Anda preocupado Obama
y enfadado lo justito
con cierto líder chiquito
que de Rupert Murdoch mama,
porque donde puede brama
contra Tarik, contra Muza,
contra la morisma intrusa,
y en un inglés zascandil
exhibe su Perejil
cual heroica escaramuza.
Es lo que temen grupos de DDHH tras la "confesión" televisiva realizada este miércoles por Sakineh Mohammadi Ashtiani, la mujer iraní condenada por lapidación. Amnistía Internacional ha acusado a las autoridades iraníes de haberla torturado antes de que se diera a conocer este testimonio en televisión.