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lunes 23/5/22
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El empresario de la plaza de toros de Gijón, Carlos Zúñiga, ha calificado de "totalmente arbitraria" y contraria a la Constitución la decisión de la alcaldesa, Ana González, de suprimir toda actividad taurina en la ciudad.

"La prórroga de los contratos administrativos es discrecional y la discrecionalidad supone fundamentación pero en ningún caso capricho. Denegar una prórroga cuando no ha sido solicitada, solo porque no es de su agrado debido a Feminista y Nigeriano es arbitrario y, por tanto, contrario a la Constitución, sobre todo si tenemos en cuenta que dicha nomenclatura viene certificada por un organismo totalmente legal", dice Zúñiga en un comunicado difundido este jueves

El Ayuntamiento de Gijón, presidido por la socialista Ana González, anunció ayer que no renovará la concesión del coso en el que el pasado domingo se lidiaron dos toros llamados "Feminista" y "Nigeriano", de la ganadería de Daniel Ruiz y que correspondieron al matador Morante de la Puebla, lo que levantó una ola de protestas de diversas asociaciones feministas y animalistas.

Zúñiga, que llevaba al frente de El Bibio los últimos 20 años, confiesa sentirse "triste e indignado" por lo que él considera "la falta de rigor y desconocimiento" mostrado por González, a la que explica que "pretender que el nombre de un toro suponga denigrar a un ser humano es desconocer los valores de la tauromaquia" y de sus tra raíces "como patrimonio cultural inmaterial".

También vuelve a explicar la metodología que tienen los ganaderos de poner los nombres de sus reses, que son herencia de sus madres y son "un requisito imprescindible legalmente regulado por el Libro Genealógico de la Raza Bovina de Lidia y que rige por un reglamento que esta empresa tiene la obligación de cumplir sin posibilidad de cambiarlo o alterarlo", indica Zúñica.

El torero José María Manzanares ha querido mostrar su "repulsa" a una decisión que, para él, no es más que "una excusa para atacar" al mundo del toro "por cuestiones políticas e ideológicas"

"Como ha aclarado el reciente comunicado de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, el nombre de los toros procede del nombre de las vacas adquiridas por el ganadero en 1986 con los nombres de "Feminista" y "Nigeriano". Por tanto, el nombre lo determina el ganadero legalmente amparado y nunca la empresa organizadora por lo que sus declaraciones carecen de fundamento", apostilla.

Por todo ello, la empresa se ha limitado a "cumplir el reglamento", lo cual "nunca puede tener efectos negativo para el cumplidor" y asegura igualmente que "ninguna intervención, directa o indirecta, de esta empresa ha tenido que ver con el nombre de las reses que se lidiaron en esta Feria de Gijón, ni históricamente en ninguna de las anteriores".

Un día después de esta decisión de suprimir la actividad taurina en la ciudad de Gijón, desde el sector taurino siguen alzando la voz.

Es el caso de Enrique Alcorta, asesor del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid (CAT), quien, a través de otro comunicado, coincide con Zúñiga al señalar que esta iniciativa "presenta todas las trazas de una medida arbitraria, tomada sin ningún fundamento administrativo, ni ninguna razón institucional, apoyada solamente en lo que parecen torpes pretextos".

Para el asesor, presentar razones relacionadas con la igualdad de género es "un completo error", porque en el mundo de la crianza del toro de lidia existe un sistema de denominación de las reses que no puede generar "controversia alguna".

"Toros de nombre Español, Capitalista, Obrero y muchos otros han sido lidiados, en un sistema nominativo que es ajeno a falsos debates de género o nacionalidad. Además, el nombre del toro, que proviene del de la madre, es, en realidad un matriarcado nominativo y una forma pionera de lenguaje inclusivo", concluye.

También el torero José María Manzanares ha querido mostrar su "repulsa" a una decisión que, para él, no es más que "una excusa para atacar" al mundo del toro "por cuestiones políticas e ideológicas".

"Los toros no son mascotas a las que ponemos el nombre que queremos por cuestión de gustos. La normativa vigente de la raza de lidia indica que los toros, al nacer, deben adquirir el nombre de sus madres para preservar la trazabilidad genealógica. De ahí salen las conocidas reatas o familias dentro de una misma ganadería", señala Manzanares en un comunicado.

Finalmente, califica también de "arbitraria" una decisión "unilaterial, fuera de lugar y con una clara intención censora y prohibitiva, impropias en un estado de democracia, solo por cuestión de gustos personales e ideológicos, lo que supone una vulneración muy grave de sus deberes", expresa el alicantino.

El empresario de la plaza de Gijón no ve constitucional suprimir los toros