Si no lo impedimos, el magnate estadounidense, Sheldon Adelson levantará Eurovegas en Madrid; un espectacular complejo de casinos y hoteles . Y lo hará con la colaboración del gobierno regional. Una vez más, la Comunidad de Madrid vela por los intereses de las grandes fortunas. A esta forma de gobernar se la llama Plutocracia; gobierno que favorece a los ricos. La Democracia es otra cosa; Pluto es el dios del dinero y Demos es el pueblo.

Si no lo impedimos, el magnate estadounidense, Sheldon Adelson levantará Eurovegas en Madrid; un espectacular complejo de casinos y hoteles . Y lo hará con la colaboración del gobierno regional. Una vez más, la Comunidad de Madrid vela por los intereses de las grandes fortunas. A esta forma de gobernar se la llama Plutocracia; gobierno que favorece a los ricos. La Democracia es otra cosa; Pluto es el dios del dinero y Demos es el pueblo.

Madrid no es la única comunidad que gobierna de esta forma; las obras faraónicas están por toda la geografía española, se alzan para anunciar la prepotencia de sus promotores, para decirnos que el dinero público se derrocha en proyectos que, lejos de servir a la ciudadanía, solo sirve para que millonarios nacionales e internacionales acumulen más dinero. El gobierno de Madrid, en pugna con otras comunidades, pone en bandeja de plata las ofrendas que Sheldon Adelson le solicita; el dios Pluto pide y sus vasallos obedecen. Y con el cinismo habitual usan la falsa retórica de las promesas, de las mentiras, “lo hacen por nuestro bien”, dicen. Puede que Eurovegas sea el último sueño del anciano magnate, pero si Eurovegas llega a realizarse, la ciudadanía madrileña viviría una permanente pesadilla.

¡Ay!, España. Esa España del lamento que plasmó la generación del 98, esa España que dolía a los intelectuales y a las clases populares de finales de siglo XIX y gran parte del siglo XX. Esa España no se ha ido; solo salió a pasear. Y para escarnio de la mayoría, regresó entre oropeles aristocráticos de manos muertas, regresó esa burguesía deseosa de emparentar con la nobleza nobiliaria, regresó esa monarquía cazadora de animales y fortunas. Y frente a esa fiesta desvergonzada de los opulentos, están los pobres de solemnidad, los parados, los desahuciados, los que buscan comida en los contenedores, los muertos.

El gobierno pide los votos del pueblo para dárselo a los ricos, para hundir a la mayoría en la indigencia, para arrebatarnos cuanto se ha construido con nuestros impuestos. Ese Demos sin apenas fuerzas para soportar una vida llena de ignominia se retuerce de indignación, ese Demos que debe sobrevivir durante un mes con el mismo dinero que muchos políticos, asesores, banqueros y otros personajes sin conciencia, se gastan en un par de wisquis, ese Demos está en todas partes y grita.

Si no lo remediamos, Eurovegas se instalará Madrid gracias a esa casta que, “no cumple promesas electorales, pero hace lo que tiene que hacer”. Eurovegas, esa mini ciudad será tapadera de defraudadores, de evasores de impuestos, de capataces de esclavos, de prostitución, de rufianes. Es un proyecto especulativo más que vendrá a España para que una minoría se lucre.

La Comunidad de Madrid pretende beneficiar al magnate estadounidense y a un entramando de intereses. Todo comenzará con la recalificación del terreno necesario para levantar hoteles, casinos y cuanto sea necesario; ese será el primer gran pelotazo y a partir de ahí, todo lo demás: beneficio fiscales (una importante rebaja en impuestos sobre bienes e inmuebles), modificación de normas administrativas, realización de infraestructura, a cargo de nuestro erario público, bonificaciones por cada trabajador contratado. Y más 2.500 millones de euros en avales del estado a los bancos que inviertan en Eurovegas. ¡Qué gran generosidad!

Y otra gran mentir apara captar voluntades. Desde los gobiernos de la Comunidad de Madrid y de España aseguran que Eurovegas creará 164.000 empleos directos y 97.000 indirectos. Pero existen realidades que desmienten la cifra. Los casinos y hoteles de Las Vegas en Macao, Singapur y Nevada solo dan trabajo a 34.000 personas y la mayoría son empleos precarios, sin apenas derechos de y expuestos al despido en cualquier momento. Las cifras reales no encajan. La plataforma ciudadana "Eurovegas No" ha calculado que, en el mejor y más favorable de los casos, se crearían 28.000 empleos en la construcción del complejo, mantenimiento, funcionamiento y atención en los casinos, hoteles y otras instalaciones.

Además existen otras consecuencias indeseables. José Manuel Gómez Benítez, vocal del Consejo General del Poder Judicial asegura que “Eurovegas será un foco de corrupción y un núcleo de actuaciones mafiosas", y advirtió que, si se instala en España, será difícilmente controlable. Y no anda descaminado el jurista, dado el grado de impunidad que existe en España ante los delitos de altos vuelos.

Por otro lado, Adelson está siendo investigado por el Departamento de Justicia de EE.UU. por permitir la prostitución en sus casinos y hoteles de China y por sobornar a políticos. No cabe duda; Eurovegas sería un auténtico paraíso fiscal en el corazón de España, con el beneplácito del gobierno local, regional y nacional.