Visión de Chile y su proceso político y social

Manel García Biel |

nuevatribuna.es | 24 Noviembre 2013 - 14:31 h.

En un reciente viaje a Chile he tenido ocasión de entrar en contacto con la realidad social y política del país. En Chile, como ocurre también en España, hay un cierto cansancio con el entramado institucional y político del país heredado del tiempo de Pinochet. La Constitución chilena establece un complejo sistema que impide mayorías claras que puedan llevar a cabo un cambio constitucional.

El sistema de elección en la Cámara de Diputados es el denominado sistema binomial. Para cada lista se pueden presentar dos candidatos, pero para lograr la "dupla" es decir que salgan elegidos los dos, la suma de la lista debe doblar en votos a su competidora más cercana si no sale elegido un candidato de cada lista. Asimismo este sistema conlleva la concreción de grandes alianzas electorales. Hasta las últimas elecciones éstas eran dos: "la Alianza" formada por dos partidos de derechas: Renovación Nacional (formado por seguidores del pinochetismo) y la UDI (la derecha más moderna y moderada, la del actual Presidente Piñera), por otro lado había "la Concertación" centro izquierda formado básicamente por la DC y el PS y otros grupos menores. La novedad en estas elecciones ha sido la apertura a la izquierda de la Concertación formando la "Nueva Mayoría" que ha incorporado al Partido Comunista y otras formaciones de izquierda.

Es evidente que en la sociedad chilena hay un cierto cansancio con el actual sistema bipartidista fruto de una Constitución (repito herencia del pinochetismo) que establece estrictas mayorías cualificadas para efectuar cambios importantes. Esto se ha visto reflejado en la baja participación electoral, hay que decir que por primera vez el voto no era obligatorio en Chile.

En el ámbito político, el principal evento electoral ha sido la victoria de la Nueva Mayoría (12 de los 20 senadores y 67 de los 120 diputados) y especialmente la elección mayoritaria de jóvenes ex-dirigentes estudiantiles que dirigieron las grandes manifestaciones estudiantiles por una enseñanza pública y gratuita. Cuatro dirigentes de menos de 30 años han sido escogidos, todos ellos con el apoyo de Nueva Mayoría como es el caso de Karol Cariola y Camila Vallejo (ambas del PC) o de Giorgio Jackson y Gabriel Boric también situados a la izquierda. Otro dato significativo es también la elección del dirigente campesino, del Sur de Chile, Iván Fuentes.

Es evidente que junto con esto parece estar en marcha un proceso de cambio en la derecha chilena dirigido por el actual Presidente Piñera que conllevaría una refundación de la derecha alejada ya de los restos del pinochetismo. Esta sería la oportunidad para que la Nueva Mayoría encabezada por Michelle Bachelet encontrara la mayoría parlamentaria necesaria para reformar la actual Constitución y su sistema tanto electoral como de mayorías cualificadas.

En una situación muy equivalente a la española es evidente la necesidad de reforma constitucional para airear una vida política necesitada de renovación.

Debe tenerse en cuenta que en el actual Chile los restos del pinochetismo se encuentran visibles y los encuentras donde menos lo piensas. Durante mi viaje y en una localidad del sur coincidí con una familia chilena de origen alemán que iba a celebrar el 70 aniversario del patriarca. Investigando en "Google" su personalidad, resultó que el tal Manfred Jurgensen era un conocido médico torturador del CNI en tiempos de Pinochet, y que a pesar de ser expulsado del Colegio de Médicos, sigue disfrutando de una vida privilegiada y regalada y practicando la profesión en la "Clínica Alemana de Santiago" y en el Hospital de las Fuerzas Armadas Chilenas.

Pero al mismo tiempo debe destacarse hechos muy positivos, y envidiables desde nuestra perspectiva, como es el "Museo de la Dignidad y los Derechos Humanos" que es todo un ejemplo de memorial en recuerdo de las víctimas de la dictadura.

Creo que hoy hay un aire de esperanza derivado de la unidad del conjunto de partidos democráticos, (el PC ha duplicado el número de diputados por ejemplo) y cabe esperar que el nuevo gobierno sea capaz de conseguir las alianzas políticas y sociales para lograr hacer una nueva Constitución democrática y encarar un desarrollo de la sociedad que permita reducir las grandes desigualdades sociales actualmente existentes en el país.

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