VALDEMINGÓMEZ (MADRID) EN EL PUNTO DE MIRA

Aumenta el riesgo de muerte por cáncer en localidades próximas a incineradoras

Un estudio confirma los efectos cancerígenos de la incineración en un radio de 5 km.

Protesta de los vecinos de Rivas. (Foto de archivo)
Protesta de los vecinos de Rivas. (Foto de archivo)

Los vecinos del barrio el Ensanche de Vallecas siguen exigiendo el cierre de la incineradora de Valdemingómez (cuya licencia expira en 2020), pese a que un juez decidió archivar la demanda (interpuesta por 36 vecinos de Rivas) contra el director general de Evaluación Ambiental que en 2008 concedió la autorización a la planta para que siguiera con su actividad sin la realización de un estudio de impacto ambiental.

El pasado 20 de enero se realizó la entrega de las 4.500 firmas recogidas en la campaña "Por tu salud pide el cierre de la incineradora de Valdemingómez" a la concejala de medio ambiente del Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés, que se ha comprometido a impulsar la realización de un estudio epidemiológico de la zona y a tomar una decisión según las conclusiones que se deriven del plan estratégico de reducción de residuos para Madrid en el que el consistorio está ya trabajando.

La Unión Europea lleva tiempo desaconsejando la incineración de residuos y un estudio de la Carlos III ya confirmó en 2013 los efectos cancerígenos de la incineración en un radio de 5 km. El Ensanche de Vallecas está entre 2 y 5 km de Valdemingómez.

Según un análisis de dicho estudio realizado por la Coordinadora Anti-Privatización de la Sanidad Pública de Madrid (CASmadrid.org), la contaminación industrial (incineradoras y otras empresas que emiten sustancias tóxicas) aumentan los casos de cáncer en las poblaciones cercanas a las mismas. El estudio revela que, en España, los varones que viven en esas zonas tienen un riesgo de mortalidad por cáncer un 8%y las mujeres un 3% superior a los de los municipios no expuestos a estas industrias.

“PRODUCTORES DE ENFERMEDAD”

En el último siglo, la industria química ha puesto en circulación más de 100.000 sustancias nuevas de demostrada peligrosidad para la salud que son liberadas diariamente al medio ambiente por todo tipo de industrias. Dichos “productores de enfermedad” cuentan con el beneplácito de los poderes públicos que en demasiadas ocasiones miran para otro lado, según vienen denunciando distintas organizaciones.

En 2015, representantes de los ayuntamientos de Madrid, Barcelona, Coruña, Santiago de Compostela, Córdoba, Zaragoza y Cádiz, es decir, los “ayuntamientos del cambio”, firmaron el denominado “Manifiesto municipalista para la promoción de la salud y el derecho a un sistema sanitario público y universal”, en el que decían comprometerse, entre otros aspectos, a actuar sobre los determinantes de la salud, entre ellos los ambientales, a la vez que manifestaban que, “no podemos permitir que nuestras ciudades generen enfermedad con su aire contaminado”, municipios todos ellos que siguen sin tomar ninguna medida según denuncia CASmadrid.org.

El estudio de la Carlos III incluye a municipios cercanos a 129 industrias contaminantes de varios tipos, también incineradoras (en el informe no figura Valdemingómez) que emitieron, durante el periodo de estudio, casi 5.000 toneladas al año de productos tóxicos según sus propios informes, confirmando el exceso de mortalidad por cáncer en ambos sexos en municipios próximos a estas industrias. Además, los datos también son coincidentes con los encontrados en otros países.

Asimismo, es importante resaltar que la generación de millones de toneladas de residuos urbanos, son consecuencia del modo de vida consumista y despilfarrador de recursos de las sociedades actuales y que se ha convertido a su vez en un importante nicho de negocio para las grandes empresas.

Según el estudio, las zonas geográficas más afectadas en España son las más industrializadas, destacando Cataluña con 59 industrias, País Vasco con 17 y Madrid con 9.

Por tumores, el incremento en el riesgo de morir por distintos tipos de cáncer se estableció en: el 9% en varones y 4% en mujeres para los tumores de estómago; 22% en varones y 24% en mujeres en el hígado; 12% en varones en el de pulmón; 7% en varones y 11% en mujeres en el de riñón; 10% en mujeres en el de cerebro; 12% en mujeres en el de ovarios; 12% en varones en el linfoma de Hodgkin; 9% en varones y 4% en mujeres en la leucemia, etc.


DATOS:

En 2012 se recogieron 484,8 kilogramos de residuos urbanos por habitante (Fuente: INE)

El negocio de los residuos urbanos tiene una facturación anual de 2.210 millones de euros (Fuente: Plan de Residuos Urbanos de Madrid)

Las empresas privadas copan el 80% del mercado, siendo las principales FCC, ACS, Ferrovial y Sacyr.

Residuos peligrosos: incineradoras, chatarra y vehículos para el desguace, aceites y residuos aceitosos, envases de plástico y metal, disolventes, baños ácidos de decapado, tratamientos físico-químicos de residuos, residuos industriales…

Políticas de ‘residuos cero’: San Francisco o regiones como Flandes, consiguen reciclar el 75% de los residuos, para lo cual es necesario una mejora de la separación en origen.

Las poblaciones que viven en las cercanías de incineradoras y otras industrias que emiten sustancias toxicas, sufren un aumento de mortalidad por cáncer, especialmente por tumores en pleura, laringe, estómago, hígado, riñón, ovario, pulmón, leucemia, colorrectal y vejiga, así como un gran incremento de malformaciones congénitas renales, cardíacas, labio leporino, espina bífida, linfomas, etc.


El jueves, 23 de febrero, a las 19:00 horas en el local de la Asociación Vecinal Pau del Ensanche de Vallecas (Cl. Baños de Valdearados, 15) un sanitario y un epidemiólogo de CASmadrid explicarán los efectos de la incineración sobre la salud. 

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