Estamos asistiendo con gran perplejidad al suicidio político inducido del Partido Socialista; suicidio porque desde sus propias filas se ha asestado un golpe casi mortal a la organización  e inducido porque los argumentos exhibidos por quienes han desencadenado esta tormenta son parecidos a los expuestos reiteradamente desde enero pasado por  representantes de poderes económicos- financieros, editoriales tremendistas falsamente independientes y determinados tertulianos que sin ningún rigor se limitan a transmitir los mensajes de quienes les pagan; en resumen por quienes bajo la excusa de defender la gobernabilidad del país y la estabilidad institucional pretenden en realidad el mantenimiento de un modelo social que siga preservando sus privilegios y su poder.

En mi opinión han provocado estupor y bochorno en amplias capas sociales las declaraciones efectuadas por cualificados dirigentes socialistas tras la celebración de las elecciones gallegas y vascas; estando previamente convocado un Comité Federal sólo tres días después, esas declaraciones públicas atacando duramente a su Secretario General pidiendo incluso su dimisión , son difícilmente explicables y suponen un ejercicio de deslealtad insólito y muy grave. Cabría preguntarse: ¿ que acción de magna gravedad había cometido Pedro Sánchez tras el domingo electoral que obligara a no esperar a plantear las discrepancias en el Comité ya convocado? ¿Qué autoridad tenían algunos para exigir la dimisión del Secretario General como consecuencia de los malísimos resultados obtenidos cuando ellos habían cosechado fracasos estrepitosos en 2011 y 2015 en procesos autonómicos y municipales y nadie les había reclamado dimisiones?

En realidad los resultados electorales han sido la excusa para intentar consumar una acción posiblemente estudiada previamente; quienes ayudaron a Pedro Sánchez a  ganar las elecciones primarias y en consecuencia ser elegido Secretario General han observado que éste actúa como tal y junto a su ejecutiva ha tomado iniciativas que en ocasiones no coinciden con las pretensiones de esos dirigentes. Cierto es que Pedro Sánchez ha respetado lo aprobado por el Comité Federal, tanto en la fase previa a su investidura fallida como después, a pesar de que existían limitaciones que hacían muy difícil la consecución de acuerdos con otras fuerzas políticas. En mi opinión no han sido los resultados electorales la causa de estos graves hechos sino más bien la existencia en el PSOE de formas distintas de entender la acción política a desarrollar por la organización cara al futuro; cuanto menos dos estrategias distintas :

  • Quienes abogan por garantizar la gobernabilidad pasar a la oposición y permitir por omisión( abstención) un gobierno del P.P con Rajoy de Presidente, por tanto quienes defienden mantener un “statu quo” que ya no existe, pues la época de partidos hegemónicos junto a formaciones políticas testimoniales es ya pasado. Es aquí donde podrían ubicarse algunos que no verían mal la gran coalición.
  • Quienes entienden que es incompatible con los valores éticos y políticos socialistas permitir mediante la abstención la permanencia en el poder de un partido, PP, investigado por corrupción y por presunta destrucción de pruebas que podrían mostrar su financiación ilegal; serían quienes desde esa posición ética coherente podrían ir asumiendo el nuevo tablero político propiciando negociaciones y pactos con nuevas formaciones salvando las dificultades que seguro existirán.

Es en este contexto donde creo cabe encuadrar la irrupción en tromba de los mal llamados críticos. El NO es NO mantenido firmemente por Sánchez parece no ser del agrado de algunos sectores dentro del partido a pesar de haber sido aprobado por el Comité Federal. A este respecto conviene recordar lo manifestado por el Presidente extremeño: ¿quién es el guapo que dice NO si Rajoy se presenta a la investidura con 170 apoyos? . El Presidente extremeño pudo comprobar como  hubo 180 guapos que le dijeron NO al Sr. Rajoy y echaron por tierra su pretensión de ser investido.

El PSOE es un partido que ha sido muy importante en la historia de nuestro país, creo sinceramente que seguirá siéndolo, más para ello se hace necesario en mi criterio comience un debate profundo que le lleve a presentar un proyecto político que recupere la confianza de los ciudadanos hoy perdida en buena medida; un debate que no puede ir precedido de deslealtades y luchas de poder, un debate que exige la inmediata convocatoria de un Congreso que apruebe ese proyecto que necesita una mayoría social , que posibilite caminar hacia una sociedad menos desigual, más limpia y con mayores cotas de libertad y bienestar. Sería un mal comienzo intentar defenestrar a un Secretario General elegido en primarias con el voto de los militantes y también el posibilitar mediante la abstención un gobierno del partido de la corrupción y la mentira.

Para concluir conviene recordar algo que interesadamente se oculta con mucha frecuencia, el principal responsable de la no formación de gobierno hasta hoy es el Sr. Rajoy que ha sido incapaz de conseguir los apoyos necesarios para ser investido. Nadie salvo C´s quiere retratarse junto al P.P y Rajoy.