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sábado. 01.10.2022

Toda descripción o representación geográfica necesariamente esconde una acción de proyecto no declarada, a menudo ni siquiera consciente. (Giuseppe Dematteis)


Campamento, el extenso territorio en el que, en ambas márgenes de la carretera de Extremadura, se han asentado durante largos años importantes instalaciones militares, hoy desafectadas en su inmensa mayoría, ha vuelto a revivir como una estratégica área de oportunidad para el futuro de Madrid y su entorno metropolitano. 

Un revivir que cobra importancia y simbolismo gracias a las palabras del presidente del Gobierno, en el último debate sobre el estado de la nación, en el que anunciaba que «(…) desbloquearemos de inmediato la operación Campamento para la construcción de hasta doce mil viviendas en la ciudad de Madrid, un sesenta por ciento de las cuales serán vivienda pública (…)».

¿Una ocurrencia bienintencionada para dotar de concreción y visibilidad a su discurso? ¿una señal de partida de un importante proyecto urbanístico? O, más triste, ¿una ingeniería financiera para dotar de más fondos al Ministerio de Defensa, en cumplimiento del compromiso vergonzoso adquirido con la OTAN, de incrementar el presupuesto militar hasta un 2% del PIB? 

  1. A. OTRO CHAMARTÍN: ¡¡¡NO!!!
  2. B. UN PROYECTO METROPOLITANO 
  3. C. UNA AGENDA 
  4. E. CAMPAMENTO Y MADRID 
  5. F. POLÍGONOS NO, NUEVA CIUDAD SÍ

En todo caso, la operación Campamento vuelve a estar presente en el debate sobre Madrid y su futuro.

He usado los verbos “revivir” y “volver” porque el interés y la oportunidad que encierra este gran espacio ya fueron detectados por el gobierno de la CAM en 1988, en los momentos en que la Consejería de Política Territorial estaba formulando una estrategia territorial para la región metropolitana de Madrid y, más concretamente, para la corona del suroeste. 

Razón por la que dicha Consejería tomó contacto con el Ministerio de Defensa, continuando una ya larga cooperación entre ambas instituciones, con resultados mutuamente satisfactorios. Una nueva negociación destinada a establecer los criterios básicos que permitiesen formular un proyecto urbanístico que integrase este territorio como pieza singular del Madrid metropolitano.

De mutuo acuerdo se seleccionó un equipo de urbanistas para que formularan un avance de planeamiento, una primera propuesta de ordenación, suficientemente definida en cuanto a usos, superficies y estimaciones económicas, junto a una posible figura de gestión, que permitiesen una estimación objetiva y cuantificada del interés y la viabilidad de la futura operación. 

Desde un primer momento se planteó como una operación pública gestionada por un consorcio constituido por el Ministerio de Defensa, el gobierno regional y el ayuntamiento de Madrid. Abierto a la participación de los ayuntamientos limítrofes. 

En julio de 1989 el proyecto denominado “La renovación de un eje metropolitano de Madrid”fue hecho público en un acto celebrado en las instalaciones militares de Campamento, con la presencia del ministro de Defensa, Narcís Serra, acompañado de altos mandos del ejército, el presidente de la CAM, Joaquín Leguina, acompañado del consejero de Política Territorial y el alcalde de Madrid, Juan Barranco, a quien acompañaban varios concejales. Las tres instituciones dieron el visto bueno a la propuesta de ordenación y a la forma de gestión prevista. 

Campamento (Narcís Serra, ministro de Defensa, 1989): ahora corresponde al ejército devolver a la sociedad civil lo que ésta nos ha prestado durante largos años

Cabe destacar, por su alto significado político y sensibilidad urbanística, las palabras con las que cerró el acto Narcís Serra, exalcalde socialista de Barcelona. No literalmente, pero sí fiel a su contenido, fueron: ahora corresponde al ejército devolver a la sociedad civil lo que ésta nos ha prestado durante largos años

En 1990, en un congreso de Grandes Ciudades celebrado en La Defense en París, se presentó este proyecto, que fue altamente valorado, tanto disciplinarmente como por su significado político en cuanto al destino de los suelos públicos desafectados de sus usos militares, ferroviarios, logísticos e industriales y su integración como área de oportunidad en el desarrollo de las ciudades, especialmente las metrópolis.


Vacunado contra la nostalgia y la melancolía de lo que pudo haber sido y no fue, estas líneas pretenden rescatar del olvido, trayéndolo al presente, un proyecto que puede servir como precedente y apoyo para la nueva ordenación urbanística que se dé a Campamento. De aquella experiencia pueden extraerse reflexiones y criterios que sirvan de apoyo a futuros trabajos.


A. OTRO CHAMARTÍN: ¡¡¡NO!!!

Los madrileños hemos asistido durante los últimos años al bochornoso e inadmisible devenir de la operación Chamartín, rebautizada como Madrid Nuevo Norte. Algunos hemos denunciado el podrido proceso de negociación en el que los responsables políticos y las administraciones y organismos bajo su mandato han entregado suelo público, patrimonio común, a un banco como cabeza de una sociedad privada cuyo negocio se centra en la especulación financiera e inmobiliaria, que no en la promoción urbanística.

Se han presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid recursos bien fundamentados sobre la múltiple ilegalidad de la actuación, solicitando en consecuencia la anulación de todo el proceso, para evitar este atentado urbano. Estamos pendientes del fallo, esperando que la justicia restituya la razón y el orden urbanístico a la capital de España, permitiendo un nuevo planteamiento para esta estratégica zona de Madrid, recuperando la titularidad pública del suelo y la responsabilidad de la nueva ordenación urbanística. 

En todo caso, sea cual sea el sentido de la sentencia, no podemos tolerar que los ocultos y obscenos mecanismos de Chamartín vuelvan a destruir la gran oportunidad que para la comunidad de Madrid ofrecen los terrenos de Campamento.

Estamos pendientes del fallo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, esperando que la justicia restituya la razón y el orden urbanístico a la capital de España

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B. UN PROYECTO METROPOLITANO 

La actual configuración del territorio metropolitano de Madrid puede definirse como “una ciudad de ciudades” o, como propone Francesco Indovina“un archipiélago metropolitano”. Un conjunto de asentamientos urbanos altamente interrelacionados, no solo por los flujos diarios vivienda-trabajo, sino por su complementariedad y por razones culturales y paisajísticas. 

Una ciudad metropolitana requiere, para garantizar su eficiencia, de nodos potentes y complejos que sirvan de referencia al conjunto de los municipios de la región, conectados física y virtualmente por una red de transporte público eficaz y asequible. 

En este sentido, Campamento ofrece las condiciones suficientes para consolidarse como tal nodo, como rótula que articule, potencie y complete el conjunto de municipios de su entorno y de todos ellos con Madrid capital. 

Una gran oportunidad que se afirma si tenemos en cuenta su situación central en el mapa regional, su gran dimensión, su buena accesibilidad y, sobre todo, la titularidad pública, estimada en un 80% de su superficie en 1988. 

C. UNA AGENDA 

Como reverso del proceso seguido en la operación Chamartín puede sugerirse cuál debería ser la secuencia metodológica que conduciría, debidamente depurada, a la formulación de un proyecto urbanístico para Campamento, legitimado desde puntos de vista disciplinares, culturales, territoriales y políticos. Se resumen aquí los aspectos más específicos:

  • Asumir el principio de que toda ocupación de nuevo territorio que venga a incorporarse como nueva pieza de la estructura urbana consolidada debe tener, como primer objetivo, la corrección de los déficits actuales de la ciudad y dar respuesta a las necesidades no satisfechas. Complementar la ciudad con aquellas nuevas actividades, infraestructuras y equipamientos que mejoren su eficiencia y la calidad de vida de sus ciudadanos.
  • En lugar de partir de cuánto puede construirse en Campamento, para conquistar una mayor rentabilidad económica que puede extraerse de este territorio, deben indagarse las necesidades y aspiraciones ya presentes en Madrid que pueden encontrar una respuesta adecuada en este nuevo desarrollo.
  • Realizar una lectura atenta y sensible de las características y componentes físicos del territorio sobre el que se proyecta la operación urbanística. Topografía, actividades e instalaciones existentes, infraestructuras de conexión con el entorno, paisaje… Una lectura que permita descubrir las actividades más adecuadas en cada zona y su capacidad de acogida sin destruir sus valores naturales. 
  • Teniendo en cuenta su dimensión y localización en la región metropolitana y, de forma más específica, en su entorno urbano, establecer cuáles podrían ser las nuevas actividades e infraestructuras que completen, equilibren e integren los municipios de la corona suroeste de Madrid.
  • Detectar las instalaciones militares o civiles existentes que pueden considerarse obsoletas, justificando así su demolición, y cuáles, por su estructura, calidad de su construcción y localización en el ámbito de la nueva ordenación pueden mantenerse e integrarse en la misma, para albergar nuevas actividades, preferentemente dotacionales y culturales de uso público. 
  • Definir qué infraestructuras metropolitanas ya existentes han de permanecer y servir de referencia y condicionante de la nueva ordenación, al tiempo que proyectar aquellos elementos que mejoren y completen dicha trama incrementando su eficacia, eliminando agresiones medioambientales y dotando de una mayor accesibilidad al nuevo Campamento. 
  • Con carácter más específico, estudiar desde el primer momento, antes de los primeros trazados, la posibilidad de una variante de la carretera de Extremadura que, bordeando el límite norte de Campamento, sobre la margen derecha del arroyo de Meaques, sortee los núcleos urbanos de Alcorcón y Móstoles hasta enlazar con la autovía A-5 a la altura del puente sobre el Guadarrama. 

Una posible solución que evitaría el soterramiento de la vía actual. Una obra costosa, agresiva y contradictoria con una política medioambiental y de ahorro energético. Un túnel de estas dimensiones no es una buena actuación urbana. Lo que puede ventilarse con ventilarse con la brisa del Guadarrama y la luz del sol no lo enterremos.

  • De acuerdo con una estrategia regional en la que se plantee la necesaria consolidación de una trama verde como elemento estructurante del desarrollo urbano de la CAM, es necesario aprovechar la ocasión que nos brinda esta intervención urbanística para establecer un corredor ecológico, un amplio pasillo verde que conecte la Casa de Campo con el parque fluvial del Guadarrama. 

Con carácter excepcional, una operación tan importante como la que nos ocupa podría partir de la necesaria acogida de un acontecimiento o actividad de interés general para la ciudad metropolitana

  • Con carácter excepcional, una operación tan importante como la que nos ocupa podría partir de la necesaria acogida de un acontecimiento o actividad de interés general para la ciudad metropolitana, debidamente justificada y dimensionada. Tal fue el caso de las Olimpiadas del 92 en Barcelona, que dio lugar a la ordenación del frente marítimo y la apertura al mar. Pero no un CBD (Central Bussiness District) trasnochado, hiperdimensionado y de dudosa viabilidad, tal como se propone en Chamartín, teniendo en cuenta el horizonte político y económico en el que se proyecta. 
  • Por todo ello, las primeras preguntas que deben hacerse son: ¿qué puede aportar un nuevo Campamento a las ciudades de su entorno? ¿qué nuevos equipamientos, cuántas y qué tipo de viviendas, qué actividades, qué espacios públicos…? 

D. LA VIVIENDA

Entre el amplio listado de problemas ya presentes en Madrid y en otras ciudades que requieren una respuesta en el corto plazo, con garantías políticas, técnicas y económicas que les den cumplida solución, está sin duda la vivienda. 

Pero no más anuncios desde los gobiernos regionales y, menos aún, desde el gobierno central, de 30.000, 20.000 o 10.000 nuevas viviendas sin precisar para quién, dónde, por quién y con qué horizontes temporales.

Sí más viviendas que den respuesta constitucional a las necesidades y demandas reales de una población empobrecida, con bajos salarios y empleos precarios, en un acelerado proceso de creciente desigualdad y exclusión social, en gran medida acentuada por no disponer de un alojamiento digno en un lugar digno.

Por esto el suelo público existente, sea cual sea su titularidad, debe permanecer como patrimonio común, como el más valioso recurso y garantía de los programas públicos

No más leyes de vivienda ni políticas cuantitativas e indiscriminadas social y territorialmente. La única respuesta justa, eficaz y creíble en los momentos actuales es la de una fuerte promoción pública de viviendas en alquiler asequible, integradas en la trama urbana de nuestras ciudades.

Por esto el suelo público existente, sea cual sea su titularidad, debe permanecer como patrimonio común, como el más valioso recurso y garantía de que los programas municipales, regionales o estatales puedan hacerse realidad en el corto y medio plazo.

Una ley que prohíba la privatización del suelo público con fines mercantiles sería una primera condición para ganar la confianza de los ciudadanos. Otro Chamartín: NO. 

E. CAMPAMENTO Y MADRID 

Unos interrogantes previos. Teniendo en cuenta que el anuncio de casi 12.000 viviendas fue expuesto por Pedro Sánchez en el marco del debate sobre el estado de la nación, extraña que dichas viviendas se localicen todas ellas en Madrid, excluyendo por omisión otras ciudades. 

Igualmente alarma el fijar en el mismo anuncio que solo el 60% de las viviendas serán de promoción pública, sin fijar el régimen de acceso a las mismas. ¿Por qué solo un 60%?

Pero, ciñéndonos a la operación Campamento, por su localización en el área metropolitana, su extensión y accesibilidad y, sobre todo, por su condición de suelo público en un alto porcentaje (en 1988 se estimó en un 80%), es sin duda un lugar adecuado para una promoción de viviendas públicas en alquiler.

No obstante, caben al menos dos preguntas:

  • ¿por qué un programa de solo hasta 7.200 viviendas (60% de 12.000) y no más, aprovechando la posibilidad de una ordenación y urbanización en el corto y medio plazo?
  • ¿por qué 7.200 solo en Campamento y no 3.600 aquí y otras 3.600 en Chamartín, donde también hay suelo público —o debería haberlo—?

Quizás porque la mente contaminada de los poderes públicos sigue pensando que el sur pobre (aunque el suroeste sea menos pobre) está destinado a viviendas sociales para “clases medias trabajadoras” y el norte rico a viviendas premium para clases acomodadas, altamente acomodadas. Sería triste que esta imagen de Madrid haya permeado las mentes de nuestros responsables en las más altas instancias del gobierno y condicione sus decisiones a la hora de localizar los programas públicos de vivienda de esta importancia.

¿Por qué se sigue pensando en viviendas sociales para “clases medias trabajadoras” en unas zonas y en otras, el norte rico, a viviendas premium para clases altamente acomodadas?

Frente a este tópico injusto, que ha presidido la política urbanística de Madrid en las ultimas décadas, cabe exigir al gobierno de la nación que repiense esta única localización del anunciado número de viviendas públicas y utilice los recursos técnicos y económicos destinados a su construcción para corregir la permanente y lacerante desigualdad física social entre el norte rico y el sur pobre. Para reequilibrar Madrid. 

F. POLÍGONOS NO, NUEVA CIUDAD SÍ

La forma en que se ha anunciado esta importante, justa y necesaria promoción de vivienda pública en Madrid, nos hace temer una vuelta a la siniestra política de los Polígonos del franquismo. Autenticas islas marginales en la mayoría de los casos. 

No puede tolerarse que el territorio de Campamento se transforme en un polígono o mosaico de polígonos unifuncionales como respuesta precipitada a demandas sectoriales, por justas y necesarias que sean, incluyendo la vivienda. 

No abortemos el enorme potencial de estos terrenos, última oportunidad, malvendido Chamartín, de asentar un gran desarrollo urbano, un nuevo trozo de ciudad que viene a integrarse en el tejido metropolitano. 

Una ciudad densa en actividades diversas e interrelacionadas día a día, que no medida en metros cúbicos de hormigón o metros cuadrados edificables. 

Una rótula articuladora del sistema de asentamientos urbanos de la comunidad de Madrid. 

¡¡¡Que el oportunismo no mate a la oportunidad!!!

Campamento: una nueva oportunidad