lunes 27/9/21
TRIBUNA DE OPINIÓN

Las siete vidas de Toni Cantó

canto
Foto de archivo | EFE

A Bill Shankly, legendario entrenador del Liverpool, se le atribuye aquello de que el fútbol no es una cuestión de vida o muerte, sino algo mucho más importante que eso.

No voy yo a decir que la política es algo así, pero comparte con el fútbol varias características de las que quiero destacar una esencial: el azar es muy importante en ambas actividades. Como en la vida misma, la influencia del azar debe tenerse en cuenta a la hora de hacer planes. Por eso me gusta explicarme ciertas cosas de la política como episodios balompédicos. Posiblemente me equivoque, pero no tanto como lo hacen los mejores politólogos que conozco.

Y, una vez acabado el prólogo, pasemos al grueso, con perdón, de este trabajo: Toni Cantó. Antonio, Toni, Cantó García del Moral, como un profesional del mundo del espectáculo, ha querido situarse de manera muy constante en el candelero de la actualidad. Y, como no parecía estar lo suficientemente dotado para el futbol, se decidió por la política. Quizás su modelo fuera Ronald Reagan, ese notable presidente de USA del que se dijo que era mejor político que actor. No quiero decir lo mismo de Cantó ya que no creo que llegue a ser nunca presidente de USA pero, como digo, pudo ser su modelo.

Diaz Ayuso debería no confiarse en las declaraciones que ha hecho el candidato después de que adoptara la condición de fallido por mor, mira que es mala suerte, de las normas electorales

Así, entró en aquel partido que fundó Rosa Díez después de que no pudiera ser secretaria general del PSOE. Pero aquello duró lo que duró, y me refiero tanto a la aventura de Rosa Díez como a la de nuestro protagonista, Toni Cantó quien, desde entonces, ha ido cambiando de partido político de vez en cuando para mantenerse en cabeza de cartel. Él sabe que el que se mueve no sale en la foto, pero también sabe que, si no se mueve, no sale en el video. Y se mueve, vaya que se mueve.

Sebastián Abreu, el famoso "loco Abreu", es el jugador de futbol que ha jugado en más equipos de futbol diferentes a lo largo de su carrera. 29, en total. Seguramente, ese gesto de besarse el escudo de la camiseta lo tendría tan automatizado que es probable que se besase el bolsillo superior izquierdo de su pijama mientras dormía. No digo yo que sea el caso de Cantó, pero apunta maneras.

Su última, por ahora, peripecia le había llevado al PP y parecía que, eso,  era noticia de un día pero, una vez más ha vuelto a la actualidad gracias a una decisión judicial que le ha privado de poder representar un papel, retribuido claro, durante los dos próximos años. Aunque Cantó ya se ha apresurado a decir que, aunque sea gratis, el va a hacer campaña por la presidenta de Madrid para luchar contra el sanchismo.         

Por eso, Diaz Ayuso debería no confiarse en las declaraciones que ha hecho el candidato después de que adoptara la condición de fallido por mor, mira que es mala suerte, de las normas electorales. Ese “contigo pan y cebolla” que le ha declarado Cantó puede valer lo que valió el de sus precedentes enlaces políticos. Y pondré solo un ejemplo, el de Linda Wolfe. El nombre de esta señora está en el Guinness por ostentar el récord de matrimonios habidos en su vida. Nada más, ni nada menos, que 23 veces se casó esta señora, aunque para lograr tal proeza parece que tuvo que reducir mucho la duración de esos matrimonios. Uno duró solo treinta y seis horas.

A los madrileños, por motivos que no vienen ahora al caso, nos llaman "gatos". Cantó no es gato de nacimiento, si no por decisión propia, por lo que, hay que reconocerlo, tiene el mérito de su esfuerzo volitivo. Y, por eso, se merece las siete vidas que le son atribuidas a los felinos. Pero, ojo, las siete vidas, políticas, de Toni Cantó son, ya se ha visto, realmente cortas. Lleva ya cuatro vidas gastadas pero aún le quedan tres.

Repito, ¡Ojo!

Las siete vidas de Toni Cantó