En este tiempo de crisis sólo se permite propagar la verdad patrocinada: todo lo demás, dicen los poderosos, es populismo o demagogia.

"Hay una guerra de clases, y la estamos ganando los ricos" afirmó el inversionista y multimillonario americano Warren Buffett. “Los ricos vamos ganando” (Deusto) es el título que ha elegido el profesor Antón Losada para su último libro, en el que nos advierte de que estamos caminando, a toda velocidad, hacia un nuevo feudalismo. “Viene la España neofeudal”, afirma en el libro, en el cual explica como los ricos han convertido la crisis en una oportunidad para desmontar el Estado de bienestar que se había logrado construir en el mundo occidental en las últimas décadas.

No es el primer autor que habla del retorno al feudalismo. El pensador francés Alain Minc publicó en 1993 un texto profético. En su libro “La nueva Edad Media” (Temas de Hoy) ya advertía sobre el crecimiento de “zonas grises”, que se multiplican al margen de toda autoridad, desde el desorden ruso hasta el deterioro de las sociedades ricas por las mafias y la corrupción, nos envían a una nueva Edad Media. Y se preguntaba: ¿Cuánto tiempo tiene que pasar para que los europeos comprendan que han cambiado un mundo con una amenaza, pero sin riesgos, por un universo sin amenaza, pero con riesgos?  Anunciaba esa nueva Edad Media, con el mundo inmerso “en la confusión, el desorden y el retorno al tribalismo”.

Esta obra se centraba, sobre todo, en el análisis histórico e ideológico, pero Joaquín Estefania, en un libro del año 2000, “El poder en el mundo” (Plaza y Janés) incidía en el mismo tema desde la óptica económica. Afirmaba que la economía financiera sustituye a la economía real, que los dueños de la mundialización tienen un inmenso poderío, de tal forma que el poder de los intermediarios privados eclipsa al de los políticos electos. Entre esos intermediarios privados figuran las mafias, infiltradas en el empresariado con mucha intensidad. Advertía también este autor sobre la existencia de una verdad mediática enfrentada a la verdad real, y sobre la creciente tendencia de los medios de comunicación para ponerse al servicio de intereses mercantiles frente al de sus propios clientes (lectores, oyentes, telespectadores).

En esta línea argumental incide Antón Losada en su libro “Los ricos vamos ganando”, en el que, desde una visión circular de la historia, analiza “la evolución de las sociedades capitalistas modernas hacia una orientación neomedieval”. Volvemos a un tiempo antiguo de criados y siervos, de señores y vasallos; a un mundo dominado por élites poderosas que han expropiado de sus derechos a todos los demás convirtiéndolos en súbditos.  Nos advierte, también, que ahora el pensamiento está patrocinado, y que los dueños del mundo son también los dueños del relato. Ellos construyen y divulgan su propia versión de los hechos. “El dinero, en los países ricos, patrocina ideas” afirma Losada. En este tiempo de crisis sólo se permite propagar la verdad patrocinada: todo lo demás, dicen los poderosos, es populismo o demagogia.

Este texto valiente y oportuno nos debe animar para construir un relato alternativo que nos permita recuperar la fuerza colectiva, el espacio de la política como terreno de defensa de la ciudadanía. Tenemos que ser capaces de aunar fuerzas para hacer frente a este capitalismo salvaje que amenaza con devolvernos a la época feudal.