DATOS DEL MINISTERIO DE SANIDAD

La terrible situación de las listas de espera sanitarias

Hace unos días el Ministerio de Sanidad ha hecho publico el Informe sobre la situación de las listas de espera del Sistema Nacional de Salud, que contiene algunas novedades sobre la situación de estas en el país.

La primera es que se ha producido un aumento de las personas en lista de espera quirúrgica, un total de 614.101 personas a diciembre de 2016 lo que supone un record en cuanto a quienes se encuentran registrados en las estadísticas del Ministerio de Sanidad (45.004 más que en junio de 2016), lo mismo sucede en cuanto al promedio de tiempo de espera, 115 días (32 más que en junio/16) y al porcentaje con más 60 días de demora (18,9%).

La situación de las consultas de especialidades no es mejor, un claro incremento en el número de personas en listas de espera para primeras consultas, 45,66 por 1.000 habitantes (40,91 en junio/16), un aumento de la demora media (72 días frente a 51 del 6/16) y del porcentaje que tienen la primera cita después de 60 días (46,4% frente a 41,1 del 6/16). La situación es más grave si se compara con junio de 2014: en ese momento 53 días de espera media, 38,48/1000 personas en lista de espera y 30,5% que esperaban más de 60 días.

Obviamente estamos ante el resultado evidente de los tremendos recortes que ha sufrido la Sanidad Pública, que no se han recuperado en los últimos años a pesar de que según el Gobierno “hemos salido de la crisis”, y que como es conocido y hemos reiteradamente denunciado desde la FADSP, han supuesto disminución significativa de personal y de camas del sistema sanitario con los resultados que ahora se comprueban.

Conviene señalar que por primera vez el Ministerio de Sanidad ofrece datos desagregados de las listas de espera por CCAA lo que es un avance importante y habla a favor de la necesaria transparencia del sistema sanitario. Ahora bien si vamos a estos datos comprobamos que, como viene siendo habitual, existe una gran disparidad en la situación de las distintas CCAA, así la lista de espera quirúrgica puede tener una demora media de 182 días en Canarias y solo 49 en La Rioja (es decir un residente en Canarias espera de promedio 3,71 veces mas para ser intervenido que un riojano), y el porcentaje con más de 6 meses en lista de espera quirúrgica alcanzar el 37,3% en Canarias frente al 1,5% en Madrid. Lo mismo sucede con respecto a la demora para la primera consulta, que va desde 138 días en Cataluña a 27 en el País Vasco, con un porcentaje que espera más de 60 días entre el 87,6% (Canarias) y el 10,1% (Andalucía). El grado de demora por especialidades  y su variabilidad según CCAA resulta todavía más preocupante, por ejemplo en Canarias el tiempo medio de espera  quirúrgica de neurocirugía son 310 días frente a 50 en el País Vasco, en 5 especialidades de las 14 seleccionadas en el informe las personas que están en la comunidad autónoma con mayor demora es 5 veces superior que en aquella que hay menos demora.

Tampoco se puede olvidar que las demoras reales suman las que se producen en todos los escalones, es decir una persona espera para la cita con el medico de atención primaria, para las pruebas diagnosticas, para el especialista y finalmente entra en lista de espera quirúrgica, con lo que la espera final puede superar en muchos casos los 2 años, y obviamente que los casos considerados urgentes siguen un circuito mas rápido, aunque también lo es, que sobre todo entre las personas en listas de espera para el especialista y/o pruebas diagnosticas, pueden existir casos graves que empeoraran notablemente con la demora.

Por supuesto, el grado de los recortes realizados en las distintas CCAA, y también de privatización de los correspondientes servicios sanitarios autonómicos, se correlacionan bastante bien con estas importantes diferencias que cuestionan la equidad en el acceso a los servicios sanitarios según el territorio en el que viven los ciudadanos.

Finalmente conviene ser conscientes de que los datos oficiales tienen algunas limitaciones (por ej los mecanismos de entrada en las listas de espera, la existencia de listas ocultas o la facilidad para promover las primeras consultas postergando las sucesivas, etc), pero hay que asumir que los datos publicados ahora son una aproximación razonable a un problema de nuestro sistema sanitario que lejos de solucionarse se ha agravado con las políticas de recortes y privatizaciones.

Esta situación es intolerable, vulnera gravemente el derecho a la protección de la salud de la población y precisa de actuaciones urgentes del sistema sanitario para garantizar una atención sanitaria de calidad a toda la población, obviamente no parece que ni el Gobierno ni el Ministerio de Sanidad sitúen estas actuaciones entre sus prioridades.