martes 7/12/21
psm

Si uno observa -aunque sólo sea por encima- las cosas están cambiando de manera acelerada y quien no esté preparado para adaptarse a lo que está ocurriendo, simplemente, desaparece.

Un buen ejemplo lo supuso el que fuera el mayor y más conocido depredador prehistórico de la tierra, el Tyrannosaurus rex. Lo digo, porque salvo que usted vea alguno por el campo…la realidad es que desapareció; sin embargo, hay hormigas con 120 millones de años…y ahí siguen. Lo importante no es ser grande o pequeño, es la capacidad para adaptarse a los tiempos.

La realidad del mundo global en el que vivimos nos permite observar aquí, lo que está ocurriendo allí; y viceversa. Esta situación nos da una enorme ventaja, pues podemos ver que, bajo determinadas circunstancias, el ser humano se desarrolla de una manera y, en cambio, cuando las circunstancias cambian, hay quien busca cómo permanecer y quien busca como adaptarse al cambio y proponer nuevas soluciones.

Las empresas tecnológicas son un buen ejemplo. Ninguna de las grandes tiene más de 100 años; pero en 100 años han cambiado más aspectos de nuestra vida que en los últimos 1000. El móvil no existía hace apenas 40 años…el primero pesaba cerca de un kilo…y dentro de 5 años, habrá tecnología transitando entre nosotros, que hoy, no conocemos. Esto va muy rápido…mucho.

¿Y cómo va la política en medio de todo esto?, creo que está más en la resistencia al cambio que en la adaptación al cambio; sin embargo, están ocurriendo cosas que nos deberían llamar la atención. Mi comentario, el que pretendo hacer llegar a través de este artículo, lo dirijo al Partido Socialista de Madrid, que es mi partido, aunque muchas de sus circunstancias, deberían ser válidas para el partido popular o nacionalistas.

Productos de esta resistencia al cambio, los partidos no son creíbles, sino que lo son las personas que en ellos trabajan. Pero las personas que en ellos trabajan, no serán creíbles, en función de variables importantes que hoy, sí importan y que terminan formando el “ser” de los partidos.

La variable especialización. Si los partidos políticos, (un ejemplo claro de cómo no se deben hacer las cosas hoy en día es el PSM), no asumen que cada persona ocupa un espacio, y ese espacio es incompatible con otro (dentro del mismo partido u organización) es que no está entendiendo la hiperespecialización hacia la que camina el mundo. El o la próxima secretaria general del PSM debe tener exclusividad en su cargo (no puede ser, a la vez, cargo público de ningún ámbito). Su ejecutiva, acorde a una organización moderna, debe tener al menos su núcleo -la comisión ejecutiva regional-, con dedicación orgánica exclusiva. Quien no trabaje en su ámbito (y sólo en su ámbito) en el mundo actual, está muerto…no existe. Le pasarán por encima. En este sentido, es evidente que los anteriores secretarios generales y ejecutivas, no tenían las herramientas necesarias para poder ejercer este liderazgo que ofrece el cambio. Un buen ejemplo de adaptación o no, en el ámbito empresarial, lo ofrece el Corte Inglés -incapaz de comprender en su momento la importancia de la internacionalización, en su proceso de crecimiento- frente a Inditex que, con marcas como Zara y con menos años en el mercado, le ha pasado no sólo por encima, sino que a día de hoy, no es competidor.

La segunda variable, quizás en este discurso debería ser la primera, -entiéndase, por tanto, que el orden aquí no importa-, es la singularidad de las ciudades en el entorno global. En este sentido, la singularidad que representa Madrid. Las ciudades -o regiones metropolitanas- hoy en día juegan un papel importante en el desarrollo de los entornos empresariales (talento, infraestructuras, servicios, etc.); en fin, son actores globales (antes lo eran sólo en el ámbito político y administrativo como capitales).  Madrid (hablo de ciudad y de Comunidad) representa en nuestro país una singularidad indivisible en su condición de capital del Estado y de región capital. Madrid compite y colabora –cultural, económica y socialmente, pero también políticamente- con París, Londres, Lisboa o Berlín.  

Los alcaldes de París, Londres o Berlín son todos socialistas. Con rentas medias en estos países de 46000 USD, 42000 USD y 40000 USD parece claro que la inclinación a la derecha de Madrid no obedece a la renta (en España es casi de 30000 USD -Banco Mundial-), sino que, más bien, a la falta de discurso específico para la región. 

Todos los cargos del PSM que estén en el ámbito orgánico han de ser cargos en exclusividad total y, por tanto, asalariados del partido

La tercera variable, es la autonomía financiera, del PSM, entendida dentro de esta singularidad, que antes hemos comentado. Todos los cargos del PSM que estén en el ámbito orgánico (al menos el núcleo de la comisión ejecutiva regional), han de ser cargos en exclusividad total y, por tanto, asalariados del partido (no de una institución pública que utilizamos para pagar sueldos a cargos orgánicos). Para que esto sea posible, es necesario establecer un período de 4 años de transición, en el que conseguir esta autonomía plena. Madrid, la renta per cápita más alta de España, debe y puede tener un partido que se autofinancia y que se autogestiona al 100%. Si uno se debe a otros -financieramente hablando- se debe a ellos en todo. Si a usted le contrata una empresa, trabaja para esa empresa -esto parece lógico-; pues nada, nosotros nos empeñamos en que nos contraten en una empresa y trabajar para otra. Así, no se puede, pero por sobre todo, jamás se podrá establecer un criterio de igualdad en las decisiones a tomar, si con quien me siento a decidir, es mi empleador o, peor aún, quien me paga las facturas. La lealtad nada tiene que ver con la subordinación; la lealtad comienza por hacer bien nuestro trabajo.

Todo esto se puede cambiar, se debe cambiar. Para ejercer el poder, hay que ganarlo y para ganarlo, hay que dotar de herramientas adecuadas a los interlocutores que piden la confianza a la ciudadanía. Dentro de pocos meses, habrá un nuevo congreso regional y esta será nuestra línea. Quien venga con el quítate tú, que ya me pongo yo…no vale. Quien nos diga que por ser joven tiene derecho a ganar la secretaria general, es que no ha entendido que esto no va de estatus. Quien quiera debatir punto a punto nuestras propuestas y las asuma como propias en el debate del cambio necesario en el socialismo madrileño, tendrá todo nuestro apoyo.

Madrid no es de derechas, es una ciudad impresionante, maravillosa, llena de ciudadanos con sueños y expectativas de vida. Madrid es un actor global o quiere serlo…y ahí tenemos que estar los progresistas, apoyando a las empresas y al tejido de servicios que es enorme; a las pymes, a los autónomos. Generando para que nuestros impuestos vayan al tejido real, a la educación, a la sanidad -más ahora, si cabe- y a al emprendimiento. Madrid no es de derechas, Madrid es de Madrid…y cuando lo comencemos a entender, quizás y sólo quizás, tengamos una oportunidad para gestionarla.

Carlos Morales Sánchez | Abogado, empresario, socialista y padre de familia.

Resiliencia o cambio de modelo en el Partido Socialista de Madrid