Operación Iscariote

Foto: Europapress
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Desde el amparo de la libertad de expresión, sembrar vientos y recoger tempestades son la cara y la cruz de las 30 monedas.

El acoso al PSOE no cesa. Por tierra, mar y aire son pisoteadas las bases por gestoras en cobardía, medios afines y NODOS al servicio de lo miserable. Mientras los socialistas tiran a la basura el escaso código ético que les quedaba, Bruselas amenaza con las siete plagas bíblicas si los españoles no doblamos la rodilla y besamos la mano de un putrefacto Partido Popular. El juego sucio está servido. Cuando la aritmética parlamentaria se volvió inviable se puso en marcha la Operación Iscariote, una maniobra envolvente protagonizada por cuadros dirigentes socialistas, para desarmar de ideología al partido y servir en bandeja la formación de un gobierno, al partido político más corrupto de Europa, una organización delictiva refundada a finales de los años 80 con los restos del franquismo, aupada al poder por el dopaje de la corrupción. Y ustedes ya saben que no son opiniones personales sino autos judiciales de jueces en ejercicio.

El próximo domingo, 23 de octubre, se consumará el acto político más infame desde la reinstauración democrática, allá por el 77. El tándem Felipe González-Susana Díaz, entre bastidores, llevará a cabo la rendición del PSOE con la entrega de escudo, armas y argumentos. Los actores secundarios no merecen una línea, retuercen sus discursos siguiendo instrucciones. Unos serán recordados como “la banda de los 17”. Otros por formar una Gestora Ejecutora, sin funciones. Los “barones” ya han quedado al descubierto de sus propias carencias y sus currículos entreverados.

En un intento desesperado, el alcalde de Jun registra un recurso en Ferraz contra el “abuso de derecho” de la gestora socialista. Es uno de los promotores de la recogida de firmas para exigir un Congreso Extraordinario con carácter inmediato, con casi 80.000 firmas compulsadas y verificadas. Todo indica que Javier Fernández y la gestora se saltarán cualquier circunstancia que les impida llevar a cabo el golpe planeado. La división y confrontación dentro de las filas socialistas está servida. Doña Susana advierte que no se harán prisioneros, serán pasados por las armas de la expulsión aquellos que se salten una disciplina que, previamente, habían hecho saltar por los aires los amotinados de Ferraz. 

Y comienza la “recogida de beneficios”: Una protesta obliga a suspender la conferencia de Felipe González y Juan Luis Cebrián en la Universidad Complutense. Los manifestantes, al grito de "¡Fuera golpistas de la Universidad!" y "¡Felipe González, estás manchado de sangre!”, han conseguido suspender el acto. Naturalmente, desde gestoras en delirio, señalan a Pablo Iglesias y sus Podemitas, como instigador de las protestas. No existe mayor miopía que cerrar los ojos. Sólo se ven a sí mismos.

Desde el amparo de la libertad de expresión, sembrar vientos y recoger tempestades son la cara y la cruz de las 30 monedas. ¿Acaso contaban con el silencio de los corderos? Este país no soporta más salvapatrias, ni cuenta-cuentos al servicio de Moncloa. Han sembrado tempestades, han arruinado los códigos éticos, representan a la España más caciquil… El señorito González es rehén de aquellos gatos incoloros que sólo debían servir para cazar ratones. Pues aquí los tienes Felipe, multitud de ratones te perseguirán hasta el río de donde nunca has debido de salir.