jueves 3/12/20
AYUNTAMIENTO DE MADRID

Madrid es una ciudad para vivir, no para hacer negocios

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, manifiesta su orgullo por coincidir con su compañera, Isabel Díaz Ayuso, en liberar suelo de la ciudad de Madrid para volver al “pelotazo del ladrillo”.

Madrid es la ciudad en la que vivimos, unos porque nacieron aquí y otros porque la vida nos ha traído. Así, esta bella ciudad multiétnica y multicultural se nos presenta como el espacio donde queremos ejercer nuestros derechos. Para que madrileñas y madrileños podamos sentirnos orgullosos de nuestra ciudad es necesario contar con un gobierno municipal que piense la ciudad como el espacio en el que las y los madrileños podamos desarrollan una vida digna y no un lugar para que las grandes corporaciones realicen sus negocios.

Recientemente, el alcalde, José Luis Martínez Almeida participó en el Foro de Nueva Economía, donde resaltó cuatro ideas de cómo piensa Madrid:

En la primera se refirió a que él se reúne constantemente con la sociedad civil, limitando ésta a sus reuniones con las cúpulas empresariales. Para él las organizaciones sociales y vecinales no existen en Madrid, no son sociedad civil cuyas demandas merecen ser  escuchadas.

En la segunda hizo hincapié en que para hacer frente a la pandemia hay que rebajar impuestos y tasas municipales, pero no mencionó a quiénes y en qué cuantías. Entre ellas mencionó  las rebajas a los espectáculos taurinos y al  juego al considerar las actividades de juego, bingos y casinos de “especial interés” Esto se confirmó  en el pleno del 29 de mayo donde se aprobaron 66 millones de rebajas fiscales.

En tercer lugar, el alcalde manifestó su orgullo por coincidir con su compañera de partido, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en liberar suelo de la ciudad de Madrid para que las grandes constructoras vuelvan al “pelotazo del ladrillo”. Sabemos que el fracasado modelo con el que se pretendió salir de la crisis de 2008 fracasó, pero el Partido Popular sigue insistiendo en él.

Y, en cuarto lugar, en un acto lleno de contradicciones, Almeida reclamó poder usar el superávit municipal heredado de la gestión del anterior concejal de Hacienda, Carlos Sánchez Mato. Recordemos que Almeida, siendo concejal de la oposición, entre 2015 y 2019 defendió en el Pleno de Cibeles la regla del gasto y las medidas decretadas por el Ministro de Hacienda, Montoro, que impedían a Madrid usar su superávit para mejorar la vida de la gente e incluso llevo por ello al anterior consistorio municipal a los tribunales. Almeida reclama esto al mismo tiempo que no le da salida al 20% del que ya puede disponer para fortalecer unos servicios sociales saturados e incapaces de dar respuesta a la población más vulnerable de Madrid ¿Dónde está invirtiendo esa cantidad el Ayuntamiento?

El alcalde de Madrid y la triple derecha que gobierna el Ayuntamiento, defienden un modelo de ciudad, como un espacio donde el urbanismo debe focalizarse en los dividendos empresariales de los grandes fondos de inversión o de las grandes fortunas nativas

El alcalde de Madrid y la triple derecha que gobierna el Ayuntamiento, defienden un modelo de ciudad, como un espacio donde el urbanismo debe focalizarse en los dividendos empresariales de los grandes fondos de inversión o de las grandes fortunas nativas, las mismas que nos introdujeron en la crisis de 2008;  prioriza el vehículo privado en detrimento de la bicicleta y el transporte público;  sigue permitiendo unos servicios municipales carentes del personal y presupuesto adecuado para responder de una forma eficaz y de calidad a las necesidades de las madrileñas y madrileños, a la vez que recortaba en 415.000€ la subvención que se le otorgaba a la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, formada por 184 colectivos vecinales que están demostrando su capacidad para gestionar lo que debería gestionar el Ayuntamiento ; y apoya un turismo de “low cost” basado  en la precariedad y los pisos turísticos y cierra los ojos ante el déficit crónico en todas las políticas de cuidados.

Frente a esta visión de la ciudad como un lugar donde hacer dinero, necesitamos: políticas que prioricen el reequilibrio territorial en favor de los distritos del sureste; remunicipalizar servicios públicos que ahora están en manos de grandes corporaciones; ampliar las dotaciones de infraestructuras demandadas por los distritos; apostar por una estrategia de residuos que incluya el cierre de la planta de Valdemingómez; o ampliar la apuesta por transporte público, la bicicleta y el peatón.

Para estar orgullosos de Madrid necesitamos: una ciudad que nos cuida, ello pasa por dotar presupuestariamente las políticas de cuidados, una ciudad que garantiza el derecho a la vivienda con un plan de vivienda que tenga por ejes el alquiler social y la rehabilitación; una ciudad para trabajar, lo que implica el desarrollo de Agencia Municipal para el Empleo; una ciudad para disfrutar de la cultura, lo que conlleva aumentar la oferta cultural en los 21 distritos de Madrid; y una ciudad más justa con una política impositiva donde quien más tiene más paga, protegiendo a las pequeñas y medianas empresas.

Además, esa ciudad para vivir, necesita una administración ágil y accesible a la ciudadanía, que fomente la participación y el tejido social en los barrios. Y una administración que a través de la contratación pública introduzca elementos de mejora de las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras con las cláusulas sociales en los pliegos de contratación.

Para trabajar en favor de un Madrid para vivir es necesario, es urgente e imprescindible lograr consensos entre la izquierda política y social que centren su mirada en lo que nos une y que posibilite construir políticas en favor de los y las vecinas.


Luis Nieto Pereira. Responsable de Servicios Públicos del Consejo Ciudadano Municipal de Podemos Madrid.

Madrid es una ciudad para vivir, no para hacer negocios
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