el crecimiento económico de la degradación del medio ambiente, conforme al Marco Decenal de Programas sobre Modalidades de Consumo y Producción Sostenibles, empezando por los países desarrollados.

Meta 8.5: De aquí a 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor.

Meta 8.7: Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados y de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas

Meta 8.8: Proteger los derechos laborales y promover un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores, incluidos los trabajadores migrantes, en particular las mujeres migrantes y las personas con empleos precarios

Meta 8.9: De aquí a 2030, elaborar y poner en práctica políticas encaminadas a promover un turismo sostenible que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales

Meta 8.10: Fortalecer la capacidad de las instituciones financieras nacionales para fomentar y ampliar el acceso a los servicios bancarios, financieros y de seguros para todos

Objetivo 9: Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación

Meta 9.c): Aumentar significativamente el acceso a la tecnología de la información y las comunicaciones y esforzarse por proporcionar acceso universal y asequible a Internet en los países menos adelantados de aquí a 2020.

Objetivo 10: Reducir la desigualdad en los países y entre ellos

Meta 10.4: Adoptar políticas, especialmente fiscales, salariales y de protección social y lograr progresivamente una mayor igualdad

Meta 10.5: Mejorar la reglamentación y vigilancia de las instituciones y los mercados financieros mundiales y fortalecer la aplicación de esos reglamentos

Objetivo 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles

Meta 11.1: De aquí a 2030, asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y asequibles y mejorar los barrios marginales

Meta 11.2: De aquí a 2030, proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad.

Objetivo 12.- ya detallado anteriormente, tanto el Objetivo como todas y cada una de sus Metas

Objetivo 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos

Meta 13.3: Mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto de la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana

Objetivo 14: Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible

Meta 14.1: De aquí a 2025, prevenir y reducir significativamente la contaminación marina de todo tipo, en particular la producida por actividades realizadas en tierra, incluidos los detritos marinos y la polución por nutrientes.

Meta 14.4: De aquí a 2020, reglamentar eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y las prácticas pesqueras destructivas y aplicar planes de gestión con fundamento científico a fin de restablecer las poblaciones de peces en el plazo más breve posible, al menos alcanzando niveles que puedan producir el máximo rendimiento sostenible de acuerdo con sus características biológicas

Objetivo 15: Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad

Meta 15.1: De aquí a 2020, asegurar la conservación, el restablecimiento y el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los ecosistemas interiores de agua dulce y sus servicios, en particular los bosques, los humedales, las montañas y las zonas áridas, en consonancia con las obligaciones contraídas en virtud de acuerdos internacionales.

Meta 15.2. De aquí a 2020, promover la puesta en práctica de la gestión sostenible de todos los tipos de bosques, detener la deforestación, recuperar los bosques degradados y aumentar considerablemente la forestación y la reforestación a nivel mundial

Meta 15.3: De aquí a 2030, luchar contra la desertificación, rehabilitar las tierras y los suelos degradados, incluidas las tierras afectadas por la desertificación, la sequía y las inundaciones y procurar lograr un mundo con efecto neutro en la degradación del suelo

Objetivo 16: Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas

Meta 16.3: Promover el estado de derecho en los planos nacional e internacional y garantizar la igualdad de acceso a la justicia para todos

Meta 16.5: Reducir considerablemente la corrupción y el soborno en todas sus formas

Objetivo 17: Fortalecer los medios de implementación y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible

Meta 17.10: Comercio: Promover un sistema de comercio multilateral universal, basado en normas, abierto, no discriminatorio y equitativo en el marco de la Organización Mundial del Comercio, incluso mediante la conclusión de las negociaciones en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo

Meta 17.7: Alianzas entre múltiples interesados: Fomentar y promover la constitución de alianzas eficaces en las esferas pública, público-privada y de la sociedad civil, aprovechando la experiencia y las estrategias de obtención de recursos de las alianzas

Como se puede apreciar en el detalle anterior de Objetivos y Metas (no exhaustivo) he incorporado las Metas en cada uno de los Objetivos que pueden ser influenciables desde la acción ciudadana, bien con carácter individual, como experto o como organización. Parece una carta a los “Reyes Magos”, pero la realidad es que es un Acuerdo a nivel mundial, bajo los auspicios de Naciones Unidas que tiene alguna posibilidad de que se consigan avances si todos, desde los Gobiernos, los empresarios y la sociedad civil trabajan a través de Alianzas de forma conjunta, eso si, cada uno tiene su responsabilidad, y la menor es la de los ciudadanos, pero también la tenemos, en todas y cada una de las Metas que he descrito aunque parezca que no tienen relación directa con nosotros, claro que la tiene, y pensar sobre ello ya es una primera reflexión, que puede servir para iniciar acciones en consecución del objetivo.

Como antecedente escaso, pero antecedente a nivel mundial y también desarrollado desde Naciones Unidas, el Pacto Mundial o Pacto Global (en inglés Global Compact) es otro instrumento, que está en marcha desde 1.999.

El Pacto Mundial, ha sido muy bien acogido en España por empresas, sindicatos, universidades y ONGs pero es un instrumento que no tienen ningún carácter obligatorio, es voluntario. El Pacto Mundial es un instrumento en el que las empresas, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil se comprometen a aplicar en sus estrategias y operaciones los 10 principios que integran su Decálogo, y cada año cada organización/empresa, tiene que remitir al Pacto Mundial los progresos que realiza en ese proceso de implantación, mediante la elaboración de Informes de Progreso.

Los Principios del Pacto Mundial:

 nº 1: apoyar y respetar la protección de los derechos humanos

nº 2: no ser cómplice de abusos de los derechos

nº 3: apoyar los principios de la libertad de asociación y sindical y el derecho a la negociación colectiva

nº 4: eliminar el trabajo forzoso y obligatorio

nº 5: abolir cualquier forma de trabajo infantil

nº 6: eliminar la discriminación en materia de empleo y ocupación

nº 7: las empresas deberán mantener un enfoque preventivo que favorezca el medio ambiente

nº 8: las empresas deben fomentar las iniciativas que promuevan una mayor responsabilidad ambiental

nº 9: las empresas deben favorecer el desarrollo y la difusión

nº 10: las empresas e instituciones deberán trabajar contra la corrupción en todas sus formas incluidos extorsión y soborno

La función del Pacto Mundial ha sido importante, pero si tenemos en cuenta el tiempo que lleva en funcionamiento (20 años), y los resultados alcanzados, aunque cada vez son más visibles e importantes, nos daremos cuenta del trabajo que hay que desarrollar y la dificultad existente para conseguir que temas, mucho menos complejos que los que se establecen en la Agenda 2030, se instalen de forma permanente en la sociedad mundial. Es por lo tanto un enorme desafío, el conseguir que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) puedan alcanzar un alto grado de resultados dentro de más de una década. Desde el Pacto Mundial en España, se recomienda una serie de acciones para que las empresas contribuyan al ODS 12, sin ánimo de exhaustividad, detallo los siguientes:

  • diseñar los productos y servicios de la empresa para que hagan un uso eficiente de la energía y los recursos naturales en todas las etapas a través de la cadena de valor, origen, fabricación, producción, distribución, uso y recogida
  • utilizar materiales biodegradables, reciclables o reutilizables en la producción de productos y servicios, para que estos puedan ser reutilizados, transformados o reciclados sin costes ecológicos, disminuyendo la generación de desechos y promoviendo la economía circular
  • Impulsar el uso de energías renovables en detrimento de energías fósiles
  • Implantar medidas a nivel interno para optimizar el uso del agua y fomentar la reutilización hídrica en el modelo de producción de la empresa
  • Minimizar la contaminación atmosférica, hídrica, del suelo y acústica en los procesos de fabricación
  • Fomentar el negocio con proveedores locales bajo criterios de sostenibilidad, reduciendo el impacto sobre el medioambiente e impulsando una economía local sostenible
  • Formar a empleados, proveedores y cadena de valor en prácticas y pautas de producción y consumo responsable
  • En el caso de las empresas del sector alimentario o aquellas con actividades relacionadas con la alimentación, realizar auditorías para determinar cómo y por qué se desperdician alimentos y optimizar el proceso.
  • Utilizar el ecoetiquetado, proporcionando a clientes y grupos de interés toda la información necesaria sobre el diseño y fabricación de productos y servicios
  • Invertir en innovación para desarrollar medidas de economía circular

Como se puede apreciar y como analizaré en una segunda parte de este artículo en un próximo número de la Revista Distribución y Consumo, las empresas son los que más responsabilidades tienen en la consecución de este Objetivo nº 12.

Mientras tanto los consumidores españoles vamos haciendo camino al andar, como decía D. Antonio Machado, cada vez se eleva nuestro nivel de conciencia y si no se han producido mayores cambios en las pautas de Consumo, hacia un consumo más responsable, es como consecuencia de la asimetría en la información existente entre empresas y ciudadanos, y sobre todo en que, algunas veces, el ejercer un consumo responsable es un poco más caro que el consumo habitual y teniendo en cuenta la precaria situación económica de un tercio de la población española (a nivel de exclusión social) y la no mejor situación de otro 50% de españoles, podemos afirmar que hemos avanzado en la conciencia individual y que ya caminamos hacia un Consumo diferente , que se instalará definitivamente en nuestra sociedad cuando dispongamos de todos los elementos necesarios para poder elegir de forma Responsable y Sostenible

2.3 Consumers International/Directrices de Naciones Unidas de Protección al Consumidor y ODS

Previa a la aprobación por la Asamblea de Naciones Unidas de la Agenda 2030 (ODS), en septiembre 2015 se había alcanzado un Acuerdo en julio 2015 en el seno de la UNTACD (organismo de Naciones Unidas donde se estuvo analizando la nueva actualización de las Directrices de Protección al Consumidor -la primera versión vió la luz en 1.985, la primera actualización en 1999 y la segunda en diciembre 2015- para consensuar entre todos los países y que fuera aprobado por la Asamblea General de la ONU la revisión de las Directrices. El proceso fue paralelo al de la discusión de los ODS.

Desde Consumers International (organización mundial de consumidores que aglutina a más de 200 organizaciones en más de 100 países) se manifestó la preocupación por no incluir algunos de los derechos contemplados en las Directrices de Protección al Consumidor en los ODS, sobre todo porque siguiendo las palabras de Amanda Long, Directora General de Consumers International: “los consumidores están en el corazón de muchos de los temas tratados en los ODS de Naciones Unidas, según Amanda Long en declaraciones efectuadas en septiembre 2015: “Varios de los ODS se lograrán más efectivamente mediante la inclusión de la aplicación de las Directrices de la ONU sobre la Protección de los Consumidores como un indicador para ayudar a medir el progreso hacia el logro de los ODS. Los objetivos de los ODS para erradicar la pobreza, proteger el planeta y promover la prosperidad compartida, se basan fundamentalmente en cómo los consumidores piensan y actúan, y cómo se protegen sus oportunidades, opciones y derechos en el mundo desarrollado y en desarrollo”-

Al final cada organismo de Naciones Unidas siguió adelante con sus previsiones y muchos de los derechos de los consumidores no se incluyeron en los ODS y los ODS se aprobaron en la Asamblea General de septiembre 2015 y las Directrices de Protección al Consumidores en la Asamblea General de diciembre 2015. Una pena, porque es absolutamente cierto que la protección del consumidor proporciona un medio claro para frenar las desigualdades y promover la equidad, la justicia y la protección del medio ambiente en una economía mundial cada vez más compleja.

2.4 Los derechos humanos en el seguimiento y examen de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

The Danish Institute for Human Rights elaboró el mayo de 2016, uno de los primeros informes sobre “Los derechos humanos en el seguimiento y examen de la agenda 2030 `para el desarrollo sostenible”

Según este informe 156 de las 169 Metas poseen vínculos sustanciales con los derechos humanos y las normas laborales. Por lo tanto, los ODS y los derechos humanos están vinculados entre sí de manera que se refuerzan mutuamente. Teniendo en cuenta que los derechos de los consumidores son derechos humanos de tercera generación, podemos ver la importancia que tiene el que los consumidores ejerzamos nuestros derechos e intentemos hacerlos avanzar en esta sociedad cambiante en la que estamos inmersos. De ahí que realizara anteriormente una reflexión importante, y es que a pesar de que solo se habla de forma clara de Consumo Responsable en en uno de los ODS (el 12) en los otros Objetivos hay aspectos que he detallado incluyendo sus Metas, en los que los consumidores también tenemos mucho que decir y qué hacer para conseguir que sean una realidad, aunque sea allá por el año 2030.

Los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos, según el Observatorio RSC fueron aprobados por consenso por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en el año 2011 y son el principal conjunto de principios producidos por Naciones Unidas sobre empresas y derechos humanos, dichos principios ponen en práctica en el marco de la ONU, los tres principios básicos que fueron aprobados en el año 2008 por el Consejo de Derechos Humanos: proteger, respetar y remediar.

El Estado tienen el DEBER de proteger contra las violaciones de los derechos humanos cometidas en su territorio y/o su jurisdicción por terceros, incluidas las empresas.

Las empresas tienen el deber de respetar los derechos humanos. Eso significa que deben abstenerse de infringir los derechos humanos de terceros y hacer frente a las consecuencias negativas sobre los derechos humanos en las que tengan alguna participación

Los Estados deben tomar medidas apropiadas para garantizar, por las vías judiciales, administrativas, legislativas o del tipo que corresponda, que, cuando se produzcan ese tipo de abusos en su territorio y/o jurisdicción los afectados puedan acceder a mecanismos de reparación eficaces, esto es el acceso efectivo a mecanismos de reparación.

VARIOS PAÍSES EUROPEOS HAN DISEÑADO Y PUESTO EN MARCHA SU PLAN NACIONAL DE DERECHOS HUMANOS, NO ES EL CASO DE ESPAÑA, DONDE ESTE PROYECTO DUERME EL SUEÑO DE LOS JUSTOS DESDE HACE MÁS DE 3 AÑOS, eso si, está en el cajón de algún Ministerio esperando que se decida su exposición pública, si es el que el Gobierno tiene intención de hacerlo, ya que el anterior proyecto que fue consensuado con organizaciones sociales y empresariales parece que ha sido sustancialmente modificado, sin que hasta la fecha, al menos desde la sociedad civil se tengan noticias de un nuevo Anteproyecto de Plan o si en España se pondrá en marcha, siguiendo las directrices de Naciones Unidas e incluso de la Unión Europea, un Plan Nacional de Derechos Humanos.

Como se puede apreciar, hay multitud de disposiciones internacionales que afectan a nuestro entorno inmediato y a nuestra vida cotidiana, también a las formas en que incidimos en la sociedad y en el planeta en general, algunas medidas internacionales se están implementando en España, aunque de forma muy lenta, otras ni tan siquiera se sabe cuándo se van a poner en marcha, mientras tanto, ya en septiembre 2017 han pasado dos años desde que la Agenda 2030 se aprobó por la Asamblea de Naciones Unidas, quedan ya menos para conseguir los Objetivos propuestos en la misma, y como se ha podido comprobar, falta muchísimo camino que recorrer, y en el caso de nuestro país, muchísimo más de lo que hubiéramos pensando hace unos años, hay que recuperar más de una década de retraso que se ha producido con esta crisis que hemos y estamos padeciendo y sobre todo en cómo se ha gestionado y se está saliendo de ella lentamente, con menos derechos públicos e individuales, más precariedad, menores salarios, menores derechos sociales, más recortes públicos, es decir, justo todo lo contrario de lo que se firmó y aprobó, también por España en septiembre 2015.

Aunque el proverbio japonés “Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar” nos haga reflexionar y sobre todo animar para iniciar la acción individual y colectiva, para terminar este artículo, primera parte de otros en los que seguiré analizando los ODS desde la perspectiva de la empresa y los Gobiernos y también los retos comunes, incluyendo a los consumidores en la parte final de Reflexión, me inclino por una frase de Pablo Neruda, quizás, porque en el fondo, estoy convencida de que si actuamos de forma conjunta, como se define en el preámbulo de los ODS, es posible mejorar esta sociedad imperfecta en la que nos ha tocado vivir “Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños”

*María Rodríguez | Socióloga y Experta en Consumo Responsable y RSE | Consejera del Consejo estatal de RSE (CERSE)


Artículo publicado en la Revista Distribución y Consumo (Mercasa)

El consumidor como agente de cambio en el marco de los ODS
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