Es la primera vez que me proponen entrar en una lista electoral en más de 50 años de militancia sindical

El jueves fue un día un poco especial, de esos que le hacen pensar a uno que no está olvidado o amortizado del todo.

Por la mañana fui a una tienda a retirar unas decenas de películas que habían pasado de VHS a DVD. Cuando estábamos concluyendo el empleado –un muchacho de unos 40 años y pico- me preguntó si yo era Zaguirre. Le tuve que decir que sí. Repreguntó, no obstante, “¿el mítico Zaguirre?... mi padre me habló de usted “. Pues nada …

A primera hora de la tarde iniciamos una entrevista a tumba abierta con un catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad de Estambul, Doctor Kivanç Uluosy. Ha venido a Barcelona para intentar comprender lo que pasa con Catalunya, con España, y cómo ello impacta a Europa, y hacer un libro que recoja las entrevistas que está realizando aquí. Fueron más de tres horas a fondo, con  la pasión y vehemencia de cuando yo estaba en primera línea. Según concluimos me dice, “mucho de lo que me contó no lo entendí… pero usted fue el único que no me habló de nacionalismo y el único que habló de trabajadores y gente humilde concreta como los más afectados e interesados en una solución pacífica y unitaria al conflicto …” . Quedamos muy amigos, seguiremos en contacto y me enviará el libro una vez salga (en turco y en inglés).

Hacia el final de la entrevista con el amigo turco, me suena el teléfono. Es una alta dirigente del PSC, Asumpta, que me llama de parte de Miquel, para proponerme formar parte de la lista del PSC por Barcelona a las Elecciones del próximo 21 de diciembre. No puedo evitar una sensación inexplicable; claro, es la primera vez que me pasa tras más de 50 años de militancia sindical. Le digo que quiero ir el último de la lista; me dice que hay mucha disputa por el último puesto; buen síntoma, pienso yo, pues normalmente las disputas son por los primeros puestos de la lista … Ya en serio, le digo que hagan lo que mejor estimen, que estoy a disposición del Partido, que un militante tiene que ser un equilibrio entre convicciones y disciplina. En eso quedamos.

Al llegar a casa, tardecito ya, me encuentro con que el juez del Tribunal Supremo, Pedro Llarena, resuelve que Carme Forcadell y los demás miembros de la Mesa del Parlament de Catalunya eludan la cárcel a cambio de una fianza. Qué alivio. Escribo un breve artículo de emergencia, “Mirando hacia delante sin ira”, me sosiego con Angels Barceló y sus tertulianos, oigo algunas tontadas sobre la nueva camiseta, “republicana”, de la Selección Española de Futbol, y me acuesto … Oigan, qué de tiempo hacía que no dormía tan a gusto.