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martes. 05.07.2022

El secretario de Estudios y Formación sindical de CCOO, Carlos Gutiérrez, ha señalado que “son evidentes los efectos de segunda ronda sobre la inflación derivados de las subidas de precios empresariales para mantener los márgenes de beneficios, mientras los salarios soportan fuertes pérdidas de poder adquisitivo”.


La inflación sigue en niveles muy altos, aunque en abril se ha moderado la subida respecto del mes anterior. Sin embargo, la inflación subyacente, sin energía ni alimentos frescos, se acelera y alcanza ya el 4,4% interanual (su máximo desde diciembre de 1995) “al subir sus precios las empresas para repercutir las subidas energéticas y mantener sus márgenes de beneficios, generando un efecto de segunda ronda”, advierte Carlos Gutiérrez.

La previsión es que el pico de inflación sea elevado durante 2022 (el Banco de España prevé un 7,5% y Funcas un 6,8%) pero transitorio, y que en 2023 la inflación se sitúe en el 2%. A la vista de esta transitoriedad, “el peligro, indica el responsable de CCOO, no está en que se desate una espiral inflacionista sino en que la fuerte pérdida de poder de compra de los salarios y prestaciones públicas desinfle la demanda y se hunda el crecimiento. Los precios están ya en niveles muy altos y aunque se modere la inflación, los bienes y servicios están muy caros para la capacidad adquisitiva de salarios y pensiones”.

Mientras, los salarios se están viendo perjudicados, pues los salarios pactados en convenio solo suben una media del 1,13%, que resulta del 2,4% de subida media pactada por 5,4 millones de trabajadores y del 0% provisional de los 6 millones que todavía no la han pactado. Carlos Gutiérrez avisa de que “los trabajadores no podemos pagar esta situación, los salarios deben subir y hay margen para ello sin generar inflación ni destrucción de empleo”.

CCOO va a promover en la negociación colectiva, de acuerdo con UGT, subidas salariales en el entorno del 3,5% para este año, con la inclusión de cláusulas de revisión salarial que garanticen el mantenimiento del poder adquisitivo en el caso de que la inflación interanual supere los incrementos pactados.

Carlos Gutiérrez hace, asimismo, “un llamamiento a la corresponsabilidad de las organizaciones empresariales y el Gobierno. Se debería acordar un gran pacto de rentas que reparta los costes de la inflación entre todas las rentas, no solo las del trabajo, sino también entre los beneficios empresariales, rentas del alquiler y contribuyentes, además de acabar con el ineficaz funcionamiento en la fijación del precio mayorista de la electricidad”.

El pasado viernes 13 de mayo la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) ha empeorado sus previsiones de inflación media para el año 2022, elevando esta tasa al 7%, dos décimas más que en la anterior estimación, mientras que espera que en el mes de diciembre el alza interanual de precios se sitúe en el 4,8%. En el mes de abril, el BdE hizo una previsión media del 7,5%.

Este sería el escenario central que plantea Funcas, con un petróleo en torno a 105 dólares, después de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) haya situado la inflación de abril en el 8,3%, una décima menos de la estimación inicial.

En cuanto a la inflación subyacente (la que no incluye precios de la energía ni de alimentos no elaborados), el INE ha situado esta tasa en el 4,4% en abril, un punto más que en marzo. En cambio, la tasa de inflación general se ha reducido del 9,8% de marzo al 8,3% de abril.

En este sentido, Funcas prevé que la media anual para la inflación subyacente se podría situar en el 4,6% (1,1 puntos más que su anterior estimación). Para 2023 se augura una tasa media anual del 3,1% en la general y del 3,6% en la subyacente.

La bajada de la inflación en abril, en opinión de Funcas, obedeció al descenso de los productos energéticos, como resultado de la caída de la electricidad y de los carburantes, y apoyada también en el final de un efecto escalón debido al fuerte incremento registrado el mismo mes del año pasado.

Ascenso imparable de los precios

"Pero la inflación en el resto de componentes del IPC continúa en ascenso, por la intensificación del traslado hacia los precios finales al consumo del encarecimiento de los costes de producción. Así, en abril, el número de subclases del IPC con una tasa de inflación superior al 4% fue de 106, frente a 94 el mes anterior y a 14 en abril de 2021", advirtió Funcas.

La tasa media general de inflación sería del 7,9% y del 4,8% este año y el próximo

Más allá del escenario central que plantea Funcas, en un contexto alternativo en que el precio del petróleo asciende hasta 120 dólares, la tasa media general de inflación sería del 7,9% y del 4,8% este año y el próximo respectivamente. Y en un escenario en el que el precio del crudo desciende hasta los 90 dólares las tasas medias anuales serían del 6,5% y el 1,5%.

La velocidad con la que los empresarios de todos los sectores están repercutiendo las subidas de precios está siendo  meteórica y los beneficios de las empresas están creciendo de forma desmesurada gracias a los fenómenos de acaparamiento de materiales y productos, a la espera de nuevas subidas de precios.

La avaricia y falta de corresponsabilidad empresarial están provocando la escalada de...