viernes 30/7/21

¿Qué hacer con la sanidad madrileña?

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En un artículo anterior (Ayuso y el desastre sanitario madrileño) señalaba los graves problemas que tiene la Sanidad Pública madrileña y como estos han sido producidos por una política intencionada de deterioro, descapitalización y privatización llevados a cabo por el PP durante 26 años, que se han agravado por la gestión extempóranea de la Sra Ayuso y su continuado intento de utilizar la pandemia para enfrentarse a la política del gobierno central y hacerse un espacio en el liderazgo de la derecha mas extrema.

Ahora que se plantean unas elecciones en Madrid habría que diseñar que debemos de hacer para que la Sanidad Pública madrileña abandone esa deriva e incorpore los cambios necesarios para responder adecuadamente a la salud de la población.

Lo primero es por supuesto cambiar el talante, la sanidad madrileña esta inserta en el Sistema Nacional de Salud de este país, y no puede ni debe seguir un senda de enfrentamiento que confunde a la población y aumenta los riesgos en plena pandemia. Se precisa una colaboración estrecha entre todas las CCAA para adoptar estrategias conjuntas de abordaje de la pandemia, y también de politicas de salud.

Pero además hay una serie de medidas que deben tomarse en la Comunidad de Madrid para asegurar una Sanidad Pública de calidad con capacidad de respuesta ante la situación actual y las nuevas contingencias sanitarias:

Lo primero que se precisa es una financiación suficiente, lo que supondría homologar el presupuesto per cápita a la media de las CCAA, lo que supone en este año 2.500 millones € más para la Sanidad Pública., por otro lado debe de destinarse un 25% para Atención Primaria y un mínimo del 2% para Salud Pública.

Tenemos que recuperar las Áreas de Salud para dimensionar la atención integral y territorializada y la coordinación entre niveles, que se ha echado tanto de menos durante esta crisis sanitaria.

Hay que acabar con la marginación de la Atención Primaria situándola como eje del sistema. Dotándola de medios presupuestarios, personal (se precisan 500 profesionales de la medicina, 5000 de enfermería y 600 en las unidades administrativas), infraestructuras y acceso a medios diagnósticos adecuados, potenciando la atención comunitaria, la prevención y la promoción, y asegurando la atención a la demanda sanitaria en menos de 48 horas. Por otra parte es imprescindible la apertura de todos los centros de salud en horario completo y la recuepración de la atención presencial en los mismos.

Deben de recuperarse los hospitales privatizados, los recursos recortados y las actividades privatizadas / externalizadas. Paralizando las privatizaciones, no renovando los contratos/concesiones que terminan, y poniendo en marcha un plan para la recuperación paulatina de lo privatizado así como para el estricto control de su funcionamiento.

La necesidad de potenciar los Servicios de Salud Pública ha quedado patente durante la pandemia. Fundamentalmente incrementando su personal y presupuesto y favoreciendo equipos por área de salud en contacto con la atención primaria y la especializada.

Es urgente incrementar los recursos hospitalarios públicos, creando camas para atender enfermos crónicos y afrontar posibles futuras epidemias. Necesitamos al menos 5.000 nuevas camas hospitalarias públicas que pueden lograrse recuperando las camas cerradas y ampliando las existentes en los hospitales para recuperar su plena capacidad, así como poniendo en funcionamiento los centros cerrados (por ej el antiguo hospital de Puerta de Hierro), y realizando una remodelación del pseudohospital Isabel Zendal para que pueda convertirse en un hospital general.

No podemos olvidar a los enfermos desatendidos durante la pandemia, que son mayoría y por lo tanto hay que realizar un Plan de abordaje de las listas de espera, que se centre en la utilización intensiva de los recursos públicos y la coordinación entre los niveles asistenciales para optimizar su funcionamiento.

Deben de ponerse en funcionamiento el refuerzo de los dispositivos de salud mental comunitaria para responder a los problemas de este ámbito agravados por la pandemia.

Hay que mejorar la coordinación de los recursos sanitarios y socio-sanitarios y desarrollar una red de residencias de mayores de titularidad y gestión pública, con el objetivo de lograr en el medio plazo al menos un 40% de plazas en la red pública. De manera inmediata establecer sistemas de control eficaces sobre las residencias privadas.

Madrid necesita la creación de un fondo de reserva de material sanitario que garantice el suministro de los centros sanitarios al menos durante tres meses.

Un aspecto importante a tener en cuenta es la conveniencia de controlar el gasto farmacéutico y propiciar la fabricación pública de medicamentos, para que el gasto farmacéutico crezca un punto menos que los presupuestos sanitarios, acabar con los desabastecimientos y poder ofrecer alternativas públicas de producción de medicamentos que permitan garantizar el acceso a los mismos.

Tanpoco puede olvidarse la importancia de combatir la  medicalización del sistema de salud y el consumismo sanitario de la población, fomentando la educación para la salud, la prevención y la promoción.

También debe de reorientarse la investigación a las necesidades de salud y garantizar su carácter público. Aumentando los presupuestos públicos destinados a investigación, consolidando los equipos investigadores en los centros públicos y orientando la investigación hacia los problemas de salud más prevalentes

Desgraciadamente el personal sanitario ha sido uno de los más olvidados en esta crisis, y ha estado castigado por la enfermedad y por la gran presión asistencial, por ello debe impulsarse una política de personal sanitario racional e  incentivadora, que aumente las plantillas, consolide el empleo estable y de calidad y potencie la dedicación exclusiva.

Por fin tenemos que democratizar el Sistema Sanitario, garantizando la participación social y profesional en la gestión del sistema sanitario público de quienes son sus  propietarios y hacen posible su funcionamiento diario.

Solo avanzando en estas propuestas se puede conseguir una atención sanitaria de calidad y una capacidad de respuesta de la Sanidad Pública acorde con los retos que nos planteara  un posible rebrote y potenciales nuevas crisis sanitarias, y es evidente que ello no pueden hacerlo los responsables de esta situación (PP, CS y Vox), por lo que se precisa un cambio en el gobierno de la Comunidad, para conseguir otro que anteponga la salud de la población por delante de los intereses económicos de sus amigos. Depende de nuestro voto.

¿Qué hacer con la sanidad madrileña?