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2 de septiembre de 2010
OPINIÓN (ARCHIVO)
PAU SOLANILLA
Última actualización 03/09/2009@10:16:16 GMT+1
Los dirigentes, y en especial los más jóvenes, generan nuevas ilusiones y la esperanza de incorporar también nuevas formas de trabajar y relacionarse con el entorno y la sociedad en un momento de fuertes cambios políticos, económicos, culturales e institucionales. Si lo hacen de la misma manera que los anteriores, ¿qué valor añadido aportan al proyecto?
NUEVATRIBUNA.ES - 22.4.2009
La remodelación del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, y la elaboración de las listas del PSOE al Parlamento europeo, han constituido algo más que una mera reforma del Gobierno. Han supuesto el paso adelante de una nueva generación política que asume responsabilidades centrales tanto en el partido como en el grupo parlamentario. El paso de José Blanco al Gobierno, dejando el día a día del partido en manos de Leire Pajín, y la elección de Eduardo Madina como Secretario General del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, suponen que “la generación de los 30 años” asume la responsabilidad de pilotar los mandos de la nave socialista en un momento de especial dificultad e incertidumbre y con una precaria mayoría parlamentaria.
En marzo de 2008, el PSOE renovó la confianza de la mayoría de los ciudadanos españoles para continuar su programa de gobierno basado en el desarrollo económico, la extensión de derechos y el aumento de la protección social. Un año después, el escenario se ha complicado: la crisis financiera internacional ha derivado en una crisis económica y social en toda Europa y que está siendo especialmente virulenta en España con la destrucción de miles de puestos de trabajo cada día. Una crisis que genera una honda preocupación e inseguridad sobre nuestro futuro individual y sobre nuestros proyectos colectivos. Inseguridad que genera desconfianza hacia el que gobierna, más allá de sus responsabilidades directas sobre la crisis.
El Partido Popular no va a cejar en el empeño de proclamar el “Apocalipsis” en España, culpando de todos los males planetarios a José Luis Rodríguez Zapatero y a su Gobierno. Y los partidos minoritarios venderán caro, muy caro, su apoyo a cada una de las iniciativas que se planteen en las Cámaras. Así, el PSOE tiene que hilvanar una delicadísima estrategia política de diálogo y negociación con los partidos, al tiempo que requiere de una estrategia de comunicación e información pro-activa con los interlocutores sociales y la ciudadanía. Un ejercicio que requiere desplegar toda la creatividad política posible, al tiempo que necesita de la complicidad y de la participación de todas las capacidades disponibles en el seno del Partido Socialista.
Leire Pajín y Eduardo Madina, junto con Carme Chacón, son, probablemente, los jóvenes dirigentes socialistas con mayor proyección de futuro. Pertenecen a una generación, que a diferencia de las generaciones políticas anteriores, han nacido y crecido bajo un régimen democrático. Se han formado y desarrollado profesional y políticamente en un entorno libre y participativo. Y llegan al poder de la mano de la extensión del uso masivo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación entre las generaciones más jóvenes (y las no tan jóvenes). A ellos les toca ahora liderar el proyecto socialista para renovar la ilusión, los programas y las prácticas del partido para lograr un objetivo: continuar siendo el referente mayoritario y progresista en España. Y para ello no basta con llegar a los puestos de mando, también hace falta tener éxito.
Y para tener éxito hacen falta “virtud y fortuna”, como escribía Maquiavelo. La fortuna depende de muchos factores, pero la virtud, la capacidad de liderar el proyecto, depende en buena medida de ellos y de sus entornos. Tienen preparación y experiencia, pero necesitan ser humildes y continuar aprendiendo de todos y de todo. Tienen capacidad demostrada, pero requieren del concurso, de la complicidad y del compromiso de aquellos que les han precedido, de aquellos que les acompañan y de aquellos que les siguen detrás. Tienen aptitudes, pero necesitan desplegar y demostrar que tienen las actitudes apropiadas para digerir y gestionar la inabarcable complejidad de la tarea que se les encomienda. Y necesitan tiempo, un bien más bien escaso, ya que las necesidades aprietan, para demostrar que son capaces de sacarlo adelante.
No nos engañemos, la situación y el contexto son extremadamente complejos. El PSOE puede enfrentar algunas derrotas en los próximos meses. Sería injusto que, si éstas llegan, se les hiciera responsable debido, precisamente, a su juventud. Conocemos la dureza de la política y sabemos las complejidades que entraña la vida interna de los partidos políticos. Por eso debemos apelar a la unidad de pensamiento y de acción de todos los que lo formamos.
Thierry Mallet ha denominado "el quinto poder" a la nueva legión de usuarios compuesta por diferentes clases sociales y segmentos edades interconectadas a través de los nuevos medios. La aparición de la “Generación P” -la generación de la participación-, compuesta por millones de personas conectadas a través de las nuevas tecnologías de la comunicación y de los micro medios, abre interesantes posibilidades para que los jóvenes dirigentes puedan estar conectados e interactuar con los cuadros del partido, con los militantes y con los diferentes sectores sociales y profesionales que demandan nuevas respuestas a los nuevos problemas.
Los dirigentes, y en especial los más jóvenes, generan nuevas ilusiones y la esperanza de incorporar también nuevas formas de trabajar y relacionarse con el entorno y la sociedad en un momento de fuertes cambios políticos, económicos, culturales e institucionales. Si lo hacen de la misma manera que los anteriores, ¿qué valor añadido aportan al proyecto?. El simple hecho de ser jóvenes no garantiza nada por sí solo. Necesitamos liderazgos generadores y multiplicadores de ideas, de valores y de actitudes, liderazgos que aporten ilusión y compromiso. Porque lo importante no es quien manda, sino el sentido que los que dirigen le dan a la acción política. Ulrich Breck escribió que la renuncia a la utopía significaba la renuncia al poder, ya que supone un cheque en blanco al abandono de la política. Y así es: porque solo quien es capaz de entusiasmarse y de entusiasmar, es capaz de ganar apoyos y de conquistar el poder para ponerlo al servicio de un proyecto colectivo basado en la mejora de toda la sociedad.
El periodista y ensayista Vicente Verdú, siempre atento a las nuevas tendencias, ha escrito que la Generación P no se reconoce en insignias, ni acepta encuadramientos, sino que se ubica en el aire del tiempo: “esta cohorte ha aprendido activamente el manejo de los medios y ha sufrido el deterioro de las instituciones, ha conocido el saludable efecto de la intercomunicación y abomina del trabajo abrasivo, la cotidianidad especulativa, el aislamiento y el fomento de la depresión. No se deleita en el individualismo de los años noventa sino que tiende a ser solidaria, sostenible y participativa en coherencia con la ilusión de una dicha y un mundo mejor, deliberadamente construidos.”
Leire, Eduardo o Carme, generan ilusión y expectativas. Ahora necesitamos que sean capaces de liderar un proyecto que vertebre y refuerce el sentido y el compromiso de lo que hacemos y defendemos. Porque liderar tiene más que ver con la construcción de una relación basada en valores compartidos que con el lugar que se ocupa. Porque liderar significa compartir y movilizar en una dirección. Su reto es nuestro reto, así que estamos dispuestos a compartirlo con ellos para lograr el objetivo más importante de todos: aproximarnos a un mundo donde desarrollo y libertad vayan de la mano. Alcanzar un mundo que genere más cohesión social, donde se vean reducidas las desigualdades y donde se propicien la sostenibilidad de nuestro entorno y la equilibrada viabilidad de nuestras sociedades. Cuestiones que, como ha escrito el Premio Nobel de Economía Amartya Sen, están en nuestras manos.
Pau Solanilla es asesor en temas europeos. Ha sido Secretario General de los Jóvenes Socialistas Europeos.
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PSOE: el reto de la “Generación P”
Últimos comentarios de los lectores (7)
1541 | luciano - 13/06/2009 @ 22:53:25 (GMT+1)
Respuesta, tardía, a Luis. Ni Barrionuevo, ni Solchaga, ni Boyer, que han sido la derecha más derecha del PSOE, son modelo de nada. Algunos de ellos están donde siempre debieron de estar: Solchaga, creo, asesorando gobiernos en políticas neoliberales, y Boyer en FAES. Vaya destino. Lo que tenía la generación de González, Guerra, Castellano, Chaves, etc era cierto poso político, la experiencia de haber vivido bajo la dictadura y de haber participado en la transición. Eso, en estos jóvenes del PSOE se nota que falta: han crecido ya como miembros de la clase política, pisando moquetas de los despachos, lejos de la calle. En muchos su experiencia profesional es escasa, cuando no vengonzante, y su experiencia política se reduce a la vida en un partido que tiene poca vida fuera de las instituciones. En cuanto a lo que ha hecho Zapatero, hay cosas que están bien, pero otras se han corregido, se ha dado marcha atrás o se han abandonado. Da la impresión de que esta corrigiendo el rumbo de lo que hizo en la legislatura anterior. Le sobra buen talante y le falta decisión para enfrentarse con éxito a las fieras del PP y colocar, por ejemplo, a la Iglesia en su sitio.
1023 | luis - 26/04/2009 @ 01:13:28 (GMT+1)
Luciano dice que el psoe pierde perfil de izquierdas.
quiere decir que el psoe actual es más de derechas que el da la época de felipe, boyer, barrionuevo, solchaga??
Creo que no. Este psoe repite todos los días que la crisis no la tienen que pagar los trabajadores, sube la pensión, aprueba la ley de la memoria, reconoce a los militares republicanos, se opone a las privatizaciones de la sanidad, aprueba la ley de la dependencia para los más desfavorecidos,favorece la integración de los emigrantes, reconoce la españa plural y profundiza en las autonomías,se enfrenta a los nacionalismos y los descabalga de los gobiernos de cataluña y euskadi...
Que perfil le gustaría a Luciano??
989 | Luciano - 24/04/2009 @ 14:33:00 (GMT+1)
Pues bienvenidos sean esos jóvenes entusiastas con nuevas ilusiones, pero ilusiones ¿en qué? Pueden ser buenos gestores, estar muy al día en ese nuevo arte de la política basado en el regate corto y en tener respuestas ocurrentes sobre lo inmediato, y, sin embargo, estar muy flojitos de ideología. Mirando hacia atrás, me da la impresión de que a medida que el PSOE se ha ido renovando generacionalmente, el partido en su conjunto ha ido perdiendo ideología, hasta llegar a la actual pérdida de perfil.
986 | maría - 24/04/2009 @ 11:04:17 (GMT+1)
Militante, además de decir que eres joven no basta con decir que te parecen más de los mismo o peor.
¿Peor de que?. Porqué son peor?. Tendrás que argumentarlo no?. No basta con que digas que "los conoces un poco". De que conoces a Madina??. De sus declaraciones siempre a favor de la paz, contra el rencor y la violencia??. Para mi es un ejemplo de persona responsable y trabajadora. Abandona todo sectarismo que eso te llevará al fracaso.
974 | militante - 23/04/2009 @ 12:48:53 (GMT+1)
Pues a mi Leire y Madina me ilusionan no sabes cuanto.... será porque los conozco un poco y me parecen más de lo miso o PEOR. La juventud no siempre es garantía de renovación y nuevas formas de hacer política, te lo dice uno de su quinta.
966 | jose - 22/04/2009 @ 22:57:28 (GMT+1)
Sin duda los partidos políticos y las organizaciones sociales que son capaces de articular correctamente sus renovaciones generacionales tienen mucha parte del futuro ganado. Líderes y dirigentes no se crean en unos meses en los países europeos.
El Psoe le ganó por la mano al potente PCE de la transición porque el primero supo hacer a tiempo su renovación y presentar a la sociedad española rostros nuevos que representaban el futuro.
Hoy IU sigue con liderazgos caducos incapaces de generar optimismo y confianza a la juventud.
Por otra parte los "jovenes" del psoe harán mal si no tienen en cuenta las opiniones de las personas con experiencia de gobierno de su propio partido, harán mal si improvisan de forma habitual y conforman su criterio y posición política a golpe de titular de prensa y preocupados sólo por los pocos segundos de televisión.
Es necesario sopesar y pensar lo que se dice, no precipitarse y dar imagen de rigor y no de frivolidad.
Las prisas no son buenas.
Felicitaciones por el excelente artículo.
964 | Joaquim Millan - 22/04/2009 @ 20:48:24 (GMT+1)
Felicito a Pau Solanilla por su brillante exposición y aprovecho la ocasión para los entornos. Pues en un mundo cada dia más complejo es esencial la capacidad de diàlogo y de trabajo en equipo, lo cual resulta dificil de encontrar en los actuales partidos políticos. Es por eso que, al igual que Pau en su articulo, veo con cierto optimismo este cambio generacional, pero sobre todo que tengan la libertad necesaria para poder ejercer esta capacidad de diàlogo y de trabajo en equipo.
Saludos,
Joaquim Millan
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