MEMORIA HISTÓRICA

Un primer paso para el reconocimiento del Hospital de Carabineros por el Ayuntamiento de Madrid

El Hospital de Carabineros, comenzó a funcionar en mayo de 1937, han pasado más de 80 años, cuando la Residencia se transformó en ese ejemplar hospital, dirigido por el eminente Dr. Luis Calandre Ibañez.

Hospital de sangre de Carabineros: Durante la guerra civil los pabellones de la Residencia de Estudiantes se dedicaron a Hospital de Carabineros dirigido por el Dr. Luis Calandre, que fue capaz de abortar una incipiente epidemia de malaria declarada entre los soldados republicanos

Después de aprobar el catálogo de 15 lugares de memoria histórica que tuvo lugar en el pleno del ayuntamiento de enero del 2017, en donde se incluía a algunos edificios de la Colina de los chopos como el Instituto Escuela donde ahora se encuentra el instituto Ramiro de Maeztu, pero no se incluía a la Residencia de Estudiantes.

Finalmente en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, del 29 de noviembre, el tercer teniente de alcalde Mauricio Valiente, informo de la propuesta del Comisionado sobre la colocación de placas a 32 personas o colectivos, entre ellos Nº 21:

“Hospital de sangre de Carabineros: Durante la guerra civil los pabellones de la Residencia de Estudiantes se dedicaron a Hospital de Carabineros dirigido por el Dr. Luis Calandre, que fue capaz de abortar una incipiente epidemia de malaria declarada entre los soldados republicanos”.

El Hospital de Carabineros, comenzó a funcionar en mayo de 1937, han pasado más de 80 años, cuando la Residencia se transformó en ese ejemplar hospital, dirigido por el eminente dr Luis Calandre Ibañez.

Debajo se hizo construir por la II Republica un bunker, actualmente sin reconocer, ni proteger, pero que según parece se incluiría en el catálogo que está elaborando la Comunidad de Madrid sobre fortificaciones y en el libro blanco.

Todo lo que tiene que ver con este Hospital y su refugio antiaéreo, va muy despacio, pues mis denuncias e investigaciones llevan ya desde el año 2006 publicándose.

 Pocos son los apoyos oficiales importantes que he tenido (a excepción de la Universidad de Murcia), y muchas las zancadillas, y alguna amenaza, y la investigación básicamente a recaído sobre mí, que solo soy historiadora aficionada, que he tenido que ir a muchos archivos y a mi propio archivo familiar, todo financiado por mí.

Vergonzosa especialmente ha sido la Fundación Residencia de Estudiantes, que en 30 años desde su “refundación “en 1987 ha sido incapaz de hacer algún tipo de investigación sobre el Dr Calandre.

¿Dónde están todos los documentos de los dos años de funcionamiento de ese gran Hospital?

Tampoco les ha interesado al Colegio de médicos de Madrid, a la Sociedad española de cardiología, ni a la Cruz Roja, instituciones con la que hice en su momento un intento, pues Luis Calandre estuvo vinculado de algún modo a ellas.

Recordemos que Calandre, fue uno de los primeros residentes en 1910, becado, y posteriormente tras dirigir el laboratorio de anatomía microscópica y ser su médico, durante la Guerra Civil Española dirigió el Hospital de Carabineros situado en la Residencia.

Por lo bien que cuido de los pabellones y jardines, fue nombrado subdelegado de la Junta Para Ampliación de Estudios (JAE) en octubre de 1938, por su secretario el gran filólogo Tomas Navarro Tomas.

Deseo que la colocación de esa placa del Hospital de Carabineros, situado en la Residencia de Estudiantes se haga lo antes posible, se investigue sobre la epidemia de malaria que allí se curó con gran éxito, y se lleve a cabo la rehabilitación de su refugio antiaéreo, ó lo que quede de dicho vestigio arqueológico de la II República, tras la nefasta rehabilitación que tuvo lugar entre 1990-2001, a pesar de tener la máxima protección como BIC, en donde todas las instituciones participaron (Ayuntamiento, CSIC, Comunidad de Madrid, Patrimonio del Estado, Ministerio de Cultura).