sábado 04.04.2020
CAUSA CONTRA EXAGENTES DE INTELIGENCIA (DAS)

Piden condena contra torturadores de la periodista Claudia Julieta Duque

Marvin Del Cid | Se les acusa de formar parte de una estructura criminal para perseguir a la periodista colombiana.

Claudia Julieta Duque. (Foto: Twitter)
Claudia Julieta Duque. (Foto: Twitter)

“La inteligencia colombiana, me persiguió, me amenazó y agredió”, dijo Claudia Julieta Duque durante su alegato final 

Después de más de dos años de juicio y de muchas practicas dilatorias por parte de los abogados defensores de Ronal Harbey Rivera Rodríguez y Rodolfo Medina Alemán, ambos exagentes de la inteligencia colombiana (DAS) acusados de tortura a la periodista Claudia Julieta Duque, realizaron los pasados 23 y 24 de noviembre los alegatos finales en el proceso.

Tanto la Fiscalía como la Procuraduría General de la Nación pidieron que se condene a ambas personas por el delito de tortura agravada. El 19 de octubre de 2017 la Fiscalía de Colombia declaró el caso de la periodista de lesa humanidad.

“Prueba documental contundente que muestra realmente lo vivenciado por Duque Orrego para aquel entonces, como consecuencia del actuar ilegal de funcionarios del extinto Departamento Administrativo de Seguridad DAS, tal y como lo confirmó Carlos Alberto Arzayus (Subdirector de Operaciones y quien luego ejerció simultáneamente la Dirección General de Inteligencia) superior jerárquico del prenombrado implicado, quien en su salida procesal, luego de exhibírsele el citado pliego, dijo: ...dentro de todo el material probatorio que reposa en el radicado proceso llamado chuzadas DAS evidenciado que efectivamente si por parte del DAS se le adelantaron vigilancias y seguimientos a doña Claudia"; y que se dio en el marco del plan de inteligencia del D.A.S. 2003-2004.

Así se expresó la fiscal, Gilma Amparo Duarte de la unidad de los derechos humanos de la Fiscalía General de la Nación (FGN), frente a Sergio León Martínez Juez Segundo del Circuito Especializado de Bogotá (Colombia) el pasado 23 de noviembre en la audiencia final del juicio que se sigue contra los exagentes del desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad.

Un amplio expediente de más de 52 páginas en el que se resume la investigación contra Rivera Rodríguez y Alemán. El primero detenido desde hace más de dos años y el segundo prófugo.

“Estamos ante una conducta eminentemente dolosa desarrollada, entre otros, por los aquí acusados señores”, destacó Ignacio Alfonso Beltrán, procurador de la Procuraduría General de la Nación (PGN).

El proceso judicial se inició en diciembre de 2015, pero se ha retrasado por diversos motivos, entre ellos, las argucias legas que han utilizado los abogados defensores de ambos detenidos.

Rivera Rodríguez se encuentra preso en la cárcel La Picota, mientras que sobre Medina pesa una orden de detención, pero que hasta el momento las autoridades colombianas han sido incapaces de ejecutar.

Para la periodista cada audiencia es importante, es esperanza, es lucha, pero sobre todo es la búsqueda de justicia. En los alegatos finales del pasado 23 y 24 de agosto, otra vez expuso ante el juez parte de los vejámenes de los que fue objeto.

En esa intensa lucha no ha estado sola, en los últimos meses ha tenido aliados importante como la Federación Internacional de Periodista (FIP); Federación Colombiana de Periodista (Fecolper); El Alto Comisionado de la Organización de Naciones Unidas para Colombia y Brigadas Internacional de Paz (PBI) por sus siglas en inglés.

A los integrantes de PBI, Duque los llama sus ángeles, porque la acompañan por todo el territorio colombiano, no solo para darle su respaldo, sino también para garantizar su seguridad.

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Piden condena

Las amenazas, agresiones e intimidaciones en contra de Claudia Julieta Duque giran en torno al caso del periodista Jaime Garzón, asesinado el 13 de agosto de 1999 en Bogotá

Tanto la fiscal como como el procurador pidieron sentencia condenatoria para los dos detenidos por considerar que hay suficiente evidencia que los involucran en las torturas contra Duque ocurridas entre 2001-2004.

Durante su intervención de más de dos horas la fiscal Duarte destacó que en el caso de Claudia Julieta fue víctima de una estrategia criminal proveniente de agentes del Estado colombiano, que se aprovecharon de sus puestos para intimidarla, amenazarla y agredirla, lo cual le ha causado etapas de dolor muy fuerte a la periodista y su hija, María Alejandra.

Para la fiscal no es casualidad nada de los que le sucedió a Duque, ya que desde el DAS se cometieron decenas de abusos contra periodistas, activistas de derechos humanos y líderes sociales, como una estrategia de control y de miedo.

La fiscal se tomó el tiempo para explicar ante el juez cómo se dieron los abusos en contra de Duque y su hija en aquel entonces menor de edad. “Se aprovecharon de su condición de mujer y de madre soltera (…) el DAS intimidaba a personas y no cumplía con su función de inteligencia, pues perseguían y amenazaban”, destaco la funcionaria judicial.

De igual forma dijo que: “La persecución sistemática contra la comunicadora social se debe, además de lo anterior, a su ejercicio profesional dedicado al periodismo investigativo que viene molestando a círculos de poder, y que tras este acecho, existe evidentemente responsabilidad Estatal; reafirmando Duque Orrego que las causas de las amenazas procedentes del Departamento Administrativo de Seguridad DAS obedecen, en primer lugar, a la investigación de periodismo independiente que realizó en el caso del homicidio de Jaime Garzón Forero, lo cual fue determinante para establecer la existencia de un montaje en el proceso coordinado por ese organismo de seguridad, para encubrir a los verdaderos responsables; y en segundo lugar, a las investigaciones periodísticas que realizó en casos de corrupción, narcotráfico, paramilitarismo y Derechos Humanos”.

Las amenazas, agresiones e intimidaciones en contra de Claudia Julieta Duque giran en torno al caso del periodista Jaime Garzón, asesinado el 13 de agosto de 1999 en Bogotá, caso que ella investigó, lo cual le ha valido exiliarse en varias ocasiones, debido a la persecución de la que sido víctima.

En un reportaje publicado por la FIP el 5 de mayo de 2017 y titulado: La investigación que le cambió la vida a la periodista Claudia Julieta Duque, se relatan los vejámenes que ha tenido que soportar durante más de 10 años. En ese texto Duque resaltó que: “Yo tengo la plena certeza de que lo que he sufrido durante todos estos años es por las investigaciones en el caso de Jaime Garzón, que es el crimen que más le ha dolido al país después de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán”.

La fiscal Duarte recalcó una y otra vez la forma en que los integrantes del DAS vigilaban e intimidaban a la comunicadora. Incluso, por momentos la abogada hacía pausas, para dar detalles de la investigación realizada.

El juez De León estuvo pendiente todo el tiempo de la intervención de la abogada en la que también dio a conocer el perfil de la víctima. Describió que Duque es comunicadora social y periodista, con estudios de maestría en análisis político sobre América Latina, además de los medios de comunicación en donde ha laborado. Actualmente es corresponsal en Colombia de Radio Nizkor.

También destacó que parte de los ataques en su contra fue por el trabajo que ha realizado como periodista de investigación, y que ello “la ubicaba dentro de una comunidad intelectual bien determinada social y políticamente”, esa situación de acuerdo con la fiscal originaron las agresiones y lo describió así: “Razones que generaron el ataque directo en contra de su salud mental y física, como parte de un plan, amplio y minuciosamente estructurado por miembros del extinto DAS en una acción que sobrepasó los límites de la legalidad, en un subrepticio uso inhumano y desmedido de la inteligencia a la cual se dedicaba dicho organismo”.

La fiscal indicó que: “La periodista denunció una serie de sucesos que se inician en el 2001, los cuales le han ocasionado un considerable trastorno, no solo en su vida personal, familiar, social sino igualmente en su integridad mental; en el marco de estos hechos amenazantes e intimidantes enunciados y del material probatorio recolectado (…) la angustia moral disminuyen a la víctima a un estado de fragilidad deliberada que anula la personalidad y desmoraliza, lo que constituye una forma de tortura psicológica”.

Duarte reafirmó en varias ocasiones que se dieron todos los elementos para que la FGN no dude de que la periodista sufriera tortura agravada “no existe duda alguna que ese ilícito se produjo y se ha acreditado plenamente el sentir de la Fiscalía con múltiples pruebas de carácter testimonial, documental, pericial, que se recaudaron a lo largo de la investigación”, destacó.

Para argumentar con mayor claridad su exposición, Duarte citó lo que establecen los tratados en materia de Derechos Humanos firmados y ratificados por el Estado de Colombia en relación al tema de la tortura.

Según los instrumentos internacionales mencionados, los actos que constituyen tortura deben consistir en "dolores o sufrimientos" (Convención contra la Tortura) o "penas o sufrimientos" (Convención Interamericana para prevenir y sancionar la Tortura) "físicos o mentales". A diferencia de la Convención Interamericana contra la Tortura, la Convención contra la Tortura señala que los dolores o sufrimientos deben ser "graves”.

Los abogados de defensores de Ronal Harbey Rivera Rodríguez y Rodolfo Medina Alemán, no perdían detalle de cada una de las palabras de Duarte. En la sala también se encontraban familiares de los detenidos que escucharon con atención los argumentos.

El turno de la PGN

Luego de la exposición de la fiscal le tocó el turno a la PGN. El fiscal Ignacio Humberto Alfonso destacó: “Lograron su objetivo de limitar la actividad periodística de Claudia Julieta y su dignidad humana (…) al irse del país tuvo que truncar su vida en Colombia”.

Al referirse a Rivera Rodríguez y a Medina Alemán dijo: “ Estos dos ex servidores del extinto DAS, junto con otro número considerable de funcionarios públicos de ese organismo actuaron articuladamente, con conocimiento de causa, aportando en sus diferentes roles la labor o labores precisas para perfeccionar sistemáticamente y por espacio de cuatro (4) años las conductas constitutivas de la tortura de que fue víctima la señora periodista, en la forma como atrás se describió; resaltando que también cómo se probó por la delegada, hacían parte de una estructura organizada piramidalmente, con respeto de su jerarquía, cada quien aportando en esa división de trabajo, pero desviándose de la misión constitucional y legal para lo cual fue creado este organismo de inteligencia del Estado”.

El funcionario judicial fue declaro en cuanto a los señalamientos contra los dos implicados y no dudo en ningún momento al hablar ante el juez.

Incluso, mencionó que en el DAS acusaron a la periodista de pertenecer a la guerrilla del Ejército Popular de Liberación Nacional (EPL). Para el fiscal esa fue una de las irregularidades de ese ese organismo de inteligencia, ya que señalaron a muchas personas sin tener las pruebas necesarias.

El investigador describió con detalles las funciones de los implicados en las torturas contra la periodista y que papel cumplieron en la mismas. Describió detalladamente que Medina Alemán sabía todo lo que se hacía en contra de Duque, ya que durante el tiempo que se cometieron las ilegalidades es subdirector de contrainteligencia: “Es fácil colegir que el sindicado, hoy acusado Rodolfo Medina Alemán conocía de las actividades ilegales que se ejecutaban en contra de Claudia Julieta Duque Orrego, se insiste, por su condición de periodista de investigación al frente del caso Jaime Garzón Forero, pero también por su vinculación al colectivo de Abogados Jaime Alvear Restrepo (CAJAR), Ong defensora de derechos humanos y pese a ese conocimiento no detuvo ese curso causal para evitar los vejámenes resaltados, estando en posibilidad de hacerlo en su condición de directivo del extinto DAS”.

Cada una de las palabras del fiscal retumbaba en los oídos de los abogados defensores de los señalados, quienes con algunos gestos no daban crédito a los que escuchaban. A lo largo del juicio trataron de evitar que los fiscales dieran sus argumentos ante el juez; sin embargo, esta vez, aunque no interrumpieron, no dejaron de mostrar su malestar.

“Igualmente se encuentra demostrado que Ronal Harvey Rivera Rodríguez, para finales de 2004 y primeros meses de 2005 hizo parte del G3 en su calidad de detective analista, tuvo acceso a la sala de interceptación de comunicaciones, lugar desde donde se llevaron a cabo interceptaciones ilícitas de comunicaciones, y acudiendo a la prueba indiciaria, se puede inferir que tuvo acceso a la carpeta de la citada víctima, quien era su objetivo, así se demuestra con el organigrama atrás citado, igualmente se puede afirmar que conoció la actividad ilegal llevada a cabo en contra de Claudia Julieta”, manifestó Alfonso.

Al igual que la fiscal Duarte, el delegado de la PGN también calificó al DAS como una estructura criminal para perseguir a Duque.

Los alegatos finales de Claudia Julieta 

Su hija de nuevo fue parte central en su testimonio y relató como las afectó a ambas toda la persecución en su contra

En el segundo día de audiencia el turno fue para la víctima. Durante más de 15 años, Claudia Julieta Duque Orrego mantiene una lucha de frente con el sistema judicial de Colombia, una lucha que muchas ocasiones la ha dejado casi sin fuerza, pero que también la ha vuelto fuerte.

Días antes de este nuevo testimonio frente al juez, la periodista envió un correo a sus contactos y grupos de derechos humanos en los cuales señala que durante los últimos dos años las intimidaciones y amenazas no han cesado, “pero a pesar de todo he logrado sobrevivir para contarlo”, resaltó.

La periodista llegó puntual a los Juzgados Especializados de Bogotá el pasado 24 de noviembre, junto a su abogado, Jorge Molano (uno de los juristas colombianos más reconocidos por lucha a favor de los derechos humanos).

A las 9.30 nerviosa, pero segura, inició con sus alegatos finales…

Claudia Julieta estuvo de nuevo hablando frente a uno de sus torturadores, pero como ya lo ha hecho en otras ocasiones mantuvo la serenidad. El juez Sergio León Martínez escuchó atento cada uno de los detalles, que fueron acompañados de una presentación. “La inteligencia colombiana, me persiguió, me amenazó y agredió” dijo.

La periodista narró de nuevo el calvario que le ha tocado vivir durante todos estos años, que fueron resumidas en un grupo de diapositivas. A medida que pasaban los minutos, se podía escuchar su voz entrecortada, por ratos daba pequeñas pausas para tomar aire o beber un poco de agua.

En marzo de 2016 había rendido testimonio frente a José Miguel Narváez Martínez, exsubdirector y asesor del DAS, quien también se encuentra detenido por las torturas en contra de ella. En esa misma causa penal también están involucrados, Giancarlo Auqué De Silvestri (prófugo) y Enrique Ariza Rivas, detenido y deportado desde Estados Unidos en abril de 2017 y quien tendrá que comparecer ante el juzgado el 18 de diciembre de 2017.

En la página de la FIP se encuentra el reportaje. Colombia: periodista frente a sus torturadores en el cual se cuenta más detalles de ese testimonio.

molanoMientras Duque Orrego presentaba su informe, su abogado Jorge Molano (en la imagen, de ©Marvin del Cid​) estuvo siempre al lado de ella, apoyándola con el manejo de la computadora. Ese 24 de noviembre era diferente, pues el juicio casi está por llegar a su final.

Su hija de nuevo fue parte central en su testimonio y relató como las afectó a ambas toda la persecución en su contra. Es inevitable que las lágrimas broten.

En el documento entregado al juez se lee textualmente: “Denota un trabajo preparado sistemáticamente por una pluralidad de funcionarios que, dado su alcance, evidentemente provienen de diferentes subdirecciones de la entidad. Es así como el ya de por sí escabroso y criminal memorando para la ejecución de amenazas y tortura psicológica contra la periodista Claudia Julieta Duque Orrego y su hija María Alejandra Gómez Duque no sólo constituye una prueba fehaciente contra el DAS respecto de la persecución en su contra, sino además permite inferir que hubo toda una planeación y análisis que involucró a varias áreas dentro del DAS, entre ellas las de Operaciones, Desarrollo Tecnológico y Análisis dentro de la Subdirección de Inteligencia, y también el área de Contrainteligencia”.

Claudia Julieta expuso ante el juez detalles de la participación de Rodolfo Medina Alemán y Ronal Harbey Rivera Rodríguez.

Explicó la forma en que ambos utilizaron contra ella acciones de contrainteligencia y de información basadas en acciones definidas como militares y que se usan en operaciones de guerra, por lo tanto, desde el punto de vista del derecho internacional no pueden usar contra población civil, menos contra población civil no beligerante.

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En el caso de Rivera Rodríguez, la periodista lo señala como integrante del Grupo Especial de Inteligencia (G3) creado en 2003 como un poderoso grupo con múltiples funciones ilegales para espiar a políticos de oposición, sindicalistas, periodistas, defensores de derechos humanos y magistrados, entre otros.

El mentor de Rivera Rodríguez fue José Miguel Narvaéz, quien tiene amplia experiencia en operaciones psicológicas y de guerra política, además ha sido profesor en esos temas. Todo ese conocimiento se lo trasladó a Rivera Rodríguez a quien Narvaéz recluto para que fuera parte de su equipo, según relata la periodista.

En su defensa, Rivera Rodríguez ha mantenido que sólo estuvo asignado al G-3 a partir de enero de 2005, cuando Claudia Julieta Duque ya estaba en el exilio. Sin embargo, la periodista encontró inconsistencias que permiten inferir que el exdetective miente, pues pese a que éste ha sostenido que en noviembre de 2004 juntó un período de vacaciones con su licencia de paternidad porque el 3 de ese mes había nacido su hijo, documentos oficiales demuestran que Rivera tramitó sus días libres el 26 de noviembre, dos días después de que Duque anunciara públicamente su exilio a raíz de las graves amenazas que se cernían en contra suya y de su hija, para entonces de diez años.

Entre las pruebas obtenidas por la Fiscalía en el DAS, fueron encontrados manuscritos en los que para octubre de 2004 funcionarios de esa entidad se habían fijado “finalizar urgente” con la periodista. Para ello trazaron dos estrategias: denunciarla por injuria y calumnia e intimidarla a través de su hija. Ambas cosas se cumplieron entre el 17 y el 24 de noviembre. El 25, Rodolfo Medina recibió confirmación de que Duque saldría del país y el 26 Rivera pidió su licencia.

“¿Acaso Ronal Rivera y sus superiores dieron por terminado su trabajo con mi anunciado y forzado destierro?”, preguntó Claudia Julieta Duque durante su alegato, y recalcó que “lo anterior también parece desprenderse de la hoja de vida que el área de Contrainteligencia del DAS tenía sobre mí, pues ésta se cerró precisamente el 22 de noviembre de 2004, con la frase “se encuentra preparando su segundo exilio”.

“Para mi Ronal es uno de mis torturadores materiales y si la tortura hubiese sido física, estoy segura que él me habría hecho mucho daño (…) me temor y mucha angustia que ese tipo pueda quedar libre por todas las estrategias dilatorias que han tenido sus abogados”, dijo a la FIP, la periodista al finalizar la audiencia.

De la responsabilidad de Rodolfo Medina Alemán

Con respecto a Medina Alemán durante su intervención Duque Orrego fue clara y contundente al decir que como subdirector de inteligencia del DAS tiene una responsabilidad directa “vale la pena mencionar que fue el superior jerárquico de Jorge Armando Rubiano director de desarrollo tecnológico de DAS, condenado en este proceso por su aceptación de cargos”.

A Medina Alemán la Fiscalía lo sindica de tortura psíquica agravada por las siguientes razones:

  1. En calidad de superior jerárquico del DAS tuvo mando sobre quienes perpetraron los ataques contra Claudia Julieta Duque.
  2. Hizo parte directa del plan criminal contra la periodista, pues estuvo asignado al Grupo G3.
  3. Recibía la información de diferentes áreas del DAS sobre la periodista, entre ellas, los grupos GAES, G3 y análisis.

 A Medina Alemán la periodista lo define así: “Como uno de los perpetradores de la tortura en mi contra y que definió los métodos. Él centralizaba la información, es un hombre escurridizo y que ha sabido estar en la clandestinidad a pesar de ser buscado”

El alegato final de la periodista frente al juez duro 1.15, tiempo durante el cual de nuevo volvió a recordar las cosas y a quienes le hicieron tanto daño.

Jorge Molano, abogado defensor de la periodista hizo las siguientes peticiones al juez: que los actos de persecución y tortura de los que ha sido víctima Claudia Julieta se declarado como un crimen de lesa humanidad y que ambos implicados sean condenados. Además, que el juez disponga medidas de restablecimiento de los derechos de Claudia Julieta y una de ellas que se ordene al presidente de la República que ofrezca perdón contra ella.

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Imagen: ©Marvin del Cid

De ser encontrados culpables Rivera Rodríguez y Medina Alemán podrían pasar en la cárcel hasta 22 años

Los abogados de los señalados de tortura a la comunicadora pidieron la liberación de sus clientes y argumentaron que son inocentes, ya que nunca hicieron nada de los que son señalados por la Fiscalía.

José Miguel Fonseca Arévalo, quien defiende a Medina Alemana dijo que la Fiscalía ha sido negligente el caso “adornaron la acusación, no se ha demostrado la responsabilidad ni participación de mi patrocinado, no cumplieron bien con su trabajo y siguen sosteniendo una hipótesis sin fundamento”.

Fonseca Arévalo, incluso, al tiempo que reconoció que Duque ha luchado por buscar justicia, pero que también pudo haber implantado algunas pruebas; sin embargo, ese extremo no lo demostró.

Jaime Augusto Castillo Farfán, defensor de Ronal Harbey Rivera Rodríguez, destacó que no se puede condenar a alguien cuando no existe actividad ilícita y que la Fiscalía no había cumplido con su trabajo.

“Estoy seguro que a Claudia Julieta le hicieron mucho daño, pero no fue Ronal están inculpando a personas inocentes (…) ella debe buscar justicia y la apoyamos, pero no van a pagar quienes no son culpables”, agregó Castillo Farfán ante el Juez.

De ser encontrados culpables Rivera Rodríguez y Medina Alemán podrían pasar en la cárcel hasta 22 años según el abogado Jorge Molano.

Piden condena contra torturadores de la periodista Claudia Julieta Duque
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