sábado 25/9/21

Bankinter eleva al 6% el crecimiento de la economía española en 2021

El gabinete de Análisis de Bankinter formado por Ramón Forcada, Aránzazu Cortina, Pilar Aranda, Juan Tuesta, Elena Fernández-Trapiella, Esther Gutiérrez de la Torre ,Rafael Alonso ,Aránzazu Bueno ,Juan Moreno ,Eduardo Cabero, Luis Piñas, Pedro Echeguren, Jorge Pradilla, Filipe Aires y Susana André, ha publicado recientemente sus previsiones sobre la economía española para los próximos trimestres.

Más allá del ruido de los aspectos más llamativos del día a día de la información política y económica es muy importante analizar en profundidad la evolución de las variables fundamentales económicas que dan sustento a las propuestas de inversión de los agentes públicos y privados. La culminación de la fase de vacunación y el comienzo de la llegada de los fondos estructurales europeos deben suponer un antes y un después en la evolución económica española, dependiente en gran medida del crecimiento de las economías de los países del entorno.

Entre las principales conclusiones del informe destacan las siguientes:

1) El mercado está en nuevos máximos históricos y podría pensarse que es algo autocomplaciente, pero se trata de una autocomplacencia justificada… no irracional

Se puede caer en la tentación fácil de pensar que el mercado - específicamente las bolsas - está siendo algo autocomplaciente al marcar los principales índices nuevos máximos históricos que se consolidan uno detrás de otro. Pero no es así. El mercado está cada vez más afianzado en unos buenos resultados empresariales, un ritmo de reapertura económica más rápido de lo esperado y que frecuentemente se infravalora - sobre todo en Europa -, unos tipos de interés estructuralmente bajos - incluso a pesar de que ocasional pero no inmediatamente puedan subir un poco -, una liquidez disponible como nunca antes en la historia… e incluso un repunte de la inflación que será pasajero y que tendrá más ventajas que inconvenientes.

2) Se identifican 3 riesgos potenciales, pero solo las criptomonedas tienen carácter estructural

¿Qué podría fallar si algo fallase? De los que identificamos como los 3 factores desestabilizadores más relevantes, consideramos que solo uno de ellos ofrece un riesgo de materialización que debe ser seriamente tenido en cuenta… y, a pesar de ello, somos optimistas con respecto a sus consecuencias y alcance. Nos referimos a las criptomonedas. Los otros dos son, en este orden de riesgo, la inflación y sus consecuencias sobre los tipos de interés y los bonos, y, a continuación, la posibilidad de una salida en falso de la crisis del Covid, bien en lo que respecta al ciclo económico y/o bien en relación a los resultados empresariales. Pero asignamos una probabilidad muy reducida a que alguno de ellos se materialice en el segundo semestre de 2021. Aunque en el largo plazo cualquier cosa es posible, ahora ciñámonos al segundo semestre del año, que no es poco.

3) Los resultados empresariales evolucionan magníficamente bien, por encima de expectativas

Pero lo importante en estas circunstancias no es comparar los beneficios de 2021 con los de 2020, puesto que este último año está absolutamente distorsionado por las consecuencias de la pandemia, sino comparar 2021 con 2019 para comprobar cuándo recuperan los niveles preCovid. Eso es lo más importante: saber cuándo los beneficios empresariales vuelven a ser como antes. Y la respuesta es que esto es así desde el 1T 2021, y que no solo han recuperado los niveles de 2019, sino que los han superado. Al menos en los 2 principales índices de referencia: S&P 500 y EuroStoxx-50. Lamentablemente, no el Ibex-35… que no lo conseguirá hasta 2023.

4) Las valoraciones actualizadas de las bolsas siguen pareciéndonos suficientemente atractivas y por eso la Estrategia de Inversión debe seguir siendo siendo pro-bolsas

Sobre todo, en un contexto en que sus alternativas de inversión naturales están sujetas a fuertes incertidumbres: la demanda de activos inmobiliarios está redefiniéndose y los bonos se encuentran inmersos en un proceso, más lento o más rápido, de elevación de TIR y, por tanto, de caídas de precios. Los analistas que han elaborado este iforme están convencidos que las bolsas conservan un atractivo diferencialmente superior a los de estas otras 2 clases de activos sustitutivos clásicos y que la tecnología debe seguir formando parte de la cartera, de manera que sectores más cíclicos se incorporen a ella, pero no para sustituirla. Ahora ya sí, se entra en una etapa en que, definitivamente, hay que ser más selectivos, escogiendo nombres concretos antes que sectores en su conjunto.

5) Más importante que la tecnología pura lo es la transformación digital y esto es más frecuente y fácil de encontrar en la bolsa americana que en la europea

La bolsa americana (S&P 500) y la europea (EuroStoxx-50) ofrecen potenciales de revalorización muy similares, en torno a +13% en el momento de redactar este informe. Se valora una ligera preferencia por la primera frente a la segunda tanto por la fiabilidad de las estimaciones sobre los beneficios empresariales y su capacidad para batirlos, como por una superior presencia de la tecnología que permite que la transformación digital de todos los sectores de actividad sea más rápida. La tecnología aporta la ventaja competitiva de la digitalización, ésta garantiza la sostenibilidad de los beneficios empresariales y éstos determinan la evolución de las bolsas en el largo plazo. Sin beneficios crecientes no hay bolsas alcistas. Tan sencillo como cierto.

Informe de Estrategia y Perspectivas 3T 2021

Bankinter eleva al 6% el crecimiento de la economía española en 2021