sábado 27/11/21
teletrabajo fiscalidad

Ha tenido que llegar la tercera ola del coronavirus a su pico, en el mejor de los casos, para que Ministerio de Hacienda y la Agencia Tributaria faciliten en mayor medida el teletrabajo a sus empleados públicos. Y no se entienden los motivos de esa tardanza, a la vista de la sofocante evolución de la pandemia en prácticamente toda España.

Porque junto al uso de mascarillas, la distancia física o los hábitos de higiene; una de las recomendaciones más repetidas para reducir los contagios ha sido la de implantar el teletrabajo en todas las empresas donde sea posible.

Sin embargo, en vez de predicar con el ejemplo, Hacienda lleva desde el inicio de la pandemia restringiendo y limitando esta modalidad de trabajo a los empleados públicos. Reaccionando tarde, infravalorando los riesgos e incumpliendo el principio de precaución de la Ley General de Salud Pública.

Ya en el fatídico mes de marzo de 2020, expresamos nuestro malestar a la ministra por todas las pegas e impedimentos que se nos pusieron para trabajar desde casa, tal y como recomendaban las propias autoridades sanitarias. Máxime teniendo en cuenta que disponíamos de material para hacerlo.

Pero vuelta la burra al trigo durante la segunda y tercera ola que nos han sacudido. De hecho, las últimas medidas acordadas por la AEAT ya estaban superadas por la situación epidemiológica comunicada por el Ministerio de Sanidad.

Y no se entiende esa resistencia, perdonen que insista, porque el teletrabajo generalizado en casi todas las oficinas durante el confinamiento de la pasada primavera no redujo el rendimiento, como demuestra el cumplimiento de los objetivos previstos para el ejercicio 2020.

Ahora que todas las alarmas se han disparado, la AEAT se ha visto obligada a extender el teletrabajo desde el próximo lunes a todas las oficinas de la AEAT en las provincias que ya han alcanzado la máxima alerta.

No obstante, Hacienda debería ampliar el teletrabajo de forma inmediata a todas las oficinas del Ministerio que están en alerta 3 y 4, así como a las oficinas de la AEAT en Pontevedra, Lugo, Asturias, Cantabria, Álava, Navarra y Las Palmas que están en alerta 3.

De no hacerlo, las Autoridades del Ministerio minusvalorarían los riesgos de contagio e incumplirían su deber de garantizar la seguridad y la salud de sus trabajadores que exige la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Porque si bien es verdad que la digitalización y transformación tecnológica de Hacienda son dignas de reconocimiento, no es menos cierto que en lo relativo a la implantación del teletrabajo tanto el Ministerio como la AEAT dejan mucho que desear. Que actúan tarde, a rebufo. Y mal.

Carlos Cruzado, presidente de los Técnicos de Hacienda (Gestha)


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