Martes 18.06.2019

Agresiones a periodistas mexicanas aumentaron un 341% en la última legislatura de Peña Nieto

Lucía Lagunes presenta en Madrid el informe “Herencia de un sexenio: Simulación y Desplazamiento. Violencia contra mujeres periodistas 2012-2018”

Lucia Lagunes,Victoria Prego,Bernardo Díaz Nosty
Lucia Lagunes,Victoria Prego,Bernardo Díaz Nosty

En el año 2010 la ONU explicó que México es un país peligroso. Sin embargo, durante estos 19 años las mujeres periodistas no han estado en las cifras. “Estábamos silenciadas", ha dicho hoy Lucía Lagunes, directora de CIMAC-México, “y eso aumenta nuestra vulnerabilidad”. Lucía Lagunes ha estado en Madrid presentando el informe “Herencia de un sexenio: Simulación y Desplazamiento. Violencia contra mujeres periodistas 2012-2018”. Durante la presidencia de Peña Nieto, se produjeron 348 agresiones a mujeres periodistas, con un aumento del 341% en 6 años. Secuestradas, amenazadas, violadas, desplazadas. No son solo cifras.

Lo primero que ha hecho la directora de CIMAC ha sido “poner rostro” a estas periodistas que, junto a las defensoras de derechos humanos y de la tierra exponen su vida y son agredidas por poner voz a miles de personas que ven vulnerados sus derechos más elementales. Así, ha proyectado un vídeo con testimonios de diversas periodistas mexicanas, que recogen impedimentos, enfoques y motivaciones en el ejercicio de la profesión.

"Todas estas compañeras han vivido diferentes tipos de violencia. Han sido secuestradas, han recibido artefactos explosivos en la puerta de su casa, han recibido amenazas, han tenido que dejar la entidad para poder ponerse a salvo", ha señalado.

Agresores: gobernantes, militantes de partidos políticos, policía, agentes del ejército...el Estado

"Quienes agreden a las periodistas en México son agentes del Estado: gobernantes, militantes de partidos políticos, policía, agentes del ejército...”, explicaba Lucía Lagunes, “colocaron en el imaginario colectivo que nos matan los criminales y los narcos y esto no es así. El Estado es responsable”.

Respecto al tipo de violencia, el 87,68% de los casos tuvieron que ver con violencia psicológica, seguida de la física (35,07%), la patrimonial (13,51%), la sexual (7,11%) y la económica (2,61%). Así, las agresiones más comunes documentadas en este periodo fueron los actos de intimidación (19,56%), las amenazas (13,39%), hostigamiento (11,51%), agresiones físicas (10,15%), el bloqueo informativo (8,69%), campañas de desprestigio (7,22%) y el uso desproporcionado de la fuerza pública (6,28%).

En el evento, realizado en la Asociación de la Prensa de Madrid y organizado por la Cátedra UNESCO de Comunicación de la Universidad de Málaga, Lagunes ha recomendado a los medios mexicanos que asuman la parte de responsabilidad que les toca para que los y las periodistas cuenten con las "condiciones dignas y seguras" para ejercer su labor, para lo que es necesario el "respeto" y la "dignificación" del trabajo de las mujeres periodistas.

El sexenio de Peña Nieto se caracterizó por la impunidad de la violencia contra las periodistas, que es cotidiana y estructural. El cambio de Gobierno no se ha traducido en un cambio, como se esperaba. “Señalar a la prensa como enemigos no es el camino”, ha dicho la experta, y “el sexismo tampoco ayuda”. Y es que el nuevo Gobierno ha protagonizado situaciones que no hacen sino contribuir a la normalización de la violencia contra las mujeres. Ante preguntas de las periodistas sus representantes han dado respuestas como decir “corazoncito, esto no lo respondo” o “dar un beso en la mejilla”.

Características diferenciales en la violencia que sufren LAS periodistas

Aunque la violencia que padece todo el sector periodístico es generalizada, hay algunas características diferenciales que afectan a las mujeres. Sufren más precariedad en las relaciones laborales. Son amenazadas y estigmatizadas por redes sociales y wassap, llegando a invadir sus espacios más íntimos: “les envían por ejemplo, fotos de sus hijos saliendo de la escuela con el mensaje de ‘tus hijos están bien, hasta ahora”, “a una compañera le enviaron una foto de su bebé en el cunero del hospital”, “sistemáticamente, cuando entran en las casas, los agresores manosean la ropa interior de las periodistas, la pisan, la destrozan, y lanzan con ello un mensaje”. Cuando las agresiones físicas se dan hacia las periodistas, son muy fuertes. Y no hay “solidaridad del gremio” con estas reporteras, que se sienten “muy solas”. “Si llegas a la Fiscalía, el cuestionamiento es inmediato”. Cuando las periodistas huyen, porque corren peligro, “el desplazamiento para ellas y sus familias es mucho más complicado que para los colegas varones”.

Todo este “linchamiento” público, esta “normalización” de la violencia hacia las periodistas se ve incrementado por la impunidad. “Hasta el día de hoy no hay ningún caso que haya sido investigado”.

Fuente y Fotos AmecoPress

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