Que a Prisa le ha dolido lo de la TDT de pago, es evidente. No es ninguna novedad que la crisis que afecta al sector de los medios de comunicación se ha cebado con ella y especialmente con su buque insignia, El País. Y no parece que la tregua con Mediapro en la "guerra del fútbol" haya apaciguado los ánimos en el cuartel general del grupo.
NUEVATRIBUNA.ES - 16.9.2009
Por si aún no lo tenía suficientemente claro, Zapatero dispone ya de la prueba documental, negro sobre blanco, de que El País y el grupo al que pertenece el diario no le van a dar ni un respiro de aquí a las próximas elecciones. El periódico, antaño progubernamental, ha colocado este miércoles en portada un editorial que se presenta como el primero de una serie y que bajo el explícito titular
"En la pendiente", lanza un ataque en toda regla contra la política económica del Ejecutivo y sobre todo contra su máximo responsable.
De Zapatero dice que, si gestionar el desgaste no resulta fácil para ningún dirigente político, en su caso
"la tarea se complica aún más porque el ascendiente sobre su partido no se basa en la determinación y el acierto a la hora de dirigir un proyecto claramente formulado, sino en prometer (y lograr) victorias electorales a cambio de que se acaten sus criterios cambiantes en función de cada coyuntura. Si, como viene sucediendo desde el principio de la crisis económica, surgen dudas acerca de que esas victorias electorales puedan repetirse, es entonces su peculiar manera de ejercer el liderazgo lo que pierde fundamento y, por tanto, lo que queda en entredicho". A partir de ahí, las críticas se dirigen hacia su manera de poner y quitar ministros y hacia la supuesta falta de respeto del presidente a las competencias de cada uno y su manera de ejercerlas.
La dureza del editorial no puede sorprender si recordamos
el artículo que el 21 del pasado mes de agosto publicó Juan Luis Cebrián, consejero delegado del grupo Prisa, en el mismo diario. Es más, aquél fue el verdadero arranque de la serie que ahora se nos anuncia. Se llamaba
"Un desatino" y su tesis principal era que la actuación del Gobierno en la aprobación por decreto ley de la TDT de pago había sido "corrupta". Cebrián hablaba de
"chapuza", "abuso gubernamental" y de sospechas de favoritismo hacia los intereses de ese grupo de
"amigos del Gobierno", a cuya cabeza colocaba a La Sexta. Ese mismo día, en declaraciones a la Cadena SER, dijo que
"el presidente Zapatero está utilizando sus relaciones personales para tratar de hacer dos cosas. Una, liquidar el pasado de lo que se ha llamado el felipismo dentro del PSOE, generando una gran confusión en el partido. Y otra, tratar de organizarse su propio grupito de medios en torno a él, despreciando la libertad del mercado".
Que a Prisa le ha dolido lo de la TDT de pago, es evidente. No es ninguna novedad que la crisis que afecta al sector de los medios de comunicación se ha cebado con el grupo. La caída de sus ingresos se concretó el año pasado, en el caso de su buque insignia, El País, en un 8,7%. A lo largo de 2008, las acciones de Prisa se desplomaron un 80% y su beneficio neto se redujo un 56,8%. En este declive ha jugado un papel fundamental el proyecto de televisión de pago y la "guerra del fútbol", especialmente desde que la Comisión Nacional de la Competencia puso fin al privilegio para los derechos de emisión. De la importancia que el fútbol tiene para la supervivencia del grupo da cuenta el hecho de que el pasado 11 de septiembre, nada más saberse que Sogecable, perteneciente a Prisa, y Mediapro habían alcanzado un acuerdo para la explotación de los partidos de Liga en la fórmula de pago por visión (ppv) para las tres próximas temporadas, las acciones del grupo subieron un +5,300% para terminar cerrando en los 4,270€.
Aún así, el principal problema de Prisa sigue siendo la deuda, que antes del verano alcanzaba nada menos que los 5.000 millones. El tiempo corre y lo más urgente para el grupo es hacer frente al pago de los 1.900 millones del crédito puente que vencía el pasado 31 de marzo y para el que consiguió una prórroga de un año, es decir, hasta marzo de 2010. Los problemas para hacer frente al pago de tan elevada cantidad, a pesar de la venta de sus edificios más emblemáticos, han disparado los rumores sobre operaciones corporativas en torno a Prisa. Hasta saltó el nombre de Silvio Berlusconi, conocido empresario de la comunicación, además de primer ministro, y enemigo declarado del periódico desde que en sus páginas aparecieran las fotos de sus fiestas privadas en Villa Certosa.
La política, y mucho más la crisis, hace extraños compañeros de cama.
Lean, si no, a Luis María Ansón alineándose con las tesis de Cebrián para calificar la concesión de la TDT de pago como
"la mayor faena de la que ha sido víctima (el Grupo Prisa) desde que se inició la andadura de la democracia en España". Y continúa:
"...para favorecer de forma escandalosa a sus paniaguados y en contra de los intereses del Grupo de la familia Polanco". No se si serán las ganas de "zurrarle" a Zapatero pero lo cierto es que la ofensiva mediática contra el presidente promete ser de las de órdago.