SOLO ONCE HAN SUPERADO VALORES DE 2010

Presupuestos Sanitarios de las CCAA para 2018

La comunidad con menor presupuesto continúa siendo Andalucía y la que lo tiene mayor es el País Vasco.

Los presupuestos para 2018 deben ser vistos con cierta prudencia, porque Cataluña no los han presentado todavía y no se sabe cuando lo hará

Los presupuestos que las CCAA dedican a la Sanidad son un exponente de su preocupación por el sistema sanitario público, ya que el actual modelo de financiación autonómico, al hacer transferencias globales a cada comunidad para atender todas las competencias recibidas permite a estas trasladar a los presupuestos su interés por la Sanidad y a la vez abre un amplio abanico de financiación por habitante y año entre todas ellas.

Los presupuestos para 2018 deben ser vistos con cierta prudencia, porque Cataluña no los han presentado todavía y no se sabe cuando lo hará, y varias más no los han aprobado definitivamente, por lo que las cifras finales pueden diferir de las que se presentan en el siguiente cuadro que recoge el presupuesto destinado a Sanidad por habitante y año.

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Nota: para Cataluña se ha incluido la misma cifra de 2017

De lo que conocemos podemos sacar algunas conclusiones:

Es preciso incrementar la financiación sanitaria y hacerla mas justa y finalista para paliar estas excesivas desigualdades

La primera es que resulta preocupante que varias CCAA no hayan aprobado aún de manera definitiva los presupuestos, y que otra ni siquiera los haya presentado, porque eso supone que se aprobaran como pronto en 3 meses o cerca del verano y solo serán de aplicación en el segundo semestre del año.

Además las 16 que los han presentado en todos los casos realizan incrementos sobre los de 2016, en muchos casos muy modestos, y solo en once de ellas se superan los de 2010 que fue el momento de mayores presupuestos per capita destinados por las CCAA a la Sanidad Pública. El resultado es un aumento global del 4,97% sobre 2017.

La comunidad autónoma con menor presupuesto per capita continua siendo Andalucía y la que lo tiene mayor es el País Vasco que tradicionalmente es la mejor situada. La diferencia entre el máximo y el mínimo sigue siendo muy importante (527,1 €/ habitante y año) lo que obviamente hace casi imposible que se den las mismas prestaciones con igual nivel de calidad.

Por otro lado hay que tener en cuenta que el gasto farmacéutico no ha parado de incrementarse desde 2010, tanto el hospitalario que lo ha hecho de manera muy importante (casi el 19%), como el de recetas, y que el Ministerio de Hacienda acaba de volver a ratificar el acuerdo con Farmaindustria que le garantiza un incremento en el gasto igual al de PIB, con lo que el presupuesto disponible para asistencia sanitaria ha disminuido globalmente, y todo ello teniendo en cuenta que el gasto farmacéutico se situaba en 2015 en el 18% del gasto sanitario mientras el promedio de la OCDE estaba en el 16,2%

En resumen, se produce un aumento de los presupuestos sanitarios de las CCAA, aunque la distribución del aumento ha sido muy variable entre ellas, de manera que solo once han superado los valores de 2010 (otras 6 continúan por debajo), evidenciándose también que se mantiene una gran diferencia entre los presupuestos por habitante y año de las CCAA, diferencia que estimamos excesiva, no justificada y lesiva para la cohesión y la equidad interterritorial. Conviene no olvidar que el gasto sanitario de las CCAA supone el 91% del gasto sanitario publico y que algunas otras partidas como la de la administración central y las corporaciones locales continúan con grandes recortes (25% y 29% menos presupuesto respectivamente)

Evidentemente una de las causas está en el retraso de la negociación sobre la financiación de las CCAA y en la postura cicatera del Ministerio de Hacienda que sigue imponiendo techos de gasto inaceptables a las autonomías. Es preciso incrementar la financiación sanitaria y hacerla mas justa y finalista para paliar estas excesivas desigualdades.