SE TRATA DE COMER CON CABEZA NO DE COMER MAL

Consejos para ayudarte a perder peso tras la Navidad

Tanto si eres de aquellos que se alimentaban sano como si no, probablemente ahora te encuentres en el grupo de los que se han llevado un susto de muerte al subirse a la báscula tras las fiestas navideñas.

Lo principal es tener las ideas claras y una vez que decidamos dar carpetazo a las fiestas gastronómicas comenzar con nuestras buenas costumbres

Tanto si eres de aquellos que se alimentaban sano como si no, probablemente ahora te encuentres en el grupo de los que se han llevado un susto de muerte al subirse a la báscula tras las fiestas navideñas.

Y es que es inevitable no ganar algunos kilos cuando desde principios de diciembre, cuando se acerca la Navidad, los supermercados se llenan de polvorones, mantecados, peladillas y turrón. Por mucho que intentamos resistir al final acabamos cayendo.

Luego están las comidas y cenas de empresa, las reuniones familiares y los desayunos y meriendas de Reyes con su tradicional roscón.

Volver a la rutina tras una época de excesos como la Navidad cuesta un poco porque hemos perdido la disciplina y nuestro estómago puede pedir de comer casi a cualquier hora, y como además, probablemente aún queden restos de turrón y otros dulces navideños en la despensa, pues cuesta el doble. Lo principal es tener las ideas claras y una vez que decidamos dar carpetazo a las fiestas gastronómicas comenzar con nuestras buenas costumbres.

Consejos para ayudarte a perder peso tras la Navidad (u otras épocas de excesos):

– Huye de las dietas milagro: Se trata de comer con cabeza no de comer mal o morirte de hambre.

– Deja el picoteo y distribuye tus comidas en cinco tomas diarias: Desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena.

– Elige un desayuno completo en que no falten hidratos de carbono complejos como cereales o pan, proteínas y algo de fruta.

– A media mañana toma una o dos piezas de fruta. Te llenarán de vitaminas, energía y fibra.

– Tu almuerzo deberá estar compuesto por verduras y/o hortalizas y proteínas magras (sin grasa). Si eres deportista no olvides tomar hidratos de carbono (una ración de pasta o arroz integral)

– Haz una merienda ligera como un zumo y una barrita de cereales, un té y unas galletas integrales, un yogur desnatado o algo de fruta (puedes elegir la opción que prefieras)

– Para cenar elige algo ligero como verdura a la plancha o al vapor, una ensalada con algo de proteína como atún al natural o jamón de pavo y queso fresco, o unos huevos en revuelto o en tortilla. También puedes elegir algo de pescado o carne magra con una guarnición de verdura.

– Reduce el consumo de sal.

– Evita carnes grasas como el cerdo y el cordero.

– Evita embutidos, patés, mantequilla, manteca y frituras.

–  Bebe mucha agua, evita el alcohol y los refrescos azucarados.

– Si entre horas tienes hambre puedes tomar infusiones que además de provocar sensación de saciedad, te ayudarán a depurar tu organismo tras las fiestas.

– Vuelve a practicar ejercicio. Retoma la rutina que abandonaste durante la Navidad o bien comienza a practicarlo ya. Puede ser un buen propósito de año nuevo.