SEGÚN LA AGENCIA EUROPEA DE MEDIO AMBIENTE

Hasta el 95% de la población de la UE respira aire que rebasa los límites de contaminación

Se dispara la mortalidad y morbilidad asociada al dióxido de nitrógeno en las ciudades de Europa y de España.

Ecologistas en Acción considera muy preocupante la situación que describe el informe de la AEMA y atribuye al Gobierno buen parte de la responsabilidad en la mala calidad del aire

Hasta el 95% de la población urbana de la Unión Europea (UE) respira aire que rebasa los límites de contaminación del aire que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así se desprende del último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) analizando datos entre 2013 y 2015.

En un comunicado, Ecologistas en Acción considera que el nuevo un Plan Nacional de Calidad del Aire del Gobierno “carece de objetivos y medidas eficaces para reducir la contaminación del aire”.

Y es que la Agencia eleva el número anual de muertes prematuras por exposición al dióxido de nitrógeno hasta 229.000 en la Unión Europea, 19.470 de ellas en las ciudades españolas.

Los contaminantes más problemáticos para la salud de la población europea siguen siendo las partículas en suspensión (especialmente las más finas, de menos de 2,5 micras, PM2,5), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el ozono troposférico, si bien está aumentando la preocupación por los niveles del cancerígeno benzopireno, único contaminante que continua al alza.

Las nuevas estimaciones publicadas por la AEMA elevan en el año 2014 hasta 399.000 las muertes prematuras por exposición a partículas finas PM2,5, 75.000 por exposición a NO2 y 13.600 por exposición a ozono. En España, las víctimas de la contaminación habrían sido 23.180 por partículas finas, 6.740 por dióxido de nitrógeno y 1.600 por ozono.

Ecologistas en Acción considera muy preocupante la situación que describe el informe de la AEMA y atribuye al Gobierno buen parte de la responsabilidad en la mala calidad del aire. La apuesta por el transporte por carretera o el bloqueo de las energías renovables para apuntalar las centrales térmicas de carbón y gas son políticas del Gobierno español muy lesivas tanto para la calidad del aire como para la lucha contra el cambio climático, señala la aorganización.

La organización ecologista recuerda que las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire, en España y en Europa, pasan por la disminución del tráfico motorizado, la reducción de la necesidad de movilidad y la potenciación del transporte público (en especial el eléctrico). Es necesario además dar facilidades al peatón y a la bicicleta en las ciudades. Para mejorar el aire de las zonas industriales la mejor estrategia es la adopción generalizada de las mejores técnicas disponibles y la reducción drástica de la generación eléctrica por centrales térmicas, en particular de las que utilizan carbón.

Para conseguir estos objetivos, se proponen entre otras medidas:

– La actualización de los límites legales vigentes en el Estado español para los contaminantes atmosféricos de acuerdo a las guías de calidad del aire de la OMS.

– La mejora de la información sobre la calidad del aire, difundiéndola por los medios de comunicación públicos junto a la previsión meteorológica.

– La eliminación de las bonificaciones, devoluciones y demás medidas fiscales similares sobre la adquisición y el consumo de recursos energéticos de origen fósil y derivados.

– La prohibición de acceso de los vehículos diésel a las ciudades con incumplimiento de los límites legales de contaminación y/o en situaciones meteorológicas desfavorables.

– El destino de los fondos públicos propuestos para la renovación de vehículos privados a la mejora del transporte público urbano y del transporte de mercancías por ferrocarril.

– La creación de una Área de Control de Emisiones en el Mediterráneo, que limite el azufre en los combustibles de uso marítimo, como la ya existente en el Mar Báltico y el Mar del Norte.

– El establecimiento de un calendario de clausura de las centrales termoeléctricas de carbón, por ser una de las principales fuentes emisoras de contaminantes atmosféricos.

– Y el fomento de la rehabilitación de los edificios, incorporando a los mismos energías renovables y sistemas urbanos de generación centralizada de calor (calefacción de distrito).