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Cobro de deudas: más sencillo y rápido que nunca

Cuando alguien contrae una deuda con nosotros, siempre existe el dichoso factor de riesgo relativo al cobro de la misma o, al menos, la incertidumbre de si éste tendrá lugar en los plazos previamente acordados. Cuando hablamos de una deuda cuantiosa, el procedimiento habitual suele ser acudir a un abogado, reclamarla por vía judicial y, con un poco de suerte, llegar a cobrar algún día su importe, parte del cual, por supuesto, irá destinada a pagar a nuestro representante legal. Si bien esta situación no es la ideal, aún puede ser peor en el caso de las deudas no tan elevadas. Y ya no hablemos cuando éstas se multiplican, pudiendo llegar a dejarnos en una situación económica comprometida a nosotros o a nuestra empresa a la hora de afrontar nuestros pagos corrientes.

Servicios de recobro al alcance de todos

Afortunadamente existe otra forma de afrontar los impagos y, en la mayoría de los casos, sin necesidad de tener que acudir a la vía judicial ni, por tanto, de requerir de los servicios de un abogado o procurador. Hablamos de novedosos servicios low-cost de recuperación de impagos que pueden ser solicitados de una manera rápida y totalmente online. Y los pioneros en este tipo de procedimiento, que facilita hoy en día el funcionamiento de tantas empresas, profesionales y propietarios, tienen nombre propio: Cobratis, la compañía líder a nivel nacional en cobro de deudas, en recuperación de impagos, así como en abono de facturas y en gestión de cobro.

Con más de 15 años de experiencia en el sector del recobro, los profesionales del ámbito del derecho y de la recuperación de deudas que concibieron Cobratis han logrado automatizar el proceso de la gestión de cobro, lo cual ha permitido abaratar los costes de tramitación. De esta manera, cualquier entidad o particular puede recuperar su dinero realizando un gasto mínimo. Tanto si se necesita reclamar una deuda como si hablamos de decenas o de miles de ellas.

Además, la plataforma de Cobratis está disponible las 24 horas. Tan sólo hay que acceder e introducir la información relacionada con el impago, proceso que se puede completar fácilmente en menos de cinco minutos. Desde ese momento, Cobratis pone en marcha los mecanismos judiciales o extrajudiciales oportunos para reclamar la deuda, informando en todo momento al usuario del estado de su caso.

Tarifa Plana de Cobratis y... ¡a vivir tranquilos!

Y es que Cobratis no sólo realiza reclamaciones puntuales, sino que pone a nuestra disposición un servicio continuado que, a cambio una mínima tarifa plana mensual, cubre la tramitación de la gestión de cobro de todos los expedientes que se puedan generar. Sin provisiones de fondos, sin pagar minutas de abogados y sin abonar comisiones. La tranquilidad no tiene precio y, en el caso de la Tarifa plana de recobro de Cobratis, a cambio de un importe muy reducido, tendremos la certeza de que alguien está velando en todo momento por nuestra seguridad económica.

Y no sólo operan en el territorio nacional, sino que su radio de acción de amplía a todo el continente europeo. A través de Cobratis Europa incrementan su ámbito de influencia para cubrir las necesidades de recobro de cualquier empresa, autónomo o asociación que opere más allá de nuestras fronteras.

Proceso Monitorio, ¿qué es y qué ventajas tiene?

El Proceso Monitorio es un procedimiento contemplado por la ley que pretende agilizar y facilitar el recobro de deudas. Teniendo en cuenta el gran problema que existe actualmente en España con el impago de pequeños créditos, este método se antoja imprescindible a la hora de reclamarlos sin necesidad de acudir a los servicios de un abogado o un procurador.

Para poner en marcha esta iniciativa tan solo es necesario documentar la existencia de la deuda mediante facturas, albaranes u otros documentos. Una vez se presenten, Cobratis iniciará las acciones amistosas pertinentes para recuperar dicha deuda y, en el caso de que estas medidas no procedan o no prosperen, su Asesoría Jurídica redactará la denuncia para interponerla en el Juzgado de Primera Instancia que corresponda. En el caso de que el Juez considere que se dan las circunstancias necesarias para considerarlo un Proceso Monitorio, otorgará un plazo de 20 días al deudor para que haga frente al pago.

Llegados a este punto, pueden ocurrir varias cosas. Una es que, para evitar problemas mayores, el moroso en cuestión abone las cantidades requeridas. Otra es que no comparezca, en cuyo caso el Juzgado nos entregará un poder de embargo y ejecución de bienes con el que podremos hacer presión o incluso iniciar el proceso de embargo para recuperar nuestro dinero. Por último, aunque con menos frecuencia, el deudor puede oponerse, momento en el que el procedimiento pasaría a ser declarativo. Sin embargo, este último caso es muy minoritario, al carecer de sentido que el denunciado, sabiendo que nos debe dinero, se arriesgue a correr con las costas y con los intereses de demora que acarrearía el proceso.