domingo 27/9/20
ANÁLISIS ECONÓMICO

Financiemos con el MEDE un Plan urgente de mejora del sistema sanitario público y de las políticas preventivas de salud pública

Foto: Fernando Calvo | Moncloa
Foto: Fernando Calvo | Moncloa

Pedro Sánchez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del martes 4 de agosto, a preguntas de un periodista, descartó prácticamente la idea de pedir dinero prestado al MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad). Lo despachó diciendo que los préstamos del MEDE sólo se puede pedir para gastos sanitarios y que no hacía falta, después de recordar que sí se va a pedir dinero al SURE (siglas en inglés del programa denominado "Apoyo para mitigar los riesgos de desempleo en una emergencia"), unos 20.000 millones de euros, para la financiación de los ERTE y subrayar que, a pesar de lo que diga la oposición, "eso no es un rescate". Creo que es un error no pedir dinero prestado al MEDE. Y que el error viene motivado por evitar las críticas de la oposición que diría, falsamente como en tantas otras cuestiones, que España estaría siendo "rescatada".

Los motivos por los que creo que es un error no acudir al MEDE son:

1. Se obtendría una financiación más barata que la que proporcionan los mercados de deuda, aún siendo el tipo de interés del bono español a diez años en el día de hoy del 0,28%. El MEDE, que está deseoso de que le pidan prestado, ha calculado que si España pidiera la totalidad de la cantidad a la que podría aspirar, unos 24.000 millones de euros (el 2% del PIB español) el ahorro sería de unos 1.300 millones respecto a la financiación obtenida en los mercados de deuda pública. Y lo más importante: como el MEDE consigue financiación a tipos negativos, la trasladaría a los préstamos a los Estados miembros de la UE que lo solicitaran. Contando con la pequeña comisión de apertura y la comisión anual y un tipo de interés del 0,1%, el MEDE, por financiarse a tipo claramente negativos, puede conceder los préstamos a tipos de interés también negativos, comprendidos entre el -0,12% y el -0,26%, según los plazos de devolución. Es decir, no conllevarían carga financiera alguna y habría que devolver un poquito menos de lo que se pide prestado.

Al Gobierno de España le diría que pidiese al MEDE lo que sea necesario para financiar tanto los gastos de inversión como los gastos corrientes de un Plan ambicioso

2. Es la única financiación de la UE que puede recibirse ya en 2020, en cuanto se cumplan con los trámites de solicitud y concesión. La decisión la adoptarían el Consejo de Administración y el Consejo de Gobernadores del MEDE. Este último está formado por los ministros de finanzas de la zona euro y está presidido por el presidente del Eurogrupo. Los préstamos y subvenciones del Plan de Recuperación Nueva Generación UE (PRNG UE), los famosos 140.000 millones que le corresponden a España, no comenzarán a llegar a las arcas de nuestro Tesoro hasta el segundo semestre de 2021 y su recepción se prolongará hasta 2026. Comienzo tardío y plazo demasiado extenso para contribuir bien a una recuperación rápida de las economías europeas más dañadas por la brutal recesión causada por la pandemia de la Covid-19. Para acceder a las subvenciones y préstamos del PRNG hay que elaborar y presentar primero el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia e insertarlo en los Presupuestos Generales de Estado para 2021 y años siguientes. Y lógicamente, que ambos instrumentos sean aprobados, el primero por la Comisión Europea y el Consejo Europeo, y ambos por el Parlamento de España. Como muy pronto, en diciembre de 2020.

3. Pedro Sánchez ha cometido, a mi juicio, un error diciendo que no son necesarios para financiar los gastos sanitarios derivados de la pandemia. Por un lado están las necesidades más inmediatas que estamos viendo que no cubren las Comunidades Autónomas. Las más urgentes, las de incremento de las plantillas de profesionales sanitarios en la asistencia primaria y las derivadas de la formación de equipos de rastreadores debidamente formados. Por cierto, creo que hay que decir que es una grave irresponsabilidad política la que están demostrando los gobierno de algunas Comunidades autónomas, en particular los de Cataluña y Madrid, por no poner todos los medios necesarios para rastrear, aislar y eliminar los focos de contagio. Se sabía lo que había que hacer y no se ha hecho; y ahora asistimos a un repunte inquietante de la curva de contagios de la pandemia que ya, por lo pronto, ha acabado por arruinar las expectativas del sector  turístico en este verano. En Madrid y en Cataluña se han tenido sólo un rastreador por 47.000 o 37.000 habitantes, cuando había que haber tenido uno por cada 5.000, al menos (Alemania tiene uno por 3.000). También me parece criticable la relativa pasividad del Gobierno de España por no intervenir con unas directrices claras al respecto y con las ayudas económicas que las comunidades autónomas necesitasen.

4. Por supuesto que haría falta una financiación europea para un Plan de medidas urgentes de mejora del sistema sanitario público y de las políticas de salud pública para prevenir la pandemia de la Covid-19. Porque a las necesidades más urgentes de la atención primaria y de los grupos de rastreadores que he comentado, hay que añadir la mejora general de la infraestructura, los equipamientos, las plantillas y los suministros que necesitan las redes hospitalarias públicas de las comunidades autónomas. Éstas todavía no se han recuperado de los indeseables recortes que sufrieron por la aplicación de la nefasta política de austeridad extrema impuesta por los responsables políticos de de la UE para hacer frente equivocadamente a la Gran Recesión. Recortes que comenzó a aplicar el Gobierno de Zapatero y culminó con gran profundidad el de Mariano Rajoy. A esto habría que añadir las medidas sociales de prevención de la pandemia que van desde la realización masiva de test, a las que se deberían realizarse en todos los aeropuertos, o las que habría que aplicar en los centros de enseñanza para garantizar la educación presencial con distancia social.

5. Los préstamos de la línea de crédito del MEDE contra la pandemia del coronavirus (240.000 millones) pueden financiar los gastos sanitarios "directos e indirectos ligados a la pandemia". No están sometidos a la firma de ningún memorando de condiciones ni a ningún tipo de condición específica para un país. Sólo a las generales de sostenibilidad financiera a largo plazo, pero en un momento en que está vigente, y seguirá estando casi seguro hasta 2022, la cláusula general de suspensión de las condiciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Después habrá que hacer frente a la creación de las condiciones fiscales que permitan reducir la deuda y el déficit, sin que los préstamos del MEDE supongan una gravosa carga financiera para ello.

6. La financiación de un Plan de medidas urgentes de mejora del sistema sanitario público y de las políticas de salud pública es, tal vez, la principal urgencia de los planes de recuperación y reconstrucción. No puede esperar al segundo semestre de 2021. Al Gobierno de España le diría que pidiese al MEDE lo que sea necesario para financiar tanto los gastos de inversión como los gastos corrientes de un Plan ambicioso. Y que reserve las ayudas, en primer lugar, y los créditos si son necesarios del PRNG para todos los demás proyectos de reconstrucción económica y social. Y que, si es posible, se coordine con Italia y otros países para hacerlo, y que, en todo caso no tema lo que vayan a decir el PP y Vox. Lo dirán en cualquier caso, y en éste sus argumentos son fácilmente desmontables. Y si los mercados de la deuda se ponen algo nerviosos y presionan al alza nuestra prima de riesgo, ya se encargará el BCE, creo que podemos confiar en ello, de hacerla bajar.

Financiemos con el MEDE un Plan urgente de mejora del sistema sanitario público y de...
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