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El Estrecho se ha cobrado la vida de 6.000 personas en los últimos 20 años

Una media de 300 fallecidos al año intentando alcanzar España, según datos recogidos por Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía.

Sólo entre 2014 y 2017, casi 16.000 personas, según el recuento de la OIM, han perdido la vida en el Mediterráneo

Cerca de 6000 personas han muerto en el Estrecho desde 1997 intentando alcanzar las costas españolas. Según la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), un total de 5.946 personas han perdido la vida o han desaparecido en su objetivo de llegar a España. Los datos, verificados, contrastados y apoyados por organismos internacionales como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), ponen de manifiesto -en opinión de APDHA- que estas muertes son fruto de las “políticas asesinas de cierre de fronteras”.

En un comunicado, la APDHA denuncia que, de media, han muerto 300 personas al año alcanzando su máxima histórica en el año 2006, con 1.167 personas fallecidas, coincidiendo con la que se denominó como “crisis de los cayucos”.

No obstante, destaca la asociación, la cifra de víctimas es muy superior, dado que según los expertos de la OIM “por cada persona que se ha comprobado su fallecimiento, otras dos no se supo nunca de ellas”.  La estimación, llevaría a triplicar el número de personas que han muerto en su intento de alcanzar Europa por la frontera Sur de España. Unos “18.000 seres humanos ahogados en esta gran fosa común en que se están convirtiendo los mares”, estima la asociación.

cuadro muertes estrecho

Para la APDHA, el Gobierno de España ha sido pionero en la práctica de políticas restrictivas y de rechazo de inmigrantes. “En toda Europa se ha desatado una verdadera guerra contra migrantes y refugiados para evitar su llegada al continente, se levantan muros y se instalan alambradas y concertinas, se despliegan patrulleras y se ponen en marcha sistemas de vigilancia de todo tipo, se externaliza el control de las migraciones para hacer que países de nulo respeto a los derechos humanos, como Marruecos, se conviertan en gendarmes de las fronteras europeas”, lamentan.

Sólo entre 2014 y 2017, casi 16.000 personas, según el recuento de la OIM, han perdido la vida en el Mediterráneo, un mar que la asociación califica como un “auténtico foso de la fortaleza europea donde se estrellan cruelmente quienes piden ayuda y socorro”.

Los datos hablan de “un drama de proporciones bíblicas, absolutamente intolerable en una sociedad democrática y respetuosa con los derechos humanos”. Este drama, en opinión de la APDHA, solo encuentra eco en la sociedad europea, que “va por delante de nuestros gobernantes, insensibles y crueles, supeditados a intereses inconfesables y miedosos ante el futuro”.

La organización se pregunta “cuánto tiempo más vamos a tener que seguir siendo testigos de esta barbarie, cuánto tiempo más se va a seguir poniendo en peligro la vida de profesionales mientras rescatan vidas en todo tipo de situaciones adversas” y advierte de que continuará exigiendo políticas migratorias y de asilo “que prioricen de forma absoluta el respeto y garantía de los derechos humanos, por encima de oscuros intereses económicos o dependencias ideológicas”.