viernes 30/10/20

15 y 16 de enero de 2021 Asamblea Federal de Izquierda Unida

La Asamblea Político y Social de Izquierda Unida (APyS), ha acordado en la reunión que celebra el sábado 19 de septiembre que la XII Asamblea Federal tenga lugar “los días 15 y 16 de enero de 2021”, además de aprobar un detallado documento de ‘Calendario y Normas’ para su desarrollo práctico.

Esta XII Asamblea Federal se debía haber celebrado en un principio el fin de semana del 12 al 14 de junio pasados, atendiendo a la periodicidad de convocatoria en IU cada cuatro años. Sin embargo, esa fecha fue suspendida temporalmente en una reunión también telemática en abril de la Coordinadora Federal, en pleno confinamiento por los efectos de la pandemia del coronavirus.

Fue entonces cuando esta instancia de dirección de Izquierda Unida acordó valorar más adelante “una nueva fecha y un nuevo calendario para continuar con el proceso”, en referencia al proceso asambleario decidido en una reunión de la APyS anterior, celebrada en febrero, tal y como marcan los Estatutos Federales de IU.

El documento aprobado hoy por amplia mayoría -67 votos a favor, 2 en contra y 9 abstenciones- señala de manera explícita que las normas que contiene “pretenden adaptarse lo más posible a la difícil situación que vivimos por la crisis del Covid-19 y por ello se marcarán siempre dos alternativas para celebrar las reuniones y asambleas, de forma presencial y de forma telemática”.
 
A partir de hoy serán los/as integrantes de la actual Comisión Colegiada -órgano ejecutivo de dirección de IU- quienes se encargarán de preparar la XII Asamblea Federal y todo el proceso que conlleva en los próximos meses para, de esta forma,  que quede “representada la pluralidad de la organización para intentar buscar el consenso en la propuesta política y la elaboración de las candidaturas”, según señala el documento.

Además de los múltiples preparativos políticos, organizativos y de intendencia que deben acometer hasta enero la actual dirección federal y las distintas federaciones que componen IU a nivel territorial, los/as delegados/as que integrarán el cónclave de dos días de esa XII Asamblea deberán sacar adelante un ingente trabajo. Entre ellos está valorar y votar el informe de gestión de la dirección saliente, debatir y aprobar las enmiendas que consideren de entre las que se habrán presentado al documento organizativo y a los Estatutos Federales.

Además, esta asamblea debe ratificar la candidatura a la dirección de Izquierda Unida que habrá elegido previamente la militancia, así como las personas que integrarán otros órganos fundamentales como la Comisión Federal de Arbitraje y Garantías Democrática o la Comisión Federal de Control Financiero.

En la Asamblea celebrada Izquierda Unida ha aprobado el informe de Alberto Garzón sobre la situación política valorando positivamente la participación en el gobierno y proponiendo, al igual que Podemos, que los próximos presupuestos sean aprobados por la misma mayoría parlamentaria que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa.

El coordinador federal, ha hecho un llamamiento explícito para llevar a la práctica una “política nítida de izquierda” tanto desde IU como desde el Gobierno de coalición del que forma parte como ministro de Consumo. Advirtió que para lograrlo es ineludible “reforzar la mayoría de investidura”, porque sumar ahora los votos de las formaciones que la integraron es “la única opción viable y sostenible” no solo para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021, sino para “ensamblar a las fuerzas políticas para poder construir otro modelo de país”.

Él mismo calificó el texto que llevaba a debate como “potente” y lo justificó en que se centra en dos puntos fundamentales: el primero de ellos, ver qué y con quién se aprueban unos Presupuestos que deben ser la “cristalización ideológica de un Gobierno”. En segundo lugar, hay que responder a la “grave vulnerabilidad de nuestro sistema económico que ha puesto de manifiesto la pandemia”. Implica “hacer de la necesidad virtud” y para ello “hay que dar un salto en el modelo productivo y de consumo en nuestro país”, que solo se logrará con la “diversificación económica y la reindustrialización” para “no tener que depender de un único sector importante y aspirar a mejores salarios a través de una cualificación tecnológica más alta”.

Alberto Garzón reconoció que el Consejo de Ministro en el que él también se sienta tiene el reto de sacar adelante unas cuestas públicas que “no son normales”. Es así “porque ahí está la pandemia”, pero también “los fondos europeos que se deberán gestionar pronto” para ayudar a vencer la crisis provocada por el Covid-19.

A ello se le suma que los PGE para 2021 “aspiran todavía a sustituir a los que siguen vigentes del señor Montoro, los de un Gobierno del Partido Popular que se extinguió en 2018 con la moción de censura” y que en gran medida reflejaban “los recortes por las políticas neoliberales sufridos desde 2010, de los que aún no nos hemos repuesto y que queremos revertir”.

Para el ministro de Consumo, el pilar fundamental de los Presupuestos será “proteger a las familias trabajadoras”, más de lo que ya se hace con el ‘escudo social’ contra los efectos del Covid-19 puesto en marcha hace meses. Para eso hay que aunar “ser coherentes con nuestros proyectos y planteamientos, pero también hacer frente de forma imprescindible a la pandemia”.“No hay que compensar solo las pérdidas que ha provocado la pandemia”, señaló, “no queremos volver solo al punto de partida”.

El coordinador federal de IU entiende que “hay que resolver problemas estructurales, no solo coyunturales”, por lo que insistió en que “este proyecto de izquierdas tenga un sostén parlamentario coherente”, porque “no es lo mismo conseguirlo con una serie de partidos que con otros”.Apuntó que la pandemia ha agudizado una “crisis social, sanitaria y económica” en los últimos seis meses, pero junto a éstas no se puede perder de vista la “ola reaccionaria y centralista” de la que responsabiliza a PP, Vox y Ciudadanos. Opuso al modelo de Estado que defiende la derecha “el nuestro basado en un Estado Federal, que hay que ir construyendo en la práctica desde la abstracción”.

Garzón trasladó también a los/as integrantes de la APyS en el resumen por vía telemática de su Informe Político que, al margen de los efectos de la pandemia, “se ha agudizado el desprestigio institucional” debido a “la corrupción del PP y la corrupción de la Monarquía”.

Responsabilizó al partido que ahora lidera Pablo Casado de “utilizar a las fuerzas y cuerpos de seguridad para el espionaje político, algo que aterrorizaría en cualquier sistema democrático que se precie”.

Denunció que “el ministro de Interior del PP (Jorge Fernández Díaz) se dedicó a espiar a los partidos y hasta a algunos de su compañeros. Han utilizado mecanismos del Estado para atacar a la democracia y han influido en personas sobre personas del Poder Judicial” y advirtió de que para hacerlo, los ‘populares’ han gozado de “la complicidad y el silencio de mucha gente”, tanto fuera como dentro de este partido.

En la misma línea, indicó que la “corrupción dentro de la Casa Real no es obra de una sola persona, sino que precisa de la ayuda de otras de alta cualificación”. A su juicio, “la huida del ciudadano Juan Carlos de Borbón confirma los indicios que había contra él” y que lo haya hecho “al país donde ha ido, revalida también las sospechas”. Mostró su total indignación porque en medio de esto “la derecha reaccionaria defienda a capa y espada a una institución (la Monarquía) que hacía todo esto con total impunidad”.

El máximo responsable de IU cerró su intervención en clave más interna y llamó a avanzar de forma decidida en la “campaña de fortalecimiento y de coordinación del espacio de Unidas Podemos”, para “ser capaces así de consolidarlo” con el trabajo de todas las fuerzas políticas que lo integran.

Garzón destacó que todos juntos es la mejor forma para defender “nuestro modelo de país, de tradición republicana, de defensa de la clase trabajadora y de plurinacionalidad”.

15 y 16 de enero de 2021 Asamblea Federal de Izquierda Unida