El Parlamento de Maine aprueba la primera ley estatal para prevenir las tormentas solares en EEUU

Mientras en Estados Unidos se redobla el debate sobre la prevención de riesgos por el clima espacial, la Unión Europea sigue sin tomar medidas concretas aunque reconoce la necesidad de "pasar de la toma de conciencia a la acción". La excepción sigue siendo el Reino Unido que, tal y como adelantó Nuevatribuna.es, ha establecido un marco de cooperación atlántico, bilateral, por acuerdo de Obama y Cameron.

Tras su correspondiente tramitación y aprobación en camara baja y senado, Maine cuenta ya con la primera ley de la que se dota un Estado de los EEUU, a nivel regional para proteger a su propia red eléctrica y su población del riesgo de tormenta solar o de ataque terrorista por pulso electromagnético a gran escala, en una semana en la que destacados congresistas como Gingrich, uno de los candidatos republicanos a las primarias presidenciales, la democrata Yvette Clarke, los congresistas Lamborn o Franks han comparecido en medios de comunicación y programas televisivos explicando las implicaciones de este poco conocido riesgo, el EMP, tanto en su vertiente natural como artificial.

El texto legislativo que fue presentado en su día por la congresista estatal Andrea Boland supone la preparación de protocolos para la práctica separación o aislamiento de la red eléctrica de Maine en caso de detectarse uno de estos fenómenos extremos, así como un presupuesto y plazos concretos para reforzar la resistencia y seguridad de sus grandes transformadores y redes, de protección civil, etc, entre otros avances. "La vanguardia de las medidas necesarias en Estados Unidos" para afrontar este desafío, apuntaban distintas fuentes esta semana.

Todo ello mientras, a nivel federal, continúan tramitándose distintas iniciativas de las que Nuevatribuna.es ya había venido informando como la resolución para que el propio Capitolio de Estados Unidos realizase un llamamiento a la población para dotarse de un plan de emergencias ante posibles situaciones de ‘tormenta solar extrema’; así, según el texto literal de la misma "el Congreso de la nación resuelve hacer un llamamiento a todo ciudadano para que desarrolle un plan personal de emergencias para estar preparado en caso de ausencia de asistencia gubernamental por extensos periodos. El Congreso de la nación resuelve hacer un llamamiento a cada comunidad local para dotarse de la capacidad para abastecer a su propia población con, al menos, el 20% de sus necesidades críticas como generación de energía, comida y agua". "El tipo de catástrofe que acaba con civilizaciones" declaraba el Congresista Gingrich desde el "Caucus para el pulso electromagnetico" esta semana y parece que Estados Unidos se está tomando en serio y al máximo nivel esta preparación.

La comparación con las actuales politicas de la Unión Europea en este campo no deja de ser, entodo caso, "paradójica", señalan desde el Observatorio del Clima Espacial y así, recuerdan, que si bien la propia Unión Europea ha venido reconociendo un similar grado de exposición al de Estados Unidos ante el riesgo natural del clima espacial y la concreta necesidad de "pasar de la toma de conciencia a la acción" las medidas necesarias no terminan de llegar, excepción hecha de Reino Unido que tal y como adelantó Nuevatribuna.es ha establecido su propio marco de cooperación atlántico, bilateral, en materia de clima espacial por acuerdo de los propios presidentes Obama y Cameron; ello al tiempo que, al igual que Estados Unidos, el Gobierno británico reconocía especificamente ya el año pasado la necesidad de que toda su población civil adopte medidas preventivas al incluir este tipo de riesgos como uno de los nuevos riesgos de su "Registro de Riesgos Nacionales para Emergencias Civiles" estimando públicamente entre un 5 y un 50% la probabilidad de repetición de un nuevo evento Carrington en algún momento de los próximos 10 años.