Una izquierda miedosa, acomplejada y carente de autoestima

Cándido Marquesán Millán | Profesor de Secundaria. Zaragoza

nuevatribuna.es | 04 Septiembre 2013 - 12:59 h.

Juan Carlos Monedero en La Transición contada a nuestros padres. Nocturno de la democracia española señala que entonces la izquierda tuvo que hacer muchas concesiones y asumir que la democracia se inició en España con la Constitución de 1978, y no con  la II República. La izquierda española ha tenido dificultades para respetarse a sí misma y ha carecido de autoestima. La derecha no ha tenido complejo en construir su relato remontándose a tiempos inmemoriales de nuestra historia: Viriato, Pelayo, los Reyes Católicos, Pavía, Lepanto, la Guerra de la Independencia, Cánovas del Castillo, Franco y Juan Carlos I. En cambio, la izquierda miedosa, acomplejada, carente de autoestima, como si fuera desconocedora de nuestra propia historia, no ha sabido o querido construirlo, cuando no escasean sus aportaciones: la revolución de 1808-1814, el Sexenio Democrático (1868-1874) y la II República en 1931, momento en que la izquierda burguesa y los socialistas guiados por los principios de justicia, libertad e igualdad, trataron de solucionar viejos problemas enquistados en España para modernizarla y democratizarla. Problemas que no los trajo la II República, según Azaña en La Velada de Benicarló “En su corta vida, la República no ha inventado ni suscitado las fuerzas que la destrozan. Durante años, ingentes realidades españolas estaban como sofocadas o retenidas. En todo caso, se aparentaba desconocerlas. La República, al romper una ficción, las ha sacado a la luz. Entre esos problemas: el agrario, con millones de jornaleros agrícolas sin tierras; el militar, con un ejército golpista; el religioso,  con un asfixiante control de la Iglesia sobre la sociedad; el regional, al negar el legítimo autogobierno a algunos territorios; el social, con millones de españoles en una pobreza absoluta;  el educativo, con un 32% de analfabetos.

Los políticos republicanos del 1º Bienio y del Frente Popular elevaron el nivel educativo y cultural de los españoles para hacerlos ciudadanos.  En el ámbito educativo sembraron la geografía española de escuelas, 6.500 en tres años, y de maestros, en el 1º Bienio se crearon 13.580 plazas, en 1934-35 2.575, y en los meses del Frente Popular 5.300; se les subió el sueldo en un 50% y dio una mejor formación.

En el ámbito cultural las Misiones Pedagógicas, expediciones que llegaron a muchos pueblos de España con múltiples servicios. El  Coro con canciones y romances populares y obras de grandes compositores. El cinematógrafo con proyecciones de temas agrícolas, geográficos, ciencias naturales y dibujos animados. El Teatro del Pueblo dirigido por Alejandro Casona con obras de Lope de Rueda, Juan de la Encina, Cervantes, Calderón, etc. El Museo Circulante con 2 colecciones  de 14 copias de cuadros del Prado. Bibliotecas escolares y para adultos. En 1934 las nuevas bibliotecas sobrepasaban las 5.000.  

Para conocer su obra me refiero a su llegada al pueblo bajoaragonés de Híjar, situado en la provincia de Teruel, aunque sería extrapolable a otros muchos lugares de la geografía española. En agosto de 1934 en las Escuelas de los niños, pronunciaron amenas e instructivas conferencias los funcionarios de Misiones Pedagógicas, Antonio Sánchez Barbudo y Ramón Gaya. Llevaban una colección de copias de cuadros del Museo del Prado y con el cinematógrafo los proyectaron en un telón, explicando cada cuadro y una breve biografía del autor, todo en un lenguaje sencillo y agradable, comprensible aún para los menos versados en el arte pictórico. El público escuchó con verdadera atención, comentando favorablemente el objeto de estas Misiones Pedagógicas.. Sánchez Barbudo colaboró en El Sol y fundó La Hoja Literaria y la Hora de España. En 1938 fue el Premio Nacional de Literatura. Se exilió en 1939 a México, aquí fundó las revistas Romance y El Hijo Pródigo. En 1945 se trasladó a Estados Unidos y enseñó en la Universidad de Wisconsin, Madison, desde 1946 a 1980. Tiene muchas obras sobre Antonio Machado, Unamuno, Espronceda. Ramón Gaya se exilió a Méjico y Francia, fue un extraordinario pintor, con un Museo en su ciudad natal de Murcia. Realizó exposiciones antológicas, como la del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con motivo de la concesión del Premio Velázquez 2002. Premio Nacional de Artes Plásticas de 1997.

 En marzo de 1934 se inauguraron 2 bilbiotecas: los libros de la biblioteca popular  fueron regalados al Ayuntamiento por la Junta de Intercambio y los de la escolar por el Patronato de Misiones Pedagógicas. El zaragozano Juan Vicéns del Valle como inspector, acompañado por Buñuel estuvo en Híjar para conocer el funcionamiento de la biblioteca, del que cuenta detalles sabrosos. “Encontré la biblioteca abandonada por parte de la Junta. El maestro D. Leoncio, que es el bibliotecario, es el único que se ocupa. Por parte del resto de la Junta hay abandono y hostilidad. La gente pudiente, si se hiciera propaganda de la biblioteca lo consideraría como política subversiva. Tuve una discusión larga y dura con el secretario del Ayuntamiento, miembro de la Junta. La biblioteca era usada solo por un grupito de “gente bien” y se exigía una fianza de 5 pesetas para el préstamo, cuando el sueldo diario en Híjar de un bracero era de 5,50 pesetas. No pude convencerles de que no se debía pedir fianza y la idea de dar libros a los campesinos, pobres, etc, les parecía inadmisible”.  Vicéns fue un personaje de gran talla intelectual, estuvo en la Residencia de Estudiantes, amigo de Ignacio Mantecón, hizo grandes aportaciones a la Biblioteconomía,  y exiliado viajó a Moscú y  China Popular, donde colaboró en el montaje y funcionamiento de las emisoras de Radio Pekín para España y América Latina.

¿Toda esta revolución cultural dónde se origina? A responder a esta pregunta van dedicadas las líneas siguientes.

Juan Marichal calificó esos años anteriores a 1936 un nuevo “medio siglo de oro” para nuestra cultura; y José Carlos Mainer acuñó el término “la edad de plata” en su conocidísimo libro. Juicios ambos totalmente justificados. En esta autentica explosión cultural, que contrasta con el páramo cultural del período anterior y el posterior, tuvo mucho que ver la Institución Libre de Enseñanza, de inspiración krausista, creada en 1876 por Francisco Gíner de los Ríos, un proyecto educativo basado en la libertad de la ciencia, de investigación y de cátedra, que supuso una ruptura con la enseñanza dogmática entonces vigente controlada por las autoridades eclesiásticas; una educación para la libertad, neutral y aconfesional desde un punto de vista religioso. Más la labor de la ILE no quedaba circunscrita al ámbito pedagógico, iba más lejos, ya que quería conseguir un nuevo tipo de hombre, con una nueva ética con el fin de llevar a cabo un profundo cambio social, tan necesario en la España de aquel entonces. De la ILE brotarían otras ramas. Así, la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas- para que profesores conocieran los avances europeos- cuya presidencia ocupó Ramón y Cajal, junto a José Castillejo; el Centro de Estudios Históricos, dirigido por Menéndez Pidal, y en el que figuraron Américo Castro, Sánchez Albornoz; la Residencia de Estudiantes que albergó a Buñuel, Dalí, Emilio Prados, etc, y por cuyas tribunas desfilaron Einstein, Valéry, Ravel, Russell y Freud.; el Instituto-Escuela, un centro de innovación y experimentación pedagógica; las Misiones Pedagógicas, idea de Manuel B. Cossío, a quien se debió la fundación del Museo Pedagógico, las colonias escolares, además de ser el impulsor de la creación del Ministerio de Instrucción Pública. Como también el impresionante impulso a la cultura y la educación en la II República fue de inspiración institucionista con la construcción de nuevas aulas, aumento de plantillas de maestros con sus correspondientes aumentos de salarios.. Podríamos además citar un numeroso grupo de escritores, científicos que estuvieron influidos por la ILE: Besteiro, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Azaña, Leopoldo Alas, García Morente, etc…Toda esta encomiable labor se va a cortar de cuajo con la guerra civil. Muchos de estos vinculados con la ILE no tuvieron otra opción que la represión o el exilio, por lo que el daño a España fue irreparable. Un lugar de acogida fue la América, donde se hallaron en el ámbito propio de su idioma. De ahí que el profesor de la Universidad Nacional de México, el filósofo José Gaos, acuñara un neologismo para designar la afortunada condición del español en las Américas de su lengua: “transterrado”, en lugar de “desterrado”

La España franquista en todo un ejemplo de cruel tergiversación de la historia,  acusó a la ILE de todos los males de la patria, culpabilizándola del desencadenamiento de la guerra. Como botón de muestra pueden servir el libro “La Institución Libre de Enseñanza”, auspiciado por la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia publicado en 1940, donde se reúnen una serie de trabajos en parte inicialmente aparecidos en 1937 en El Noticiero de Zaragoza, escritos por personajes políticos de primera fila además de prestigiosos profesores o catedráticos de universidad, como eran: Fernando Martín-Sánchez Juliá, Miguel Artigas, Antonio de Gregorio Rocasolano, Miguel Allué Salvador, Miguel Sancho Izquierdo, Benjamín Temprano, Carlos Riba, Domingo Miral, José Talayero, Ángel González Palencia.. Entre ellos hay una notable presencia de nombres vinculados a la ciudad de Zaragoza, hecho al que no será ajena la circunstancia de que la Comisión para la Depuración del Personal Universitario –Comisión A–, creada por Decreto publicado en el BOE de 11 de noviembre de 1936, que fue presidida por Antonio de Gregorio Rocasolano y de la que fue secretario Ángel González Palencia, hubiera establecido con anterioridad su sede en esa ciudad). En esta obra se lanzan los ataques más viscerales y truculentos contra la obra de la ILE. En algunos momentos superan lo imaginable en cuanto a su crueldad. Por ello, nada tiene de extraño que González Palencia en el último capítulo del libro proponga arrasar la escuela de niños que la ILE tenía en la calle Martínez Campos de Madrid, sembrando de sal el solar y poner un cartel que recordase a las generaciones futuras la traición de los dueños de aquella casa para con la Patria inmortal.

Toda esta obra de persecución contra esa encomiable laboral cultural, ya la anunciaba Pablo Neruda, cónsul de Chile en Madrid  desde 1935, que tras el golpe militar y la subsiguiente guerra escribió en 1937: Estoy convencido de que una ola fascista de persecuciones jamás vista en la historia del mundo, terminará con todo lo vital y creativo de España. A sangre y fuego terminarán con todo. Y así fue. El Nuevo Estado que surgió tras la guerra practicará desde el principio una política implacable de tierra quemada. Había que exterminar de raíz la planta del liberalismo, de la democracia, del socialismo, del nacionalismo y, por supuesto, de toda la cultura auspiciada por la ILE.

A pesar de que egregios historiadores critican duramente la historia contrafactual, considerándola como un mero ejercicio de salón, una patraña ahistórica, juegos inconsecuentes, pura literatura, basura imposible de respetar académicamente, como también que "la historia no conoce el si", me voy a permitir la licencia de ejercitarla. Se conoce como historia contrafactual el ejercicio de imaginar escenarios alternativos que respondan a la pregunta, ¿qué hubiera pasado si? ¿Qué hubiera sucedido si Aznar no hubiera tomado la decisión de entrar en la guerra de Irak en el año 2003? ¿Qué hubiera sido de España si  un día aciago de julio de 1936 una parte importante del generalato del ejército español, en lugar de llevar a cabo un golpe militar, hubiera permanecido en los cuarteles, respetando la Constitución de 1931 que habían jurado respetar? Que cada cual responda a esta última pregunta.

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