lunes. 04.03.2024
consejo_confederal_ccoo
Reunión del Consejo Confederal de CCOO. (Imagen del sindicato)

El Consejo Confederal de CCOO, en su reunión de los días 12 y 13 de diciembre, ha analizado la situación política y económica en España y Europa y ha formulado los planteamientos del sindicato en la legislatura que se inicia.

El máximo órgano de dirección ha aprobado por unanimidad el informe del secretario general.

Unai Sordo presentó al Consejo un extenso informe detallando, entre otras cuestiones, el contexto político y económico en España; la situación de la Unión Europea y la importancia que para nuestro país van a tener las decisiones que se tomen en el futuro inmediato en este ámbito; los planteamientos de CCOO en esta legislatura; o la importancia de la negociación colectiva y los planes de igualdad para la organización, y la plataforma que suponen para consolidar y ampliar la representación sindical.

Una legislatura difícil, pero hay que ir a la ofensiva

La legislatura que se inicia con la investidura de Pedro Sánchez como presidente y la configuración del nuevo Gobierno, señala el secretario general de CCOO, “se presenta llena de incertidumbres”. Porque una cosa es evitar un gobierno con presencia de los ultras y otra configurar una mayoría alternativa. De investidura pero sobre todo de legislatura. “La primera parte está lograda, la segunda está por ver”.

Sin duda el Gobierno y los partidos que lo sustentan no han hecho el suficiente ejercicio de pedagogía para explicar algunas de las medidas que se pactaban con partidos como Junts o ERC. Una ley que deje sin consecuencias penales los presuntos ilícitos pendientes de juicio y vinculados al procés, debe vincularse a la necesidad de consolidar la normalización política, social e institucional en Catalunya y en España. “En definitiva, tras los indultos y las modificaciones del Código Penal, es coherente una ley de amnistía que evite cientos de procesos que no harían sino retroalimentar la escalada política que se pretende dejar atrás. Pero un tratamiento de gracia a responsables políticos requiere de una explicación mucho más esmerada y sofisticada a la vez que clara, del por qué se ha adoptado”.

Contexto económico

El secretario general de CCOO ha constatado la complejidad del contexto económico global, señalando que, no obstante, “la economía española está siendo más resiliente frente a las dificultades económicas por el mantenimiento y estabilización de los empleos y por la subida de salarios –tanto el SMI como los salarios pactados en la negociación colectiva–, debido a la caracterización de la política económica en los últimos tiempos, que ha optado por tomar medidas diferentes, en las que ha tenido mucho que ver el diálogo social”.

Ante los efectos de la inflación, los altos tipos de interés y el debilitamiento del sector exterior (producto de la ralentización global), España está evolucionando mejor que otros países de nuestro entorno gracias a que se adoptaron medidas para mantener el empleo, estabilizar la contratación y sostener rentas salariales y de prestaciones públicas como las pensiones. “España no se asoma a la recesión porque se han tomado medidas de inspiración sindical en el marco del diálogo social”.

Reformulación de las reglas de gobierno de la Unión Europea

En este contexto económico, las decisiones que se tomen en el ámbito de la Unión Europea son también de máxima trascendencia. La negociación sobre la reforma de las normas de gobernanza económica genera preocupaciones en el movimiento sindical europeo, advierte Unai Sordo. “Se está dirimiendo, ni más ni menos, en qué términos se sitúan los objetivos de deuda y déficit público en el conjunto de los países de la UE. Si ya la propuesta al respecto de la Comisión Europea era insuficiente para los objetivos de crecimiento sostenible, los planteamientos que hoy están encima de la mesa son altamente preocupantes.

La UE no puede perder de vista que otras áreas económicas del mundo, como EEUU o China, están invirtiendo ingentes cantidades de recursos públicos para facilitar las transiciones digitales y energéticas de sus aparatos productivos, y anclar producción y empresas a sus territorios. “En esta situación, debilitar la capacidad de la UE y los diferentes países de implementar políticas de cohesión social y desarrollo productivo, bajo un exceso de rigorismo y precipitado proceso de consolidación fiscal, es una temeridad que nos puede costar caro en términos sociales, económicos y políticos”, subraya el responsable sindical.

Papel del diálogo social

El mapa político existente va a provocar muchas dificultades para llegar a acuerdos El marco de la concertación social va a tener que encarar este escenario y puede ser una oportunidad de abrir la puerta a posteriores acuerdos políticos. Esta cuestión será tanto más relevante cuanto más complejas sean las materias que se aborden en el diálogo social.

En todo caso, hay que reforzar el marco del diálogo social con propuestas, y ser conscientes de las dificultades.

Prioridades de CCOO

“CCOO debe situar algunas de las prioridades que es necesario impulsar en la legislatura que iniciamos”, ha afirmado Unai Sordo. “Sabemos que teniendo en cuenta los contextos descritos, no serán fáciles previsibles grandes acuerdos sociales y políticos, pero hay que ir abriendo camino, si se quieren culminar en algún momento”.

“En este sentido, hay algunos asuntos de gran importancia, que es necesario echar a andar definitivamente. Quizás el más importante sea el Estatuto del Trabajo del siglo XXI. Para CCOO, recalca Sordo, es preciso afrontar esta negociación para adaptar la normativa laboral a la evolución del empleo en las últimas décadas y a los nuevos retos de la economía y el trabajo. Una norma de estas características obviamente lleva tiempo y supone un reto importante para el Gobierno y para las organizaciones sindicales y empresariales”.

Hay otras cuestiones que ya se están negociando o previsiblemente se van a abordar, pues quedaron pendientes de desarrollo o aprobación en la anterior legislatura: el SMI, la reducción legal del tiempo de trabajo, la reforma de las prestaciones y subsidios de desempleo, o el Estatuto de las prácticas formativas no laborales.

Finalmente, hay otros temas de gran trascendencia estratégica y materias muy sensibles desde el punto de vista sindical que hay que desplegar entre los que destacan: una estrategia de cuidados que construya desde la responsabilidad pública un auténtico pilar del estado de bienestar para el siglo XXI; la seguridad y salud en el trabajo; Ley de formación; trabajo a tiempo parcial; trabajo en plataformas digitales o modificación del régimen de despido.

No todo es legislar

La ejecución efectiva de los fondos europeos Next Generation es fundamental para la transformación virtuosa del modelo económico español. CCOO quiere que las transiciones se hagan de forma justa y tengan en el centro los intereses de las personas trabajadoras, también en su condición de ciudadanos y ciudadanas. Son medidas de ejecución, pero no son medidas neutras. La prueba es que Comunidades como la de Madrid o la de Castilla y León están evitando la canalización de recursos que contradigan sus prejuicios ideológicos. Los actuales consensos sobre las transiciones pendientes en Europa son cuestionadas en los ámbitos donde la derecha y la ultraderecha confluyen en propuestas reaccionarias.

Según cálculos de la Comisión Europea el impacto de estos fondos en nuestro país será el 2024 de un 1,6% del PIB. Estamos hablando de fondos que llegarán a España más de 114 mil millones de euros en los próximos tres años. Es fundamental que estos recursos lleguen a la economía real y a la ciudadanía en general. La transferencia a las administraciones y empresas públicas, así como a las empresas debe ser monitorizada y evaluada.

“Exigimos al Gobierno en primera instancia y al conjunto de las administraciones públicas, transparencia e información. Estos fondos deben servir para facilitar la adaptación de empresas y sectores a las nuevas realidades digitales y energéticas. Pero también son fondos destinados a mejorar la vida concreta de la gente. Para impulsar políticas sobre vivienda, sobre adaptación climática de edificios y comunidades, para mejorar la red de transporte y la conectividad sostenible que reduzca los consumos ineficientes del transporte privado impulsado el público, y tantas otras políticas impulsadas desde Plan de recuperación, transformación y resiliencia” ha recalcado Sordo.

Los fondos de transformación tienen que impulsar el cambio en el tejido productivo que necesita España y CCOO quiere ser un agente de impulso a su correcta utilización. Las políticas públicas no se limitan a hacer leyes. “Es más, son las políticas que cambian modelos las que más configuran preferencias sociales. Por la cohesión y la justicia social, o por la ley de la selva. Ese es el reto”.

Negociación colectiva

Para CCOO, la negociación colectiva es el eje vertebrador del sindicato y lo que da dimensión colectiva a la acción sindical y su autonomía de ejercicio.

Por un lado, tenemos la necesidad de prolongar el nivel de subida salarial que hemos logrado en el año 2023, acorde con las recomendaciones del V AENC. En estos momentos la subida media de los salarios que se sitúa en el 5% (según la encuesta trimestral de coste laboral), es en buena parte consecuencia de la evolución de los convenios colectivos: una subida media del 4,14% en los convenios suscritos en 2023.

Durante los próximos meses tomará cuerpo la negociación para acometer una reducción por ley de la jornada de trabajo en España. Ese es un buen contexto para retomar la demanda de la reducción de jornada en el convenio colectivo como una reivindicación sentida por las y los trabajadores, y no estar esperando únicamente a lo que pueda salir de los cambios legales.

Además, la negociación de los convenios colectivos puede ser, junto con la elaboración de los planes de igualdad, una palanca para incrementar la afiliación y la representación sindical, en especial en las llamadas empresas “blancas” en las que no hay representación sindical.

Planes de igualdad

En los últimos trimestres se ha producido un importante avance en el registro de planes de igualdad. Si en el primer trimestre de 2023 se registraron un total de 1330 planes, en el segundo entraron en vigor un total de 2701. Tres meses después se han realizado 3644. Es decir, el incremento es relevante. De las 32.314 empresas con más de 50 personas en plantilla, obligadas a tener un plan de igualdad, cuentan con él 9601, el 29,71%.

Es llamativa la variable según la cual en las empresas donde hay elegida representación unitaria de las personas trabajadoras, la existencia de planes de igualdad es notablemente superior. El 45% de las personas que trabajan en empresas donde hay obligación de tener un plan de igualdad y tienen representación sindical vigente, ya cuentan con tal plan. Donde no hay sindicato, el porcentaje baja hasta al 20%.

No obstante, aún queda un amplio margen de actuación en este ámbito. En España hay al menos 12.145 empresas sin representación legal de las personas trabajadoras que tienen la obligación de tener un plan de igualdad y no cuentan con él.

Estas empresas están mandatadas por la ley para que en la fase de negociación de los planes tengan que dirigirse a las organizaciones sindicales mayoritarias. Por tanto, este espacio es una magnífica cobertura para desplegar la acción sindical de extensión afiliativa y de representación.

El Consejo Confederal de CCOO ha debatido y aprobado otros temas, entre ellos el desarrollo de la COP28 recientemente celebrada en Dubái, insistiendo en la necesidad de una transición justa que tenga en cuenta los derechos de los trabajadores y trabajadoras; y una resolución sobre la situación en Palestina, condenando los ataques de Hamás a Israel y especialmente la criminal actuación bélica del ejército israelí, que se puede calificar ya de genocida, con la complicidad de EEUU y la débil respuesta europea.

CCOO: "Una legislatura difícil, pero hay que ir a la ofensiva"