Matrimonio infantil en México

Las leyes, la religión y las costumbres lo permiten desde hace años

Cada año, en México, miles de niñas contraen matrimonio antes de cumplir los 18 años solapadas por la Iglesia, los usos y las costumbres, la familia y las legislaciones civiles.

Según SemMéxico, el Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y Caribe, hay más de 120 000 niñas mexicanas que, sin haber alcanzado la mayoría de edad, adquieren la responsabilidad de formar una familia, lo que trae como consecuencia que la mayoría abandone sus estudios y se enfrente, con toda seguridad, a una maternidad temprana.

De acuerdo con el Derecho Canónigo de 1917 y 1983 del país azteca, la edad para casarse estaba estipulada en 16 años para los varones y 14 para las niñas, aunque las Conferencias Episcopales de cada Estado podían establecer una edad superior. En 1984, la Conferencia del Episcopado Mexicano determinó subir la edad a 18 años para el hombre y 16 para la mujer.

En la zona de Los Altos de Chiapas, el padre Joel Padrón señala que los matrimonios infantiles y matrimonios arreglados van a la baja: “En algunas comunidades es tradición el contrato matrimonial hecho por los papás y frecuentemente es a iniciativa del papá del joven, con el fin de fortalecer los lazos entre las familias y la unidad comunitaria”, señala.

Explica que, en los matrimonios arreglados en las zonas indígenas, rara vez la opinión de las niñas es tomada en cuenta y que, por lo general, son los padres quienes hacen los acuerdos. Pero si se les preguntara a ellas, es casi seguro que aceptarían, aunque no estuvieran de acuerdo, ya que lo harían “por compromiso familiar o por su cultura”, que no les permite negarse a la decisión de los padres. Incluso, les proponen que vivan juntos desde pequeños, para “irse conociendo”, aunque es una costumbre que está decayendo mucho, afortunadamente.

El Vicario Judicial de la Diócesis de Saltillo, Mario Alberto Cruz Méndez, opina que la Iglesia se tiene que ajustar a los ordenamientos internacionales de derechos humanos y a los esfuerzos del Estado Mexicano por tutelar los derechos de la niñez a través de las normas civiles: “El Derecho Canónico respeta los criterios del Estado para disciplinar. Puede ser permitido, con permiso del ordinario el enlace de una viuda o divorciada, pero de un niño no, porque la iglesia en este caso, es muy diferente el ámbito de los adultos y niños. Si el ordinario da dispensa a un menor de edad, entonces es cómplice de delito”.

“Es un delito y un pecado, porque es la simulación de un sacramento, entonces hay una sanción canónica a criterio del obispo, pero también es un pecado grave, porque estás utilizando el sacramento haciendo pasar una realidad que no existe”, manifiesta Cruz Méndez.

El obispo Raúl Vera ha prohibido dar licencias para casar a menores.

Apenas el 16 de junio de este año 2016, la Diócesis de Saltillo, Estado de Coahuila (al norte del país), encabezada por el obispo Raúl Vera, determinó, a través del decreto titulado “Instrucción sobre la edad mínima para el matrimonio”, no otorgar licencias, ni dispensas respecto de la edad mínima para casarse, y exhortaba a los párrocos a asegurarse de que las parejas no tuvieran menos de 18 años.

En Guerrero, las Iglesias siguen el ordenamiento del CEM, la edad mínima del hombre para contraer nupcias es de 18 años, y para la mujer 16. El sacerdote de la Iglesia de San Mateo, en Chilpancingo (capital de Guerrero), Jorge Amando Vázquez, reconoce que, igual que un niño de seis meses no está preparado para caminar, el cuerpo de una niña de 12 a 14 años, no está preparado para las responsabilidades del matrimonio a temprana edad. No obstante, señala, en Guerrero los usos y las costumbres, en zonas como la sierra y la montaña, los matrimonios de jovencitas e incluso niñas, sigue siendo una realidad.

Alejandro Solalinde: en 1982, los matrimonios entre niños eran habituales en Oaxaca

Por su parte, el sacerdote Alejandro Solalinde, director del albergue para migrantes Hermanos en el Camino, señala que si se efectuara una boda religiosa entre menores de 18 años debería ser motivo de nulidad del sacramento. En su opinión, antes de los 18 años, los jóvenes no tienen la madurez suficiente para tomar una decisión de esa naturaleza, y que si algunos sacerdotes validan este tipo de matrimonios están incumpliendo las leyes canónicas.

Cuando él llegó a Oaxaca, en 1982, cuenta Solalinde, “era común que las madres y padres presentaran a parejas de jovencitos y jovencitas para casarse. Pero el caso que más recuerda es el de Betito, un niño de 12 años a quien su familia quería casar con otra niña de su edad. “Yo me negué y les expliqué que estaban tan chiquitos que ni siquiera podrían tener relaciones sexuales. La mujer me contestó que no era así, que empezarían a dormir juntos como hermano y hermana, y que cuando llegara el momento tendrían relaciones. A pesar de eso, me negué, y la familia se molestó mucho”.

El matrimonio infantil, una práctica común

Según datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) 2014, en 23 de las 32 entidades de México, al menos una de cada cinco mujeres entra en unión conyugal antes de cumplir 18 años de edad. Este fenómeno no es exclusivo de zonas rurales o poblaciones indígenas, como puede creerse por las declaraciones de los religiosos antes citados, sino que está asociado a condiciones económicas y educativas.

De acuerdo con el informe publicado en 2012 del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNPFA) “Marrying too Young. End Child Marriage”, México está entre los cinco países con la tasa más alta de matrimonio infantil  (22,9) de América Latina, solo superada por Honduras, Guatemala, Brasil y Colombia. Pero hay entidades donde la tasa de matrimonio infantil es mucho mayor. En Chiapas es del 30 %, y 11 entidades federativas presentan las tasas de matrimonio infantil más altas en mujeres urbanas (entre 20 y 25 %), destacando Aguascalientes, Baja California Sur, Guanajuato, Michoacán y Nuevo León.

Para ONU Mujeres México, el matrimonio infantil es un fenómeno predominantemente femenino resultado de una clara diferenciación de género. Según a la Encuesta Nacional de la Juventud 2010, el 3,9 % de los varones de 20 a 24 años de edad se unió en matrimonio antes de cumplir la mayoría de edad, mientras en las mujeres la cifra es del 17,3 % por ciento.

En el ámbito nacional, el 30 de abril de 2015, la Cámara de Diputados aprobó reformas al Código Civil Federal que instituyen la edad de 18 años como mínima para contraer matrimonio en México, tanto en varones como en mujeres. A pesar de ello, en 22 entidades los Códigos Civiles no establecen una edad mínima de 18 años para contraer matrimonio, o bien permiten dispensas para que los menores de edad puedan unirse con el consentimiento de padres o tutores.

Baja California Sur, Coahuila, Jalisco, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Veracruz, Yucatán, Colima, y la Ciudad de México, no permiten el matrimonio infantil.

Concha Moreno
Periodista. Tras más de 30 años en el sector de la construcción en general, de la mano de una publicación para profesionales, un buen día nuevos derroteros la llevaron al mundo de la política, pero sin dejar la comunicación. Esa época determinó el comienzo de un camino dirigido a la solidaridad, a la defensa de los derechos humanos, a la denuncia. Poco después dejó España y se instaló en México. Allí comenzó a publicar en el periódico México Inteligente, donde tuvo su propia columna. Posteriormente, colaboró con el Periódico de Puebla y con revistas literarias, donde editó poesía. Un buen día contactó con Periodistas en Español, medio que le permitió relatar a los españoles lo que sucedía en el país azteca, así como describir las maravillas de su naturaleza. Tras siete años de estancia en México, a mediados de 2018 regresó a España. Actualmente sigue los avatares mexicanos y continúa contándolo en Periodistas en Español.

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