#TEMP
lunes. 08.08.2022
PUEBLOS Y PAÍSES | EDMUNDO FAYANÁS ESCUER

El imprevisible Chile

Por Edmundo Fayanás Escuer | Tiene una extensión 756.630 km2. Linda al este con Argentina y Bolivia, al norte con Perú y al oeste con el océano Pacífico.

c

Podemos dividir Chile en tres grandes zonas geográficas:

La primera es conocida como el Chile continental, que comprende una larga y estrecha franja de tierra  que se extiende a lo largo de 4.270 km.

La segunda se la conoce como el Chile insular, que se corresponde con un conjunto de islas de origen volcánico en el océano del Pacífico Sur: el archipiélago de Juan Fernández y las islas Desventuradas, pertenecientes a Sudamérica, la isla Sala y Gómez y la isla de Pascua situadas en la Polinesia.

El tercero, llamado el territorio chileno antártico, que se corresponde con una zona de la Antártida de 1.250.257 km2, sobre la que Chile reclama su soberanía.

Chile está situado en una zona de alta sismicidad, debido a la subducción de las placas de Nazca y la Antártica en la placa Sudamericana. Está incluido en el cinturón de fuego del Pacífico. Chile posee la segunda cadena volcánica más grande y activa del mundo.

El relieve chileno tiene una depresión intermedia que cruza longitudinalmente el país, estando flanqueada por dos sistemas montañosos. La cordillera de los Andes al este con el monte más alto el Nevado Ojos Salado con 6.891 m y es el volcán más alto del mundo. La cordillera de la costa oeste es de menor altura que los Andes con su punto más alto en el cerro Vicuña Mackenna con 3.114 m.

Entre la cordillera de la Costa y el Pacífico se encuentran una serie de planicies litorales que permiten el asentamiento de grandes poblaciones.

Al norte del país nos encontramos con el desierto de Atacama, que es de la mayor aridez del mundo.   Este desierto se ve fragmentado por quebradas que originan  la pampa del Tamurugal.

La cordillera de la costa es importante y cae abruptamente, formando el farellón costero que ocupa lugar en vez de las planicies litorales.

La existencia de ríos que atraviesan el territorio chileno, provoca la formación de valles transversales, donde se ha desarrollado una potente agricultura. Chile está cruzado por ríos de corta longitud pero en forma de torrentes y con poca agua, que discurren de este a oeste. Van desde los Andes hacia el océano Pacífico.

En la zona norte nos encontramos con el río Loa, es el más largo del país. En la zona del altiplano nos encontramos con el lago Chungará a una altitud de 4.500 m. y el río Lauca compartido con Bolivia

En el centro del país es la zona donde existen más valles, destacando los ríos el Elqui, el Aconcagua, el Maipo y el Maule. Sus caudales proceden de los deshielos de los Andes y de las lluvias de invierno.   En esta zona nos encontramos con abundantes lagos siendo los principales, el Colbún, la laguna de Maule y la de Laja.

En la zona sur del país tenemos con el río Biobío, que tiene una gran utilidad hidroeléctrica y para regadío.

La gran amplitud latitudinal de Chile, su relieve y la influencia del océano Pacífico son los principales factores que influyen en su clima. También resulta vital la cordillera de los Andes, que regula el paso de masas de aire y la corriente fría de Humboldt que produce un descenso de las temperaturas a lo largo de la costa.

En la zona note existe un  clima desértico con escasas precipitaciones. Las temperaturas tienen leves oscilaciones térmicas a lo largo del año, con una media de 20º. En las zonas del altiplano, las temperaturas descienden debido al efecto de la altura, surgiendo un clima estepario frío, con lluvias en verano. Las lluvias aumentan en la zona sur del país, puesto que presenta un clima marítimo lluvioso.   En la zona austral se desarrolla un clima estepario frío, con una gran amplitud térmica, bajas temperaturas y una pluviosidad en forma de nieve. En el territorio antártico chileno domina el clima polar.

La polución producida por las emanaciones industriales  alcanza niveles muy altos en Santiago. Los  bosques nativos del sur, fueron severamente dañados por la tala indiscriminada. La minería también representa una amenaza al medio ambiente. Las aguas están contaminadas por los desechos industriales.

Su población es de 16.700.000 habitantes. Debido a las mejoras de las condiciones de vida de los chilenos, su esperanza de vida es de 78,4 años siendo la más alta de América del Sur. Su tasa bruta de natalidad es de 15 por mil y la tasa bruta de mortalidad es de 5,4 por mil, con una tasa de crecimiento natural del 9,6 por mil anual.

En la población chilena nos encontramos con dos grandes grupos étnicos, los blancos y los mestizos, que constituyen el 89% de su población. El restante 11% son indígenas mayoritariamente mapuches.

Una de las características de la población chilena es su alta tasa de concentración urbana, donde el 86% de la misma vive en ciudades. Las principales ciudades son: la capital Santiago con casi seis millones de habitantes, Gran Concepción con 950.000 habitantes y Valparaíso con 930.000.

El idioma oficial es el español. Las lenguas autóctonas se emplean muy  poco. El catolicismos representa el 66,5 % pero está en retroceso mientras que el protestantismo está en el 16,5% y va en avance. Un 12,5% de su población se declara atea o agnóstica.

Chile es una república unitaria democrática y presidencialista. Se rige por la constitución de septiembre de 1980, que en estos años ha sido reformada varias veces.

El poder ejecutivo está presidido por el presidente de la República. Su mandato tiene una duración de cuatro años y no puede ser elegido para el periodo siguiente.

El poder legislativo reside en el presidente de la República y en el Congreso Nacional que se encuentra en la ciudad de Valparaíso. Es bicameral con un Senado de 38 miembros que permanecen en el cargo durante ocho años, cada cuatro años se renueva la mitad del Senado. La Cámara de los Diputados formada de 120 miembros con cuatro años de duración.

El poder judicial está constituido por tribunales autónomos e independientes que ejercen la facultad jurisdiccional, siendo la Corte Suprema de justicia su institución más alta

LA ECONOMÍA CHILENA

Es la sexta mayor economía de  América Latina. Chile posee la renta per cápita más alta de esta zona del mundo. Se caracteriza por ser  muy abierta y con acuerdos de libre comercio con muchos países lo que le da acceso a la mayor parte del mercado mundial de bienes y servicios.

Su agricultura y ganadería son importantes y ocupaban el 13,2% de los trabajadores. Los principales productos agrícolas son, trigo, maíz y avena, manzanas, peras, uvas, cebollas y habas. Se sitúan sus producciones en el centro y sur del país. Las exportaciones de frutas y verduras son muy importantes y van tanto al mercado europeo como asiático.

La acuicultura ha sido desarrollada en los últimos años y atienden fundamentalmente a la exportación.   El sector forestal es un pilar fundamental en la economía chilena y representa el 3,1% de su PIB. Los principales productos de esta industria forestal; madera en trozos, madera aserrada, pulpa química, papel de periódico, chapas y tableros, molduras de madera, y muebles.

La minería es el motor económico de Chile y es el responsable del 14,2% de su PIB. Concentra cerca del 57% de las exportaciones de la industria. La minería es la principal actividad de regiones como Tarapaca, Antofagasta y Atacama. En la región de Magallanes, la explotación de yacimientos de petróleo es de gran importancia pues atiende el suministro interno.

Su principal producto minero es el cobre, siendo el mayor productor del mundo, llegando al 36% de su producción, teniendo el 28% de las reservas de la tierra. Además es el mayor productor mundial de litio y yodo. Su producción representa el 42% de la producción y tiene unas grandes reservas de este mineral

LA HISTORIA DE CHILE

El actual territorio chileno ha estado habitado desde hace más de trece mil años, por pueblos nómadas recolectores, cazadores y pescadores. Algunos de estos grupos originarios perduraron casi sin cambios, hasta la llegada de los europeos en el siglo XVI.

Hacia el año cuatrocientos, en el norte, los aimaras y atacameños desarrollaron la agricultura, ganadería, la metalurgia y el comercio. En la costa, vivían los chango, pescadores agrupados en bandas. Los diaguitas, agricultores y pastores, ocupaban la zona entre los ríos Copiapó y Aconcagua.   En la región comprendida entre el valle del Choapa y la isla de Chiloé habitaban los  mapuches.


Paisaje ártico chileno

Durante el siglo XV,  los incas conquistaron el territorio hasta el río Biobio, donde fueron parados por los mapuches. En la zona central y sur del país vivían, los chiquillanes y pehuenches que eran pueblos cazadores y recolectores. En la actual Tierra del Fuego habitaban los selknam otro pueblo cazador y recolector.

Con la muerte del emperador inca Huayna Capac, en el 1525, debilitados por las luchas por la sucesión entre sus dos hijos Huáscar y Atahualpa y los ataques españoles, los incas fueron expulsados por los mapuches hacia el norte de Chile

En 1535 el conquistador español Diego de Almagro dirigió una expedición por Chile, pero al no encontrar grandes riquezas, se retiró nuevamente hacia Perú. En el año 1540, Pedro de Valdivia sale de Cuzco con dirección a Chile con unos pocos españoles y unos mil indios yanaconas. El 12 de febrero de 154,  fundó la ciudad de Santiago como lugar estratégico para defender la conquista de la zona. Aguantó tres años de  asedió indígena. Sin embargo, Valdivia dominó el valle y avanzó hacia el sur, fundando otras ciudades y fuertes.

Los mapuches guiados por Lautaro vencieron a Valdivia en la batalla de Tucapel en 1553, muriendo el conquistador. Lautaro avanzó hacia el norte, pero fue sorprendido y muerto en Peteroa, en el río Mataquito, en 1557.

Aunque aparentemente los españoles habían triunfado en lo que llamaron la guerra de Arauco, en 1558 estalló una nueva sublevación. Los conquistadores fueron expulsados al norte del río Biobio, las ciudades del sur fueron destruidas y el propio gobernador, Martin García Oñez de Loyola murió en combate.

En un caso único en la América colonial, los mapuches mantuvieron casi trescientos años un territorio independiente al sur del río Biobio, reconocido legalmente pro España. En la segunda mitad del siglo XIX el estado chileno pudo extender su dominio a la totalidad del territorio.

La Capitanía General de Chile dependiente del Virreinato del Perú, fue una de las colonias más pobres de la América hispana. Se debió mantener un ejército permanente y el territorio nunca dio grandes riquezas. Al lavado de oro en ríos y esteros durante el siglo XVI, siguió una economía eminentemente ganadera en el siglo XVII. Los principales productos fueron cuero, cordobanes, charqui, sebo y mulas que eran exportadas a las minas de plata de Potosí en el Alto Perú. En el siglo XVIII prosperó la producción de trigo que también iba al mercado peruano.

Tras la invasión napoleónica de España, en 1808, el cautiverio del rey Fernando VII, comenzó la desarticulación del imperio español en América. En 1810, el cabildo de Santiago se constituyó en Junta de Gobierno autónoma. Esta Junta encabezada por José Miguel Carreas desde 1811, tomó medidas que apuntaban a la independencia nacional, aunque esta no fue declarada oficialmente.

La guerra desatada entre independentistas y relistas, fue resuelta a favor de los primeros que contó con el apoyo de las tropas de José de San Martín, llegadas del este de la cordillera de los Andes. El general O’Higgins fue designado Director Supremo del Estado en 1817 y el 12 de febrero de 1818 firmó la Declaración de Independencia Nacional. Las tropas españolas fueron definitivamente derrotadas el 5 de abril de 1818 en la batalla de Maipú.

O’Higgins fue obligado a dejar el cargo en 1823 y durante los siguientes siete años, la elite criolla se planteó varios ensayos políticos constitucionales, incluyendo un intento de federalismo.

Hubo una corta guerra civil en 1829, en la que los liberales fueron derrotados y se instauró un nuevo orden conservador, cuyo ideólogo fue el comerciante Diego Portales.

Los conservadores gobernaron hasta 1861, año en que toman el poder los liberales. Introdujeron una serie de cambios en la Constitución, la más importante fue restringir el poder del ejecutivo y ampliar el del Parlamento. Durante los años del siglo XIX la economía chilena vivió una gran expansión y transformación.   En torno a la minería de la plata, el cobre y el carbón surgió una serie de empresarios que hicieron grandes fortunas personales.

En plena revolución industrial en Europa, la demanda de cobre crecía y Chile se convirtió en el principal productor, llegando a abastecer el 30% de la demanda mundial. El desarrollo de la minería y de la industria estimuló el crédito y por tanto, el crecimiento de los capitales financieros.

Entre 1871 y 1873, Valparaíso se convierte en el más importante centro financiero y comercial del Pacífico, se instalaron once compañías salitreras, desde donde se efectuaban las tres cuartas partes de las transacciones de salitre.

Los trabajadores chilenos formaron su primera mancomunidad obrera en Iquique, en 1900. En 1904 se realizó la primera convención. Tres años después, 2.500 trabajadores fueron masacrados en una huelga por el ejército.

Junto al crecimiento de la construcción, de la minería y de los ferrocarriles, se desarrollaron los servicios, el comercio y el empleo publico. La crisis capitalista mundial de 1929 destrozó la economía agrominera exportadora, buscando recuperar la estabilidad, en 1936. El Frente Popular, liderado por el radical Pedro Aguirre Cerda y apoyado por los socialistas y comunistas, impulsó un programa de sustitución de importaciones. El ejército se retiró a los cuarteles por más de 40 años.

La oligarquía debilitada logró sin embargo que el presidente Aguirre Cerda no tocara la propiedad rural mi permitiera la sindicalización de los trabajadores del campo. La alianza de los años 1920 se rompió durante el mandato de Gabriel González Videla. El clima de la guerra fría entre 1945-1989 srivió de apoyo a la Ley de Defensa de la Democracia, que ilegalizó al Partido Comunista y borró de los registros electorales a sus militantes.

La política represiva del Partido Radical y la disgregación de la izquierda, permitieron al populista Carlos Ibáñez, apoyado por varios partidos menores, ganar las elecciones de 1952. El deterioro económico quitó la base al efímero experimento populista. En 1957, sectores de la Falange Nacional y del viejo Partido Demócrata Cristiano. Legalizado el Partido Comunista, la izquierda también recompuso sus alianzas creando el Frente de Acción Popular. El electorado deseoso de cambios, pero sensible a la propaganda anticomunista, se inclinó por la revolución en libertad de Eduardo Frei, que en 1964 inicia una reforma agraria.

La Unidad Popular, alianza entre  el Partido Socialista, el Comunista, el Movimiento de Acción Popular Unitario y la Izquierda Cristiana, con el médico Salvador Allende como candidato, ganó las elecciones en 1970. Allende estatalizó el cobre, la banca privada y el comercio exterior, radicalizó la reforma agraria y propició formas colectivas de producción.

Las elites desplazadas del poder, pusieron en marcha un plan de desestabilización que contó con el respaldo de agencias norteamericanas como el Pentágono, la CIA y algunas multinacionales como ITT. El Partido Demócrata Cristiano osciló y finalmente apoyó la conspiración en marcha, en la expectativa del rápido retorno al poder mediante nuevas elecciones. Contribuyeron al clima de desestabilización tanto la inflación y el desabastecimiento generalizado como las discrepancias internas en la Unidad Popular.

El once de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet, entonces comandante en jefe  del ejército encabezó un golpe de Estado. El palacio presidencial de la Moneda fue bombardeado por la aviación. El presidente Allende se suicidó, luego de resistir infructuosamente el ataque. Se desató una cruenta represión, fusilamientos sumarios, campos de concentración, tortura y desapariciones.

El régimen de los militares chilenos, integrado en una ola de dictaduras que recorrió toda América del Sur contó con el apoyo de la oligarquía y de las clases medias chilenas, así como de las multinacionales, que recuperaron sus expropiadas compañías.

A partir del golpe. La política económica se basó en las recetas  del profesor Milton Friedman siendo el primer experimento neoliberal en el mundo. La inflación bajó a menos del 10% anual y la libre importación de productos desbordó el mercado, pero los trabajadores perdieron poder adquisitivo y las diferencias sociales aumentaron.

Todo lo que pasó desde entonces ya es conocido por la inmensa mayoría de la población.

El imprevisible Chile
Comentarios