LOS AGREDIDOS HAN SIDO TRES TRABAJADORES

Una nueva agresión en el Centro Penitenciario de Valdemoro

El déficit estructural de personal penitenciario y la ausencia de tratamiento para la enfermedad mental en prisiones, están disparando la conflictividad en los centros penitenciarios.

Las agresiones, en prisiones, no son inevitables ni están contempladas en la nómina del personal, denuncia CCOO

Se ha producido una nueva agresión en el Centro Penitenciario de Valdemoro. Los agredidos han sido tres trabajadores y uno de ellos necesitó asistencia hospitalaria, al recibir una fuerte patada en la nariz.

El Ministerio del Interior ha reconocido ante preguntas formuladas por el PSOE que el ránking de los centros penitenciarios en los que sus funcionarios varones han sufrido una mayor cantidad de agresiones lo encabezan dos cárceles madrileñas, la de Madrid VII, situada en Estremera, que tiene registradas 85 agresiones en los últimos seis años, y Madrid V, ubicada en Soto del Real, con 69 agresiones.

CCOO ha venido denunciando el déficit estructural de los centros penitenciarios madrileños con plantillas muy mermadas y con un elevado número de vacantes, que en algunos casos como Madrid II (Alcalá de Henares) y Madrid IV (Navalcarnero) están cercanas al 15%.

En éste contexto, la reinserción se ha convertido en una mera declaración de intenciones y resulta imposible garantizar la seguridad y custodia de los internos y lo que es aún más preocupante la propia salud de los trabajadores penitenciarios.

Las agresiones en prisiones se han duplicado en el último año, sin que se haya tomado ninguna medida. El propio Ministerio del Interior reconoce que fueron 2132 en los últimos seis años. CCOO no va a caer en el sensacionalismo ni en el amarillismo de sucesos con éste grave problema, pero sí quiere señalar quiénes son los responsables del mismo.

Las agresiones, en prisiones, se producen porque los gestores en los centros, y a la cabeza de ellos el secretario general de Instituciones Penitenciarias, "no les preocupa este problema porque queda muy lejos de sus despachos".

El sindicato lleva meses defendiendo, en solitario, un Plan Integral Contra las Agresiones al Personal Penitenciario que aborde todas las causas que confluyen en este fenómeno.

  • Hace falta personal suficiente. No se puede seguir trabajando dentro de las prisiones sin personal, poniendo en peligro la salud de los trabajadores penitenciarios.
  • Hace falta programas de tratamiento psiquiátrico para enfrentar los problemas regimentales, que representan un 25% de la población penal con este tipo de problemas. Las cárceles no son psiquiátricos.
  • Hacen falta medidas legales como el reconocimiento de agente de la autoridad al personal penitenciario, y medidas legales activas en la defensa jurídica.
  • Hace falta más formación para afrontar la conflictividad dentro de las prisiones.

Frente a las propuestas de CCOO, la Administración responde promoviendo un borrador de protocolo contras las agresiones en prisiones que presenta un sesgo inquietante, al introducir en todo su texto la responsabilidad de los empleados públicos penitenciarios en las agresiones por no seguir según dicen, los procedimientos adecuados y al basarlo en medidas técnicas de seguridad, como si la falta de personal y el nulo tratamiento de la enfermedad mental en prisiones no fueran elementos causales de las agresiones.

Comisiones Obreras exige medidas activas urgentes, una oferta de empleo público extraordinaria y un plan integral contra las agresiones al personal penitenciario, y soluciones inmediatas para que la agresión en el Centro Penitenciario de Valdemoro sea la última.