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jueves. 29.09.2022

Decía Borges de las novelas de Faulkner que no sabemos qué ocurre en ellas, pero sí sabemos que lo que sucede es terrible. Vivimos hoy en esa paradoja que Galbraith diagnosticó hace más de cuarenta años como “era de la incertidumbre”, donde los éxitos del sistema de mercado en la economía se compadecen con la inestabilidad, la ineficiencia y la inequidad social. 

Es la consecuencia de una fase del capitalismo que ha dejado a mucha gente desconcertada y desamparada y que busca reconocimiento desesperadamente. La carga de irracionalidad es tan severa que es necesario transfigurar lo real, redimir la impostura como un valor en el contexto de una vida pública trufada de fraseología de la posverdad. Los hechos, sometidos al tratamiento de los medios de comunicación de masas, se han convertido en imágenes efímeras. 

La abundancia de información y su vertiginosa circulación nos ha expulsado de la órbita de lo real. Ya no tenemos contacto con las cosas, sino con simulacros y representaciones. Las sombras de la caverna platónica ha abolido definitivamente la luz del mundo exterior. La fábula borgiana sobre el mapa que usurpa el territorio representado se ha consumado. Ya no podemos discriminar entre el bien y el mal, lo verdadero y lo falso, lo bello y lo deforme. A partir de ahora, ya no será posible hablar sobre el sentido de la historia o el fundamento de la moral.

Moreno privará de servicios esenciales a la mayoría de los andaluces para regalar 93 millones de euros al año a los 17.000 andaluces que más tienen

En este ámbito caliginoso e innoble de la política, el derechista presidente de la Junta de AndalucíaJuan Manuel Moreno, se presentó a las elecciones autonómicas bajo una apariencia moderada, pusilánime y modosa, y que solo era una malintencionada pose para que la rana dejara al escorpión Moreno que se subiera en ella para cruzar el río. Ahora Moreno, después de picar a la rana y a la mayoría social andaluza nos dice sonriente: es mi naturaleza, ¿o no lo sabíais?

Moreno privará de servicios esenciales a la mayoría de los andaluces para regalar 93 millones de euros al año a los 17.000 andaluces que más tienen. La supresión del Impuesto sobre el Patrimonio mediante una bonificación del 100% de la cuota, una medida que copia el modelo madrileño de ventajas para las grandes fortunas y rentas, y otros dos retoques que incluyen a estas entre los grandes beneficiarios. Si no se sustituye por otro ingreso es dinero que no entra en las arcas públicas y que no se destinará a financiar servicios Con estas medidas, Andalucía se consolida en el grupo de territorios que mayores beneficios fiscales aplican a las rentas y carteras de propiedades más elevadas.

Se está implementando la teoría económica que podríamos denominar de “Robin Hood al revés”, porque se trata de que los más pobres subsidien a los más ricos

En este sentido, se está implementando la teoría económica que podríamos denominar de “Robin Hood al revés”, porque se trata de que los más pobres subsidien a los más ricos. Toda rebaja fiscal que se hace a los ricos sólo sirve para que los ricos lo sean más y el Estado tenga menos recursos para educación, sanidad, carreteras, y todo aquello que representa el bienestar de los ciudadanos. Esa falta de recursos se compensa, por tanto, rebajando las limitadas rentas de los más pobres y eliminando cualquier tipo de cobertura social que beneficie a los desfavorecidos. Los pobres financian a los ricos. Es la irracionalidad que irónicamente describía Anatole France cuando afirmaba que la ley es igual para todos porque tanto a los ricos como a los pobres les prohibía pedir limosna y vivir debajo de los puentes.

Es, por otra parte, la expropiación de los pobres por parte de los ricos, después de haber visto durante la crisis como se minimizaba el gasto social y, al mismo tiempo, se empleaban miles de millones en rescatar bancos, autopistas o entidades sanitarias privadas, aumentar el gasto en defensa y anunciar rebajas de impuestos milmillonarias. Como consecuencia, estamos ante un sistema en el cual el crecimiento económico crea ricos, pero no riqueza. En el caso de Andalucía es volver a los decimonónicos señores de horca y cuchillo que decían quien trabajaba y quien no y, como consecuencia, la familia que ese día tendría los mínimos recursos para comer. El eterno retorno al machadiano don Guidoque resulta que lo que estaba era mal enterrado.

El Partido Popular devuelve Andalucía a los ricos