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Sinvergüenzas

Carlos Rodríguez Ibáñez |

Nuevatribuna | 16 de Octubre de 2014

Ser un sinvergüenza es culpar a Teresa Romero de haberse contagiado de ébola. Ser un sinvergüenza es decir que...

Ser un sinvergüenza es culpar a Teresa Romero de haberse contagiado de ébola. Ser un sinvergüenza es decir que estás bien comido y no dimitir. Ser un sinvergüenza es traer el virus a Europa, mostrar incapacidad absoluta y aferrarse al cargo rodeada de confeti. Ser un sinvergüenza es mantener a los anteriores sabiendo su incompetencia. Ser un sinvergüenza es mirar hacia otro lado como si nada pasara. Ser un sinvergüenza es derrochar el dinero de todos vilmente mediante tarjetas opacas y a la vez pedir moderación. Ser un sinvergüenza es recortar en servicios esenciales: sanidad, educación, dependencia, pensiones, becas y demás. Ser un sinvergüenza es no hacer nada para impedir los asesinos desahucios. Ser un sinvergüenza es querer reformar la ley del aborto para contentar a la iglesia en un supuesto estado laico. Ser un sinvergüenza es tener la tasa de paro más alta de Europa y no hacer nada para evitarlo. Ser un sinvergüenza es priorizar en otras cosas existiendo desnutrición infantil. Ser un sinvergüenza es poner trabas para el acceso a la justicia para los ciudadanos de a píe mediante tasas. Ser un sinvergüenza es poner una mordaza a los ciudadanos. Ser un sinvergüenza hablar de recuperación económica cuando lo único que se ha recuperado son sus bolsillos. Ser un sinvergüenza es tener cuentas en Suiza u otros paraísos fiscales o participar en una sicav. Ser un sinvergüenza es premiar a los defraudadores mediante una amnistía fiscal. Ser un sinvergüenza es querer reformar la ley electoral solo porque ven peligrar tu cortijo. Ser un sinvergüenza es hacerle perder poder adquisitivo a los pensionistas. Ser un sinvergüenza es permitir que existan miles y miles de familias sin ingresos. Ser un sinvergüenza es subir los impuestos cuando se prometió todo lo contrario. Ser un sinvergüenza es usar y abusar de las puertas giratorias. Ser un sinvergüenza es construir aeropuertos sin aviones, infraestructuras inútiles y mantener fastos varios. Ser un sinvergüenza es que nuestros jóvenes tengan que emigrar por falta de trabajo y oportunidades. Ser un sinvergüenza es que los ladrones estén en la calle y los jueces condenados. Ser un sinvergüenza es indultar a los amigos. Ser un sinvergüenza es gobernar bajo espurios intereses. Ser un sinvergüenza es no querer combatir la corrupción que nos inunda. Ser un sinvergüenza es rescatar a la banca y abandonar a los ciudadanos. Ser un sinvergüenza es usar la mentira como discurso cotidiano. Ser un sinvergüenza es saber todo lo anterior y no hacer nada por impedirlo. Ser un sinvergüenza es permitirlo mediante tu voto.

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