lunes 13.07.2020
SUPERSERVIDORES, TAMBIEN SUFREN BORRASCAS

Peligro en la nube

Por Luis Sarrais | No, no me estoy refiriendo a la sucesión de tormentas que se están sucediendo desde que empezó el invierno y que han y siguen causando numerosos daños. Escribo ahora sobre la nube, the cloud.

Libros "...para dummies".
Libros "...para dummies".

No, no me estoy refiriendo a la sucesión de tormentas que se están sucediendo desde que empezó el invierno y que han y siguen causando numerosos daños. Escribo ahora sobre la nube, the cloud, ese espacio virtual donde se almacenan cada vez más datos de todo tipo en servidores de alta calidad con suministro eléctrico asegurado por Sistemas de alimentación ininterrumpida –SAI en español y UPS en inglés- y con copias de seguridad de todo lo que almacenan.

Cada vez más grandes compañías depositan la información en “la nube” en la confianza de que allí está mejor protegida. Sin embargo, esa concentración tiene sus peligros y David Pogue en un artículo En Scientific American del 1 de febrero ha recordado algunos que se han materializado y que han afectado a compañías famosas.

Los servidores situados en la nube no son infalibles y usarlos debe ser opcional dice David Pogue, autor de siete de los libros "...para dummies".

El servicio para móviles de Apple MobileMe hoy llamado iCloud se paró en varias oacasiones en el verano de 2008, diciembre de 2009, septiembre de 2011, junio de 2012 en la primera de ellas durante once días provocando algunas pérdidas de datos.

Gmail, el popular correo de Google también quedó sin servicio varias horas en febrero 2009 y cinco días en 2011. Hotmail, el correo de su principal rival, Microsoft a finales de 2010 eliminó diecisiete mil cuentas que tardaron tres días en recuperarse.

Amazon, que no solo es una tienda que vende artículos en Internet sino que tiene servicios de alquiler de tiempo de ordenador y gestión de archivos en Internet para otras empresas sufrió una avería en abril de 2011 en su centro de datos de Virginia que dejó sin servicio a sus clientes de la costa atlántica de los EEUU durante cuatro días. Entre ellos se encontraban Netflix y Pfizer.

Lo mismo le ocurrió a Paypal y estos fallos no son cosa del pasado. El año pasado Facebook se quedó sin actualizar datos durante tres horas, Microsoft Office online dos horas, la página central de Amazon 45 minutos, el buscador Bing dos horas, Twitter dos horas y Google drive 17 horas.

La fiabilidad de los servidores en la nube es del 99,9% muy alta pero eso puede suponer fallos de ocho horas al año de media. El problema se da cuando esos servicios en la nube hay que aceptarlos si se quieren usar los servicios de Google, Apple y Microsoft o a medida que la creciente externalización de funciones que están haciendo muchas empresas les lleva a almacenar allí una parte importante de su información.

No sería sorprendente que algunas empresas actualizaran rutinas de años atrás e hicieran copias de su actividad diaria en sus propios ordenadores para tener la posibilidad de recuperar información si un problema con los servidores en la nube técnico o por un sabotaje les dejara fuera de línea o amenazara la preservación de la privacidad; al fin y al cabo también los sistemas de alimentación ininterrumpida usan una tecnología antigua como la de las pilas, eso sí más modernas y eficientes para mantener la alimentación eléctrica en equipos clave mientras sus fuentes alternativas de energía restablecen el suministro.

Los fallos son reales pero es habitual que cada vez que sale un tecnología nueva aparezca inmediatamente después un coro de escépticos y quizás sea el caso con los servicios "en la nube".

Peligro en la nube
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