No parece importar a los políticos, ni a los viejos ni a los nuevos, el hecho de que el sistema sanitario público haya tenido un recorte de más de 15.000 millones.

Si algo llama la atención de los debates electorales es la escasa o nula consideración que se le presta a la situación de la Sanidad en nuestro país, y por supuesto no será por falta de motivos.

En los últimos años la Sanidad Pública ha sufrido un importantísimo proceso de recortes, deterioro, desmantelamiento y privatización que  han provocado un retroceso en un servicio público fundamental.

Sin embargo no parece importar a los políticos, ni a los viejos ni a los nuevos, el hecho de que el sistema sanitario público haya tenido un recorte presupuestario de mas de 15.000 millones €, que haya 55.000 trabajadores sanitarios menos, que se hayan cerrado plantas en los hospitales, quirófanos, puntos de atención continuada, que se haya expulsado de la atención sanitaria a importantes colectivos, que las listas de espera para consultas de especialistas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas sigan aumentando, que un numero importante de personas que reciben una prescripción farmacéutica (un 14,76%) no la retiren de las farmacias por problemas económicos, que se haya incrementado la mortalidad, todo ello parecen ser anécdotas irrelevantes en las mentes y en las agendas de los políticos.

Tenemos un serio problema, porque cuando lo evidente y lo básico no aparece en una campaña electoral es por uno de los tres siguientes motivos, o bien desconocen la realidad, o les parece bien lo que sucede, o conociéndolo y no pareciéndoles bien, no  quieren o no saben como arreglarlo y por eso prefieren hacer como si no existiese el problema, aunque también pudiera ser que no lo abordasen por motivos de estrategia electoral. Como siempre sucede, lo más probable es que se produzca una combinación de todos ellos. En cualquier caso resulta preocupante el desinterés que demuestran por un asunto crucial para la vida de la mayoría de la población.

Nuestra Sanidad Pública, un servicio esencial para el buen funcionamiento de la sociedad, tiene muchos problemas, pero lo esencial que debería preocuparle a cualquier político es conseguir 4 cuestiones claves:

Una, financiación suficiente, acabar con los recortes y conseguir recuperar una financiación pública en la media de la Unión Europea, y además que sea finalista para garantizar la cohesión y la equidad entre las CCAA.

Dos, eliminar los copagos y las exclusiones, compromiso de derogación inmediata del DRL 16/2012

Tres, reforzar la Sanidad Pública: reponer el empleo perdido y garantizar la utilización intensiva de los recursos públicos

Cuatro, acabar con las privatizaciones y recuperar lo privatizado

Por supuesto hay muchas más cosas que habría que abordar, pero estas son las urgentes y las que supondrían un cambio de rumbo y la garantía de una atención sanitaria de calidad para todos, universal y accesible. Entérense y pónganse a ello, nos estamos jugando la salud de la población.