martes 07.07.2020

No se preocupen, ni vamos a dar un golpe de estado ni vamos a invadir sus ciudades

Vista periférica de un soldado a día 40 de confinamiento.
No se preocupen, ni vamos a dar un golpe de estado ni vamos a invadir sus ciudades

Cuando tienes una “ideología” para algunos no consonante con tu trabajo estás continuamente en contra del dicho, podría decirse en mí caso que estoy a setas y Rolex, aunque prefiero pensar que hay más como yo, pero por temor al rechazo todavía no se pronuncian.

No son los 80 días de aquella vuelta al mundo de Willy Fog, pero a mitad de viaje de confinamiento me veo en la obligación de romper el silencio a favor de esa mayoría ciudadana, la que se está comportando como auténticos homo sapiens, y no como sus antecesores, con todo mi respeto a la maravillosa especie simia de la que tanto tienen que aprender algunos.

No vamos a invadir sus ciudades, por mucho que repitan ese mensaje más propio de Goebbles que de políticos actuales, que recuerdo cobran sueldos públicos extraídos de los impuestos de todos los españoles

Las Fuerzas Armadas están desempeñando una labor impecable a lo largo del Estado de Alarma, antes de continuar señalaré que cuando me refiera a las Fuerzas Armadas lo haré siempre dedicándome a la Tropa y Marinería, a los Soldados y Marineros, a mis compañeros. Hasta donde tengo información, y espero no equivocarme, ni un solo escándalo ha sido protagonizado por la base de nuestros Ejércitos y la Armada, y hasta donde me llega la vista no he divisado ni un solo altercado en el que nadie pueda quejarse de ellos.

Ahora sabiendo esto, y sin ánimo de tirar más flores aunque las merezcan a los que a diario se exponen a un virus mortal y con ello a sus familias cuando vuelven a casa, me gustaría decir que ya estoy algo cansado de que use la imagen de los Soldados por “unos” y por “otros” ya sea para lo bueno, para lo malo o para lo regular.

Somos servidores públicos, somos funcionarios del estado, bueno, en realidad ni una cosa ni otra ya que el Ministerio de Defensa nos mantiene con un “compromiso de carácter especial” temporalmente, con el que dejándonos en un limbo legal nos da literalmente “una patada en el culo” abandonándonos en la cola del paro a la edad de 45 años, pero ese tema lo he tratado tantas veces que hasta a mí me satura, y no es ni mucho menos en esta ocasión la razón de mis líneas, pero lo que si tengo claro es que no somos propiedad de nadie en particular, estamos al servicio de los ciudadanos.

No es secreto para nadie que la imagen del Soldado es utilizada a diario durante esta pandemia, de una parte por el Ministerio de Defensa para blanquear su pésima gestión en lo que a 52000 familias se refiere, y de otra siendo esta la que más me rechina, con fines políticos.

Partiendo de la base y reconociendo un pasado bastante oscuro y lúgubre, en lo que al ámbito castrense se refiere, me gustaría dejar bien claro que ya va siendo hora de dejar de estigmatizar a todo un colectivo; tanto por ese pasado que todos recordamos por desgracia y que pocos hemos conocido por suerte, como por la visión presente que puedan dar cuatro decrépitos nostálgicos y cobardes, que alardeando de sus anteriores empleos militares alzan ahora la voz soltando aberrantes declaraciones más propias del NO-DO que del siglo XXI en el que nos encontramos, pero que en activo callaban.                                                                

Agradecería que dejasen de apropiarse de algo que nos les pertenece, de algo que SI pertenece a los ciudadanos, pero de la manera más democrática posible, ese “algo” somos nosotros, los Soldados. Soldados que, sin descontar la dichosa bolsa de comida, perciben la puñetera miseria de 14,11 euros por jugarse el tipo sin la protección necesaria y sin ni siquiera ser declarados “grupo de riesgo”, y que pudiendo ser mañana su 45 cumpleaños y terminando abandonados como juguetes rotos, no dan un paso atrás hoy desinfectando residencias de ancianos en Madrid, patrullando en Navarra o navegando para llevar material sanitario a Melilla.

Recordando el titular y haciendo hincapié en la primera mitad, estén tranquilos, no vamos a dar un Golpe de Estado por mucho que la diputada de Vox, Rocío de Meer piense que este en su derecho de pedir, cosa que ya le adelanto que va lista si en realidad lo piensa, y de paso recordándola que pueda ser “algo ilegal” semejante declaración; aunque viendo la preocupación que su formación tiene por los soldados pidiendo para ellos la Medalla al Mérito Póstumo en el caso de fallecer por Corvid19, como si de peones de un tablero de ajedrez se tratase, y no pedir que formen parte del Grupo de Riesgo, supongo que mis palabras se la resbalan, son así de patriotas.

vox

¿Recuerdan lo de las setas y los Rolex?, pues vamos a ello lanzándonos al extremo opuesto del tablero del Congreso. No, repito, NO, no vamos a invadir sus ciudades, por mucho que repitan ese mensaje más propio de Goebbles que de políticos actuales, que recuerdo cobran sueldos públicos extraídos de los impuestos de todos los españoles y no solo de sus soñadas repúblicas, sé que tienen que contentar a sus votantes pero no está de más anotar que si los Soldados españoles están patrullando sus calles, es porque las Fuerzas y Cuerpos del Estado así como las Policías Locales y Autonómicas no dan abasto, añadiendo a esto la cantidad de insolidarios e irresponsables que se saltan el confinamiento, ya sea para bajar la basura disfrazados de dinosaurio, bajar a su perro de plástico o celebrar misas en azoteas.

Les pido a unos y a otros que hagan un poco de esfuerzo y autocritica, seguro que entre todos y poniendo un poco más de coherencia en la parte que nos toque a cada uno salimos antes de esto, por otro lado pido a los ciudadanos que cuando vean a Soldados les aplaudan, si lo hacen seguro que les arrancan una sonrisa, no estamos acostumbrados a que la sociedad nos valore positivamente.

Cualquier colectivo, hablando estadísticamente, puede ser un reflejo de la sociedad, extrapolándolo al amplio espectro político actual vean que ni todos somos tan buenos ni todos somos tan malos, todo depende del cristal por el que se mire.

Despidiéndome ya, por el bien de todos y como último favor, mírennos desde el cristal democrático, sin miedo a golpes de estado ni a invasiones inexistentes.

Atentamente, Jenner López Escudero, Cabo del Ejército de Tierra  y Presidente de #45SinDespidos.

No se preocupen, ni vamos a dar un golpe de estado ni vamos a invadir sus ciudades
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