jueves 5/8/21
CRISIS SANITARIA EN GALICIA

La buena gestión de la COVID-19 de la que presumía Feijoó hace agua

Faltan rastreadores, personal sanitario y se han suspendido cientos de consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas.

Rolda de prensa posterior a que o titular do Goberno galego, Alberto Núñez Feijóo, reunise por videoconferencia co comité clínico de expertos sanitarios. Despacho do Presidente, Edificio Administrativo de San Caetano, Santiago de Compostela, 26 de agosto de 2020

La Asociación Galega para a Defensa da Sanidade Pública (AGDSP) considera “muy preocupante” la situación sanitaria en Galicia como evidencia el repunte de nuevos casos de COVID-19 en una comunidad autónoma que “presumía de tener controlada la pandemia gracias a la buena gestión de la misma”.

La falta de rastreadores sigue siendo una de las principales deficiencias del sistema para controlar la epidemia de coronavirus. En este sentido, la AGDSP acusa al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoó y a la Conselleria de Sanidade de “recurrir sistemáticamente al engaño”.

Y es que tras informar de que el sistema contaba con 6.000 rastreadores, la realidad es que se desconoce el número real de los mismos y si son del sistema público o están externalizados a empresas privadas. Esta semana, Feijoó ha reconocido que debe aceptar el ofrecimiento del Gobierno central para que el Ejército se haga cargo de esta actividad para controlar el repunte de casos.

Galicia, como otras comunidades gobernadas por el PP, entre ellas Madrid, mantiene los recortes de recursos tanto en atención primaria como en hospitalaria. No se han recuperado las plazas suprimidas en la anterior crisis, especialmente en el nivel primario ni incrementado su prepuesto anclado en un 12% cuando atiende al 80% de las demandas sanitarias. La AGDSP reclama que se creen más de 1.000 nuevas plazas de personal sanitario para hacer frente a las necesidades más urgentes.

“El sistema se encuentra parcialmente paralizado”, añade. Se han suspendido cientos de consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas en los hospitales y los centros de salud restringen las consultas presenciales centrando casi toda su actividad en las telefónicas para las que incluso hay días de espera. Se desconoce la bolsa acumulada de pacientes en las listas de espera que siguen sin ser publicadas pese al compromiso del SERGAS para realizarlo. Los pacientes con enfermedades no COVID han visto paralizadas sus citas y las nuevas carecen de fecha para su realización. “Esta situación pone en riesgo la salud de cientos de enfermos que ni siquiera han sido vistos o estudiados por el sistema sanitario”, advierte.

Otro de los determinantes de la crisis sanitaria en Galicia viene dado porque sigue sin haber coordinación entre hospitales, centros de salud, servicios de salud pública, autoridades locales y representantes de la población. “Para frenar una epidemia como la actual con determinantes múltiples es necesaria la colaboración e implicación de todos los niveles sanitarios, recursos locales y agentes sociales”, afirma.

Además, continúan los problemas denunciados por el Consello de Contas en las Residencias de Mayores por el Cosnello de Contas hace más de dos años siguen sin resolverse a pesar de que más del 70% de las muertes de personas infectadas por COVID se han producido en las mismas. “Pese a este gravísimo problema y el repunte de nuevos casos en ellas siguen sin ser intervenidas continuando en manos de empresas multinacionales o de la iglesia responsables de la falta de recursos y de protocolos de actuación. Es necesario y urgente auditar la situación den las mismas, para evitar un nuevo desastre”.

La AGDSP concluye que Feijoo, “cuya política sanitaria se ha basado en los recortes y privatizaciones, continúa paralizado y echando la culpa del repunte al Gobierno Central, a la población, al sistema educativo o a los trabajadores sanitarios”.

La buena gestión de la COVID-19 de la que presumía Feijoó hace agua
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