La negación de los derechos humanos

Foto: Amnistía Internacional
Foto: Amnistía Internacional

En los últimos días 26 mujeres embarazadas que huían del grupo terrorista Boko Haram en la frontera entre Nigeria y Níger fallecieron por falta de condiciones higiénicas, víctimas de la hepatitis E en medio de un territorio desértico, en un improvisado campo de desplazados forzosos

En 2016, perdieron la vida 281 personas por defender los derechos humanos, frente a las 156 que murieron en 2015. Las nuevas tecnologías están jugando un papel esencial.

Estamos hablando de auténticos “valientes” tal como los denomina Amnistía Internacional. Entre ellos se encuentran periodistas, abogados o activistas.

“Lo que presenciamos hoy es una agresión descomedida por parte de gobiernos, grupos armados, empresas y otros actores con poder contra el derecho mismo a defender los derechos humanos. Las personas que los defienden son quienes llevan la peor parte de esta agresión de dimensiones globales”, dijo Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.

En lugares como México y Rusia, redes de troles están generando cada vez más campañas de desinformación que se convierten en tendencia y cuyo objetivo es desacreditar y estigmatizar a quienes defienden los derechos esenciales.

En los últimos días 26 mujeres embarazadas que huían del grupo terrorista Boko Haram en la frontera entre Nigeria y Níger fallecieron por falta de condiciones higiénicas, víctimas de la hepatitis E en medio de un territorio desértico, en un improvisado campo de desplazados forzosos.

Este hecho ocurre hoy en África pero en el año 36 en la población de Gaztelu (Navarra) una mujer embarazada y sus seis hijos fueron arrojados a una sima porque la madre no iba a misa y creía en dioses antiguos vascos. Por lo tanto la culpaban públicamente de ser una bruja.

Y al mismo tiempo tenemos noticia de que en lo que llevamos de 2017 han muerto cinco niños a manos de sus padres. Matándolos a ellos querían herir a sus mujeres que previamente habían maltratado.  Y es que el  63% de los menores, a cargo de mujeres que han sufrido o sufren violencia de género en España,  han presenciado  el maltrato a sus madres y el del 64% de éstos además, ha sufrido directamente la violencia del agresor, según la Macroencuesta de violencia contra la mujer del año 2015.

De enero a mayo de este año 22 mujeres habían sido asesinadas por sus parejas o ex parejas y desde el 1 de enero de 2003 hasta finales de abril del 2017, 890 mujeres habían sido asesinadas. Y nos hemos parado a pensar por qué? Pues simplemente porque sus parejas no quisieron respetar sus derechos de mujeres libres que quieren tomar sus propias decisiones: separarse, divorciarse o exigir respeto físico y psicológico.

Quizás en nuestro país es uno de los lugares del mundo donde más se habla de feminicidio (matar mujeres por el hecho de ser mujeres) pero desde América Latina dando la vuelta al Continente suceden a diario estos hechos, incluida La Vieja Europa en donde los países nórdicos se llevan la palma.

Marcel Tengeneza defensor de los Derechos Humanos en la República Democrática del Congo fue asesinado en diciembre del 2016 por hombres no identificados vestidos de militares. Su pecado: trabajar en un programa de ancianos auspiciado por Naciones Unidas. En marzo de ese mismo año Berta Cáceres, defensora del medio ambiente en Honduras era asesinada  por defender los derechos medioambientales y al acceso a la tierra de los agricultores de su país.

La lucha a favor de los derechos humanos está en cada rincón del planeta: en las cárceles de Siria, en las calles de Rusia contra los homosexuales o los opositores al poder establecido, en las cárceles latinoamericanas en donde se hacinan presos en las peores condiciones humanas, o en países del mundo árabe o africanos en donde se encarcela a las lesbianas o hay pena de muerte para los homosexuales en general.

En los medios de comunicación se pone el foco en puntos determinados según interese la actualidad (siempre que no baje las audiencias)  pero en silencio millones de personas sufren a diario persecuciones, acoso, humillaciones o agresiones hasta llegar a la muerte por sus ideas políticas, religiosas, por su condición sexual o por si etnia.

Quizás el lector de este artículo jamás haya oído hablar del tártaro crimeo Ervin Ibragimov. Pues bien este defensor de los derechos de los tátaros de la península de Crimea, anexionada ilegalmente por Rusia en 2014 fue secuestrado en julio del 2016 y no se tienen noticias de él.

El abogado Waleed Abu al Khair fue condenado a 15 años de prisión y a 15 sin poder viajar por criticar a sus gobernantes y organizar un Observatorio de Derechos Humanos. Pero en los últimos años han aparecido nuevas formas de acoso y torturas a través de internet. Su objetivo: difamar y desprestigiar a los luchadores.

“Mientras que la vigilancia masiva se lleva a cabo en países como Reino Unido y Estados Unidos, la vigilancia selectiva de defensores de derechos humanos es habitual en otros países del mundo, denuncia AI. Por esa razón hay que estar siempre en situación de alerta”.