DOMINGO 20N | PLAZA DE CHUECA

Arcópoli organiza un homenaje a Cristina Ortiz, La Veneno

La asociación LGTB madrileña quiere rendir un homenaje a esta valiente mujer, solicitar a la familia que cumpla sus últimos deseos así como al Ayuntamiento de Madrid que le dé una calle.

Cristina ni era “normal” ni pretendía serlo, probablemente. Cristina fue una mujer que intentó ser feliz, aunque tuviera que cruzar las fronteras de lo políticamente correcto y lo normativo en la televisión de hace 20 años

Desde Arcópoli quieren dar un último adiós y mostrar su respeto por Cristina Ortiz, más conocida como 'La Veneno', quien fue encontrada muerta en su domicilio el 9 de noviembre en circunstancias aún no aclaradas. Arcópoli quiere reivindicar la figura de Cristina, como mujer transexual orgullosa, valiente y visible, que transmitía optimismo y orgullo a finales del s.XX, cuando muy pocas personas eran visibles por ser LGTB. Cristina ni era “normal” ni pretendía serlo, probablemente. Cristina fue una mujer que intentó ser feliz, aunque tuviera que cruzar las fronteras de lo políticamente correcto y lo normativo en la televisión de hace 20 años. Mientras otros vivían agazapados en su armario 'La Veneno' derrochaba energía y contundencia, dejando atrás la vergüenza que el colectivo LGTB ha sufrido por ser quienes son.

Cristina nunca ocultó el acoso y las agresiones que sufrió desde su más tierna infancia en su localidad de origen, ni la dura situación familiar que vivió, poniendo nombre y apellidos al bullying, narrando lo que muchas y muchos han sufrido, denunciando una situación que hoy en día sigue apareciendo en los centros educativos y en los entornos más rurales.

Desde Arcópoli quieren que este acto sirva como tributo también a Rita Hester, mujer transexual asesinada y cuya muerte en noviembre de 1998 sirvió para la creación del Transgender day of Remembrance que tiene lugar desde 1999. Este año la triste lista de asesinadas tiene a 295 personas trans, incluida la española Lorena Reyes. 

Con este acto también quieren pedir a la familia de Cristina que cumpla sus deseos y sea incinerada así como sus cenizas sean esparcidas por el Parque del Oeste, como ella expresó en vida, y que no sea enterrada en su localidad natal. En el homenaje llevarán un libro de dedicatorias y deseos que a la Asociación LGTB le gustaría entregar a los padres de Cristina para que, con todos los testimonios comprendan algo mejor el gran valor que para la visibilidad supuso la figura de su hija.

Este año la triste lista de asesinadas tiene a 295 personas trans, incluida la española Lorena Reyes

Además solicitarán a la Junta de Distrito de Moncloa Aravaca la colocación de una placa en el Parque del Oeste donde Cristina pasó cientos de noches así como comenzarán una recogida de firmas para que el Ayuntamiento de Madrid reconozca la figura de Cristina Ortiz con una calle, y la propuesta sería cambiar la de cualquiera de los personajes homófobos que inundan nuestro callejero. Proponen tres posibles opciones que siguen siendo un insulto para el colectivo LGTB: los dos doctores que durante el s.XX y de forma oficial, hicieron curaciones a homosexuales con electroshocks e incluso lobotomías como fueron Juan José López Ibor (Distrito de Tetuán) y Vallejo Nájera (Arganzuela). La tercera opción sería Sancho Dávila (distrito de Salamanca), falangista que dio una paliza homófoba a Miguel de Molina. Sería un gran homenaje de la ciudad de Madrid y un simbólico cambio el actualizar el nombre de cualquiera de los tres por la figura de Cristina.