sábado 07.12.2019
ABSENTISMO Y PRESENTISMO, EN DATOS

Las cifras que demuestran que los españoles trabajamos… incluso enfermos

Las cifras que demuestran que los españoles trabajamos… incluso enfermos

Trabajar enfermo: lo que nos impone la reforma laboral

¿Alguna vez has trabajado estando enfermo? Casi seguro que la mayoría de los españoles responden con un sí a esta pregunta. Más incluso desde la reforma laboral de 2012 con una cruenta crisis económica de por medio que ha precarizado el trabajo y provocado una de las mayores devaluaciones salariales de las últimas décadas.

Las estadísticas reflejan que en España ni hay un elevado índice de absentismo laboral ni altísimas bajas fraudulentas, teniendo en cuenta además los férreos sistemas de control de la propia Seguridad Social. Pero los empresarios mantienen el mantra de que muchos trabajadores pretenden engañarles afectando muy negativamente a la productividad de sus empresas.

El debate sobre las bajas por enfermedad ha entrado de lleno en este otoño tras conocerse la sentencia del Tribunal Constitucional que avala el despido por enfermedad acogiéndose al artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores que la reforma laboral de 2012 modificó de forma sustancial. Los jueces (aunque no todos) vienen a decir que despedir a una persona estando enferma no vulnera sus derechos, ni mucho menos, porque de lo que se trata es de proteger la productividad de la empresa y la eficiencia en el trabajo.

El fallo del TC refuerza, aún más si cabe, la necesidad de que se deroguen los aspectos más lesivos de esa reforma laboral que antepone los intereses económicos a la protección de la salud del trabajador. Con ese propósito, CCOO y UGT han puesto en marcha una ofensiva, con concentraciones este miércoles en toda España, para frenar lo que califican como una “aberración”.

Coincidiendo con estas protestas, CCOO ha hecho público un informe con datos reveladores que demuestran que los españoles trabajamos incluso cuando estamos enfermos.

Constata el sindicato, en base a una encuesta europea, que en España hay más personas que trabajan estando enfermas que personas de baja por enfermedad.

Lo dice la Encuesta Europea sobre las Condiciones de Vida y Trabajo de 2015, un sondeo de carácter quinquenal que publica la Fundación Tripartita de la UE, Eurofound.

cuadroEl 43,6% de los asalariados españoles trabajaron enfermos (presentismo) en algún momento de 2015, por encima del promedio de la Unión Europea (42,3%) y casi 6 puntos porcentuales por encima del observado en 2010 (37,8%), antes de la reforma laboral de 2012, cuando el porcentaje estaba por debajo de la media de la UE (1,4 puntos menos).

Tampoco parece que seamos campeones en absentismo, en base a estos mismos datos. El absentismo por enfermedad o accidente, que es el reverso de presentismo, afecta al 27,3% de las personas trabajadoras en España, muy por debajo del promedio europeo (45,5%); en concreto, 18,2 puntos porcentuales menos.

El absentismo (27,3%) es también inferior al presentismo nacional (43,6%). Esta foto es la opuesta a la que se observa en la UE, donde el absentismo (45,5%) supera al presentismo (42,3%). En España se produce, por tanto, un mayor presentismo que en la UE y un considerablemente menor absentismo, subraya CCOO.

España no tiene un problema de absentismo en el trabajo

La lectura que el sindicato hace de estas cifras es que en España se está produciendo un “presentismo forzoso”, es decir, que se va a trabajar “en contra de la voluntad del trabajador y a costa de su salud”. Y la conclusión no puede ser otra que “la reforma laboral ha fomentado que se trabaje enfermo”, incrementando el presentismo. 

¿Por qué? Por miedo a perder el empleo, debido, entre otras razones, afirma el sindicato, a “la alta inestabilidad que genera la regulación hiperflexible de los contratos temporales y su elevado uso fraudulento”.

La excusa de la reforma laboral del PP era solucionar el problema del absentismo, cuando la realidad muestra (los datos de la encuesta europea lo constatan) que se trataba de un problema inexistente: el absentismo estaba 12,4 puntos porcentuales por debajo del promedio de la UE antes de 2012. Otro dato a tener en cuenta (ver cuadro) es que en España el 5% de los trabajadores tuvo una ausencia superior a 15 días en un año, frente al 8% de la UE.

El presentismo afecta más a mujeres y trabajadores entre 35 y 49 años

El problema además ahonda en la brecha género de nuestro mercado de trabajo, pues las mujeres van a trabajar estando enfermas con mayor frecuencia que los hombres. En el caso de España, el porcentaje se eleva hasta el 47,5% entre ellas mientras que es del 40,2% entre ellos. La misma tendencia se aprecia en el promedio de la Unión Europea, con un 44,1% entre las mujeres y un 40,6% entre los hombres.

Por grupos de edad, la población menor de 35 años es donde el presentismo es más bajo en España (39,7%), subiendo en el tramo de edad de 35 a 49 años (47,0%) y reduciéndose de nuevo a partir de esa edad, hasta el 42,0%. En el promedio de la UE la evolución por edad es más estable con un 43,7%, un 43,8% y un 40,3%, respectivamente.

¿Y qué decir de la productividad?

La reforma laboral ha aumentado el número de personas que trabajan enfermas, lo que afecta negativamente a la productividad, señala el sindicato

El carácter punitivo de la reforma laboral avalado por el Constitucional no solo resulta perverso para el trabajador, sino que también repercute negativamente en la productividad de la empresa: ¿Qué gana la empresa teniendo a trabajadores enfermos? La pregunta se responde por sí misma.  

“La investigación empírica pone en cuestión que el presentismo proteja la productividad de las empresas y la eficiencia en el trabajo, como sostiene la sentencia del TC. Trabajar con un problema de salud física o psicológica, supone hacerlo sin plena capacidad para su desarrollo adecuado, lo que puede traducirse en lentitud en el desempeño de tareas, menor atención, peor servicio, aumento de errores o incremento del riesgo de accidentes. Todo lo cual rebaja la productividad e incrementará los costes”, explica CCOO.

Conclusión: “El interés general exige que, de inmediato, se aborde una negociación que enmiende una regulación que perjudica la salud de las personas trabajadoras y que, al contrario de lo que pretende, perjudica la productividad de las empresas”.


Puedes leer el manifiesto sindical aquí 

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