INTENTAR SER FELIZ ES UN 'TRABAJO' DIARIO

Seis claves de un mediador para ser feliz... o al menos intentarlo

La felicidad se construye con actos en el día a día que te hará ser consciente de que transitas junto a ella.

Necesito que sepas, que intentar ser feliz es un trabajo diario, que se produce con actitud, con ganas, mientras la conciencia “riega” el terreno que cultivas para ello, ¿quieres conocer algunas reglas básicas? pues acompáñame:

La felicidad es algo que se comparte a nuestro alrededor pero debemos cuidar de ella, para contagiar bienestar y sobre todo crear un espacio “sin contagio” que nos haga infelices a nosotros o a los demás

Primero.- INTENTA PENSAR COMO PUEDES SER FELIZ Y VE A POR ELLO

Los mediadores estamos acostumbrados a trabajar en “zonas de conflicto” enseñando como se puede salir de ellas desde un punto de vista positivo, pero siempre observamos que las personas esperan que de forma “fortuita” les llegue algo… no saben muy bien qué, algo que les de felicidad y puedan vivir mejor.

La felicidad no es más que un viaje continuo en el que te encuentras piedras y caminos rectos y curvos, pero sobre todo que te hace disfrutar de él y de todas las cosas que surgen, así como las personas que se cruzan por él.

Para intentarlo y conseguirlo dicen los expertos que “abandones tu rutina” sin mirar atrás e ir realizando actividades que comporten un pequeño cambio poco a poco en lo que siempre hiciste, pero eso si…empieza a vivir la felicidad sin tener que buscarla. Si no dejas de buscarla permanentemente, te puede crear cierta infelicidad y sobre todo ansiedad de que nunca estas feliz.

Así, en este camino, te recomiendo, que sonrías a los demás, que perdones siempre y sobre todo que te relajes porque no siempre puedes controlarlo todo y sobre todo, gustarle a todo el mundo.

Segundo.- INTENTA MODIFICAR TU DESTINO 

Siempre se identifica la felicidad con tener el mejor coche, el mejor trabajo, más dinero o el mayor de los reconocimientos profesionales; así se piensa culturalmente.

En realidad, no son malos destinos… pero más que destinos, son consecuencia de tu día a día siendo feliz .

“El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que estas haciendo, entonces serás exitoso”  -Albert Schweitzer-.

Quién hace cosas  día a día para la llamada “cultura de la paz o el acuerdo” seguramente vivirá grandes momentos de felicidad  que le hagan conseguir esas metas que considerabas tu destino, pero que son consecuencia de tu “esfuerzo por vivir en paz”  .

Cuando las personas manifiestan ser  felices, tienden a ser optimistas, empáticos, asertivos  y a tener confianza en uno mismo, estos aspectos amplían las oportunidades para llegar lejos en la vida, luego “ser feliz” supone poder encontrar lo que te apasiona para dedicarle tiempo… el resto llegará.

Tercero.- VIVE EL AQUÍ Y AHORA

Una película que pongo mucho a mis alumnos en los cursos es “Kun fu Panda”, una película de dibujos animados que habla de la superación y sobre todo de afrontar como eres, y una de mis frases favoritas es aquella que en un momento una sabia y experimentada tortuga le dice a oso protagonista… “te preocupas mucho por el pasado y este no lo podemos cambiar; también te preocupas por el futuro y este nadie sabe cómo será; por eso te animo a que te preocupes por el hoy que es un regalo y por eso se llama PRESENTE” es una frase antológica que nos lleva a aprovechar cada momento para ser feliz.

Debemos abrazar el presente para afrontar el futuro, sin olvidar la experiencia del pasado.

El presente te pertenece, lo estás viviendo, puedes hacer feliz a quien tienes al lado y sobre todo, construirlo paso a paso. Ponte manos a la obra. Te aseguro que consigues ser feliz día a día y dormir con la conciencia tranquila.

Cuarto.- HUYE DEL VAMPIRO EMOCIONAL Y RODEATE DE GENTE POSITIVA

Hace poco redactaba un artículo de verano para nuevatribuna y hablaba del “vampiro emocional” como esa persona que se acerca a nosotros muchas veces para hacernos ver “lo mal que está el mundo” y otras veces porque al vernos sonreir y con la mirada al frente, lo hacen para de alguna forma “nutrirse” de nuestra felicidad para buscar la suya…

La felicidad es algo que se comparte a nuestro alrededor pero debemos cuidar de ella, para contagiar bienestar y sobre todo crear un espacio “sin contagio” que nos haga infelices a nosotros o a los demás.

Un importante estudio de expertos concluía que la felicidad de uno, depende en gran medida, de la felicidad de las personas de quién se rodea.

Por eso, es necesario saber elegir quiénes estarán a nuestro lado, ya que la influencia tanto positiva como negativa, es muy grande, y así hablar del tiempo, el trabajo, el cuidado de niños o la fortuna, puede ser de una forma u otra agradable en función del punto de vista que le de quien nos rodea.

Eso no quiere decir, como dicen mis hijas… “que estemos en los mundos de yupi” , sino que ver las cosas de forma optimista nos hace tener una mayor Seguridad para afrontar los problemas que nos surgen o dicho de otra forma “ver el vaso medio lleno y no medio vacío”.

Quinto.- REALIZA ALGUNA ACTIVIDAD FÍSICA

Realizar alguna actividad física hace que desarrollemos en nuestro interior una sensación de liberación, de estar bien con uno mismo y eso también se construye. La verdad que entiendo será igual que la hagas individual o colectiva, pero sobre todo que no exista sufrimiento, ni enfrentamiento, en el que lo sano… recuerda, es participar no ganar.

La rutina no ha de ser siempre la misma, es decir, puedes alternar, porque no, actividades físicas con días relajados, en el que no te apetece nada, pero lograr hacer el esfuerzo de activar tu cuerpo, relaja tu mente y permite que al final del día te sientas seguro más feliz… y a lo mejor algo cansado, porque no.

Sexto.- DA LAS GRACIAS Y ACOMPAÑA SIEMPRE AL QUE LO NECESITA

Dar gracias a los demás cuando están junto a nosotros o a nuestro Dios, según la religión que profesemos, nos acerca más a que se nos devuelva esa gratitud, con creces y sobre todo que el entorno lo sintamos más agradable.

Te hace ser consciente que estas disfrutando de la vida y de quien te rodea. Y te vas fijando en detalles que antes no dedicabas tiempo para ello.

No me digáis que hoy en día no es maravilloso recibir felicitaciones, aunque sea por Facebook, que nos recuerda la onomástica de nuestros amigos, o ver que un buen día nos llega un e-mail o carta de felicitación, o wassap donde te felicitan por Navidad o te agradecen algo que le enviaste, rápidamente nos sale una sonrisa y sobre todo nos transporta a la persona emisora… pues haz lo mismo.

Todo ello nos trasportará a pensar en la suerte que tenemos de ser como somos y estar con quien estamos.

También cuando dedicamos un par de horas a otras personas, la sensación es de que hemos aprovechado más el  tiempo y generamos “esperanza en los demás”, allí donde se encuentra nuestra alma. Siempre he dicho que cuando los sevillanos decimos “adiós miarma” no estamos más que reconociendo a quien dejamos atrás y que con él se queda nuestra amistad, nuestra “alma”.

Conclusión:

La felicidad se construye con pequeños actos en el día a día que te hará ser consciente de que transitas junto a ella, y te reconforte los demás con esa frase que de vez en cuando nos dicen… “hay que ver que siempre te veo sonriente y… ¿Cómo tienes tiempo para todo?” Amigos lectores… ser felices, os lo dice un mediador.