sábado 16/10/21
TRIBUNA DE OPINIÓN

Ahora no toca, o el apoyo a la monarquía y su corte

Spain's King Felipe, Queen Letizia, Princess Leonor and Princess Sophia arrive to attend a ceremony at Reconquista hotel in Oviedo, Spain, October 18, 2019. REUTERS/Eloy Alonso
Foto: Público.es

La crisis capitalista de 2008 continúa, pero ahora de forma más aguda. El capitalismo en crisis necesita para sobrevivir e incrementar sus ganancias subir precios, no pagar impuestos y apoyar a las extremas derechas al objeto de poseer un espantajo, dar miedo y de paso provocar que las izquierdas oficialistas se conformen con como mucho con gobernar. La crisis no se va a superar con los fondos europeos de reactivación económica ni con apoyos de la Reserva Federal de los EE.UU ni de otros gobiernos. Son insuficientes y mal dirigidos.

El capitalismo globalizado ha caído en su propia trampa, la globalización y la finanaciarización. El caos del transporte marítimo mundial, la subida de los carburantes y otras energías como la eléctrica producen desabastecimiento de componentes industriales, como los famosos semiconductores y chips electrónicos; encarecimiento de los abonos y fertilizantes y por tanto de los alimentos. Escasez de gas natural y de petróleo refinado, escasez de materias primas al haber retrasos en los puertos… Un panorama mundial que comienza a dar avisos alarmantes como el estallido de la burbuja inmobiliaria china o la crisis de las gasolineras y los supermercados británicos, que no es solo por la escasez de choferes.

Las empresas industriales fuertemente endeudadas con los bancos y la caída del consumo provocada por la pandemia del covid-19 no erradicado en más de medio mundo o los bajos salarios y la precariedad, más paro, es respondido por los capitalistas y los mercados con alzas de precios.

La respuesta a la crisis y a las derrotas militares de los imperios occidentales en Siria o Afganistán alienta la guerra fría contra China y sus cada vez más potentes aliados asiáticos, Rusia e incluso latinoamericanos iniciada por las potencias anglosajonas. La respuesta en la Unión Europea es una dotación insuficiente de fondos públicos dirigidos a apoyar a las grandes empresas y bancos, a las y los de siempre. Todo esto aderezado con un cambio climático que ya provoca sequías que dañan la producción de cereales e inundaciones que dañan las infraestructuras y anegan campos de cultivo.

Las extremas derechas pueden anunciar que van a violar leyes, pero a nosotras se nos aplica la ley mordaza y la reforma laboral sin piedad por un poder judicial politizado y derechista

¿Cómo le afecta todo esto al reino de España? En primer lugar la precariedad, precios de la luz que atacan a las familias, la bajada de producción y el consumo y crisis del fracasado sistema productivo español excesivamente escorado al turismo y sin otra salida para los zotes que dirigen las patronales y bancos españoles, nada interesadas en buscar nuevas formas de economía y de distribución. El capitalismo español es rentista y como buenos rentistas tienen dos formas claras de hacer negocio una es a costa del estado, los contratos públicos, la obra pública, las externalizaciones y las privatizaciones y otra es el turismo en sus múltiples facetas incluyendo el ladrillo y la destrucción de territorio y la privatización del espacio público sea en plazas, sierras o playas pero ahora en declive. Otra faceta es la apuesta politica de ese capitalismo rentista y es la de no pagar impuestos, pero vivir a costa del estado. Para ello es imprescindible la existencia de una férrea alianza corporativa y quien es la cabeza de esa corporación de las patronales y las oligarquías: el rey.

La Corona en España es la clave de bóveda, lo he escrito muchas veces, del tinglado económico de las élites y las oligarquías y la función de los monarcas como representantes y comisionistas ha quedado al descubierto. Por tanto para proteger todo un entramado económico que no vive de crear y producir, sino de explotar y obtener recursos públicos es mantener la corona y el statu quo. Por eso para VOX, PP y Cs sostener la monarquía es la parte fundamental de sus políticas y también lo es del PSOE oficial, de sus cúpulas que además de socioliberales a medias, son “sociomonárquicas”. Por eso es en el PSOE el partido donde más se está debatiendo a pesar de todo sobre la monarquía o la república, últimamente.

El PSOE necesitó una escisión para ser monárquico, la de Felipe González y eliminar su secretario general Rodolfo LLopis a diferencia del PCE donde este tránsito no costo nada. El PSOE es el partido más útil para aguantar la corona y el pacto de los poderes fácticos y económicos del estado, por eso, como tiene en su seno fuerzas republicanas resistentes, en cada congreso dan la batalla en un partido de tradición republicana y origen marxista. Pero sin embargo en otras fuerzas de la izquierda oficialista léase el PCE oficial y PODEMOS no se apoya explícitamente la monarquía, se pide sea auditada y sus militantes el 14 de Abril son republicanos, pero cuando se plantea que la única solución a la crisis politica del régimen y a la falta cada vez mayor de libertad es la República dicen “que sí, pero ahora eso no toca, hay cosas más importantes para la gente”.


La resiliencia de la monarquía borbónica en España


Plantear un proceso constituyente y defender la solución republicana es defender que los derechos sociales, educativos, el derecho a la vivienda, los derechos laborales y sindicales, el salario, las pensiones públicas y la sanidad pública sean incluidos y sacralizados en una nueva constitución y no como declaraciones de principios sino como derechos efectivos. Que la corrupción sea perseguida y no como ocurre cada vez de forma más patente en cuanto a la familia real de forma escandalosa y cómplice; que la propiedad tenga un fin social, la libertad de expresión sea sagrada y el estado laico y la libertad religiosa una realidad. Corona y precariedad tienen mucho que ver, el futuro de las pensiones y cambio constitucional van de la mano.

Nunca había habido una monarquía tan desprestigiada, tanto precariado y tanta desigualdad y renacimiento del terrorismo machista como para no hacer pedagogía social sobre la cuestión. El régimen hace aguas por eso la derecha se hecha al monte, pero si no se hacen políticas diferentes y más valientes no se podrá ser útil a las clases populares y la clase obrera y que esta en su conjunto sea refractaria a la demagogia de las derechas. Hay que predicar y dar trigo y en España el reparto de la riqueza es ilegal y reformas socialdemócratas de verdad, también. Las extremas derechas pueden anunciar que van a violar leyes, pero a nosotras se nos aplica la ley mordaza y la reforma laboral sin piedad por un poder judicial politizado y derechista.


La (claudicación) aceptación de la Monarquía por parte del PSOE y PCE en el proceso constituyente

Ahora no toca, o el apoyo a la monarquía y su corte