lunes 14.10.2019
ELECCIONES ARGENTINA

Fernández y Fernández, candidatos en Argentina

Cristina Kirchner sorprende al anunciar que irá como candidata a vicepresidente con Alberto Fernández.

Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.
Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Alberto Fernández había estado en el núcleo inicial del kirchnerismo, pero cuando se fue del gobierno fue acusado por el sector más fanático del entorno de Cristina Kirchner de ser un hombre de Clarín

@jgonzalezok / La ex presidente argentina, Cristina Fernández de Kirchner, acaba de dar la sorpresa al anunciar que irá como candidata a la vicepresidencia en la fórmula que encabezará Alberto Fernández. La iniciativa fue de la exmandataria, que anunció su decisión en un mensaje grabado que se difundió a través de las redes sociales. “Fue jefe de Gabinete de Néstor durante toda su presidencia, lo vi junto a él decidir, acordar, y buscar la mayor amplitud posible. Fueron tiempos muy difíciles, pero estos que estamos viviendo son dramáticos”, dijo. Alberto Fernández también fue su primer jefe de Gabinete, pero abandonó el gobierno después de la crisis con el campo y estuvieron diez años sin hablarse.

El precandidato presidencial -ambos deberán pasar antes por unas elecciones primarias- había estado en el núcleo inicial del kirchnerismo. Pero cuando se fue del gobierno, en julio del 2008, era acusado por el sector más fanático del entorno de Cristina Kirchner de ser un hombre de Clarín. El conflicto con el campo -tras la iniciativa del gobierno de imponer impuestos extraordinarios a la exportación de soja, trigo y maíz- supuso la radicalización del gobierno. Y el comienzo de otra guerra, en este caso contra el Grupo Clarín y el resto de la prensa independiente.

Durante los 10 años que Alberto Fernández estuvo alejado del kirchnerismo, fueron durísimas sus críticas contra Cristina Kirchner y la organización La Cámpora, el grupo de jóvenes en los que se apoyó la mandataria, sobre todo después de la muerte de su marido, en 2007. Llegó a calificarla de “psicópata” y en una de sus muchas manifestaciones de entonces dijo: “Es definitivamente un mal gobierno, donde es muy difícil encontrar algo ponderable. Tal vez lo más ponderable de todos los años de Cristina han sido aquellos aspectos que tuvieron que ver con la puesta en marcha del código civil. Después toda su acción institucional es deplorable, todo lo que hizo en materia judicial fue deplorable, toda su intromisión en la Justicia es deplorable”. Fustigó también el cepo cambiario, el cierre de la economía, la pérdida de reservas, el aumento de la pobreza y la negación de su existencia.

La jugada de la expresidente es audaz y tiene múltiples lecturas. Una evidente es que ella es dueña de un porcentaje de votos propios nada despreciable, que estaría en torno al 30%. Pero, dado que también provoca rechazo visceral en el resto, su paso a un segundo plano puede aportar a la fórmula el apoyo de aquellos que son peronistas, pero no kirchneristas, y aquellos que oscilan en su voto y consideran que el gobierno de Macri no merece una segunda oportunidad. Alberto Fernández acompañó la primera etapa del kirchnerismo -presidencia de Néstor (2003-2997) y comienzo del primer gobierno de Cristina-, es decir, la mejor etapa. La de la recuperación, después del estallido del 2001-2002, y la de la ilusión en una nueva política, con un manejo sensato de la economía.

Ahora bien, qué papel jugará Cristina en un eventual gobierno encabezado por Alberto Fernández. Institucionalmente, la principal función de los vicepresidentes en Argentina es presidir el Senado, además de sustituir al presidente cuando viaja, se enferma o renuncia. ¿Se conformará Cristina con un papel secundario? Es difícil teniendo en cuenta el nivel de protagonismo que tuvo en el pasado y, sobre todo, su propia personalidad, básicamente egocéntrica. Hay quien ya recuerda lo que se conoció como “doble comando”, pero al revés. Hacen referencia a lo que sucedía cuando Cristina sucedió a su marido, que era quien tomaba las principales decisiones desde la sombra.

También hay quien piensa en la posibilidad de que Alberto Fernández renuncie. Hace cuatro años, Eduardo Jozami, uno de los fundadores de Carta Abierta -intelectuales kirchneristas-, había dicho antes de que se definiesen los candidatos del 2015 y cuando algunos soñaban con la fórmula Daniel Scioli presidente, Máximo Kirchner vicepresidente: “Si eso sucediera, tendría la expectativa de que Scioli a lo mejor renuncie algún día”.

Alfredo Cornejo, importante dirigente de la Unión Cívica Radical, dijo: “Me parece que es una nueva trampa de Cristina. Es Cámpora al gobierno Perón al poder (lema del 73). Para los más jóvenes, es poner a alguien que luego se maneja de atrás”.

La clave del peso que tendrá el candidato frente a Cristina estará en la confección de las listas a diputados, senadores y otros cargos. Tradicionalmente fue la expresidente y su marido, cuando vivía, quienes elegían a la mayoría de los candidatos. Y Cristina dio lugar preferente en las últimas elecciones a integrantes de La Cámpora, la agrupación juvenil que responde a Máximo Kirchner, su hijo. Según el relato que hizo el diario Clarín de cómo se gestó esta candidatura, Alberto Fernández le preguntó a Cristina si lo había hablado con su hijo. “Está totalmente de acuerdo”, le habría dicho la ex mandataria.

Alberto Fernández le aporta a Cristina una cara mucho más amable y, sobre todo, una capacidad de negociación con otros sectores políticos de la que carece la ex mandataria

Alberto Fernández le aporta a Cristina una cara mucho más amable y, sobre todo, una capacidad de negociación con otros sectores políticos de la que carece la ex mandataria. De hecho, lo que los acercó en los últimos tiempos fue precisamente su mano izquierda para acercar a viejos aliados que se habían alejado de la ex mandataria por distintos agravios. De la mano de Alberto Fernández volvieron, por ejemplo, Felipe Solá y el sindicalista Hugo Moyano.

Hay que ver si el resto del peronismo, hasta ahora muy dividido, acepta esta fórmula Fernández-Fernández. Alguno de los precandidatos, como Agustín Rossi, ya anunciaron que renuncian. Pero Sergio Massa, por ejemplo, que tiene al menos un 10% de votos propios, ha dicho ya que sigue siendo candidato. También exjefe de Gabinete de Cristina, dijo nada más conocer la noticia: “Soy más candidato a presidente que ayer, porque creo que la etapa que viene en Argentina necesita de un liderazgo con capacidad de diálogo, con equipos de gestión y una mirada amplia sobre los problemas de Argentina”. El propio Alberto Fernández formó parte hasta hace nada de Alternativa Federal, el partido de Massa.

Además del efecto que esta candidatura tenga en el peronismo también tendrá secuelas en el oficialismo. Hasta ahora, el único candidato en este espacio es el actual presidente, Mauricio Macri. Pero la Unión Cívica Radical (UCR), que integra la coalición de gobierno, debe decidir en los próximos días cómo sigue su relación con el PRO, el partido de Macri, con quien integran la coalición de Cambiemos. Hay sectores de la UCR que se quejan del papel menor que desempeñan en el gobierno y exigen que la candidatura se decida en primarias. Y la profunda crisis económica que azota a Argentina desde hace un año, debilita la posición de Macri.

La candidatura de Cristina se anunció en medio de una importante controversia sobre el juicio que enfrenta por corrupción -el primero de una serie- que debe empezar este próximo martes. La Corte Suprema pidió el expediente hace unos días al tribunal que debía juzgarla, con lo que se paralizaba el proceso. Pero el escándalo que se desató por la maniobra fue tal, incluidos caceroleos de la población, que la propia corte garantizó que el juicio comenzase en la fecha prevista.

Fernández y Fernández, candidatos en Argentina
Comentarios