Los honores extraordinarios que todos los alcaldes, las instituciones todas van a rendir hoy a un asesinado por ETA, Miguel Ángel Blanco, son en realidad un homenaje al PP.

Cierto que se cumplen 20 años de su asesinato en manos de ETA. Aquí mismo relaté que yo, en el momento de enterarme, puse en mi balcón la bandera rojigualda con un lazo negro hecho de un suéter.

¿Cuántos son los muertos por ETA? Si no me equivoco, 810. ¿Se imaginan si hubiera que rendir grandes honores, como para Miguel Ángel Blanco, a todos y cada uno de estos 810 asesinados. No haríamos otra cosa.

Aparte de ETA, por desgracia, tenemos otros muertos debido a otros asesinos. El 11 de marzo de 2004 estallaron unas bombas en el tren de cercanías de primera hora de la mañana que, desde el Pozo del tío Raimundo, con mayoría de habitantes humildes, iba hacia Atocha-Madrid, y murieron más de 190 personas, entre trabajadores y estudiantes y dejaron más de 1.400 heridos.

Pero esta gente poco tenía que ver con el PP. Eran personas que vivían de su trabajo diario y con una forma de pensar más bien inclinada a la izquierda.

Esta brutal matanza, que se llevó por delante a Dani, de 20 años, estudiante, hijo de Pilar Manjón, que trabajaba en CCOO, no solo no recibió ningún homenaje especial, sino que su madre, destrozada, recibió insultos de la gente "bien", de las señoras vestidas de visón y de misa en la Almudena.

El responsable último de esta matanza, por parte de España, fue José María Aznar. El resto, Bush y Blaire, el Trío de las Azores.

Aznar nos llevó, contra la voluntad del pueblo español, a la guerra de Irak. Fue el inicio del Isis y Daesh. La respuesta a esta guerra fue esta horrible masacre.

La Asociación de las Víctimas del Terrorismo son las señoronas del PP y Mari Mar Blanco, que entre unos y otros ya han sacado suficiente rédito de la muerte de Miguel Ángel. Solo falta que lo suban a los altares. El PP y la Iglesia no pierden ocasión de ser el blanco de todas las alabanzas. No me extrañaría.

Miguel Ángel Blanco fue uno de los asesinados por ETA. Recuerdo, una vez más, que en total bajo las balas de la banda terrorista cayeron 810 inocentes. Y desde luego no son tratados por igual un muerto que el resto de los 809.

Por tanto, desde mi humilde opinión, todos los honores que, desde distintas Instituciones se le rindan a este asesinado, en realidad, son rodilla en tierra ante el PP con Rajoy al frente. Lo demás es una farsa.